El peligro amarillo

El otro día habalaba con una amiga que trabaja en una empresa textil española. Cuando se refería a China lo hacía con el eufemismo del peligro amarillo. Su visión, la que predomina en su sector es la de que China es una enorme bola de nieve que arrastra todo lo que se le pone por delante al tiempo que va creciendo y creciendo sin parar. Y hasta ahora parece que los datos le dan la razón.
Sin embarg, llevo tiempo pensando al respecto y me da la impresión de que hay un par de variables, al menos, que no dejarán que el fenómeno siga a la velocidad actual.
  • Una es la propia dinámica interna del país, desde dos puntos de vista. Desde la perspectiva de las disparidades crecientes de renta entre las zonas rurales y las urbanas, potencial bomba de relojería social, las tensiones serán crecientes sobre los cuadros del Partido Comunista. La única vía de escape será un gran ejercicio de redistribución que nos llevaría al segundo escenario, en el cual el crecimiento de la propia demanda interna irá absorbiendo la potencia productiva china cada vez en mayor medida.
  • Otra es la reacción de los países occidentales. La cantinela de la globalización y la liberalización de mercados en el seno de la OMC se acaba de raiz cuando se ponen en peligro un número "excesivo" de puestos de trabajo nacionales. Ya lo hemos visto con el propio textil en Europa y lo volveremosa a ver con el calzado.
O sea, China, en el fondo, es una enorme bola de nieve que va creciendo pero que cada vez tiene más cerca el monte contra el que se estrellará casi sin remedio. De todas formas, algo que China y la India están comenzando a acelerar es la necesidad de la transición desde el actual sistema energético a otro más sostenible. Pero ésto y las implicaciones que podría conllevar las dejaremos para otro post.

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