viernes, septiembre 30, 2005

La calidad de vida y El Corte Inglés

Este artículo saldrá el próximo domingo en el suplemento Expectativas del Diario Ideal. Es, en el fondo, una provocación encaminada a que reflexionemos sobre lo que nos hace ser o no ser una ciudad importante. Hubiera querido hacerlo un poco más extenso y preguntarme el porqué no se plantea como prioridad la llegada de un centro de la Fnac o de Crisol, pero eso me hubiera llevado uno o dos párrafos más y ampliar demasiado el límite de los dos folios.

Por mucho que busco y rebusco en la bibliografía sobre calidad de vida no encuentro por ninguna parte que la existencia de un centro de El Corte Inglés (en adelante, ECI) se cuente entre las ratios válidas para medirla. Y, sin embargo, es éste un tema que levanta pasiones exacerbadas entre los almerienses. Al margen de la ridícula “carrera” en la que se han enfrascado Almería y El Ejido por ser las primeras ciudades de la provincia en tener establecimientos de la prestigiosa firma comercial, el hecho de que se asuma sin más que una ciudad de “categoría” debe tener un Corte Inglés me parece que refleja, básicamente, un complejo de inferioridad mal disimulado.
He encontrado, no obstante, un interesante artículo de Espinosa Henao, un sociólogo latinoamericano, en el que se dan una serie de pistas sobre el concepto de calidad de vida y de lo que entendemos por él. Dicha noción es el producto de la suma de una serie de variables objetivas, entre las que se encuentran la renta, el nivel de precios, el nivel de ruidos, etc., y de otras subjetivas que se confrontan con las expectativas, los niveles de aspiración, las necesidades personales, la escala de valores, los niveles de equidad…
A mi modo de ver es precisamente en el ámbito de las variables subjetivas y, más en concreto, en el de las expectativas, el que debemos contemplar para encontrar la razón del porqué Almería capital “necesita” un Corte Inglés. Durante años, los ciudadanos de la capital debían desplazarse hacia Granada, Murcia o Málaga para comprar en dicho establecimiento. Sin embargo, al mismo tiempo, nuestro músculo económico crecía y la frustración por tener que salir de nuestro ámbito para realizar compras en ECI también. No podíamos entender cómo era posible que, siendo como éramos, los reyes del mambo económico en Andalucía no dispusiéramos del ansiado centro comercial como toda ciudad en condiciones. Y esa frustración, bien interpretada por nuestros políticos, fue convertida en necesidad estratégica, hasta el punto que los comerciantes minoristas que otrora pusieron el grito en el cielo por la apertura del Pryca y del Alcampo, hoy aplauden que se abra en el centro urbano un edificio de tiendas de ECI.
La empresa (porque ECI es una empresa, no lo olvidemos) tampoco es tonta y piensa que puede sacar tajada de esa frustración ciudadana comprando unos terrenos a precio de risa (los beneficios los obtendrían los hermanos de La Salle de la venta de los pisos, de ahí que se necesite tanto piso) casi sin contraprestaciones, que bastante hay con hacernos el favor de dignarse a venir a esta ciudad. Si hacemos un sucinto análisis del coste beneficio y de los paganinis y gananinis del asunto podría salirnos algo tal que así:

Ingresos para los ciudadanos:

  • Desaparición del complejo de inferioridad.
  • Un nuevo equipamiento comercial (que reparte beneficios en su sede social).
  • Empleos en el sector comercial, aunque habría que hablar de empleos netos, ya que es de esperar que se destruyan algunos en otros establecimientos.
  • Hipotéticos beneficios en los comercios del centro por una supuesta mayor afluencia de público.
Ingresos para ECI:
  • Expansión con costes moderados a una zona de fuerte crecimiento de la renta y de la capacidad de compra.
  • Obtención de unas plusvalías implícitas en la operación inmobiliaria (derivada de la diferencia entre el precio de compra del suelo y su valor actual en el mercado).
Ingresos para La Salle:
  • Beneficios de la venta de los pisos.
  • Un nuevo establecimiento docente, más moderno.
Costes para La Salle:
  • Prácticamente cero. Sólo perderán un pequeño porcentaje de alumnos que se nieguen a coger el autobús, porque no perderán el concierto con la Junta, y es posible que se sustituyan con nuevos alumnos de la nueva ubicación.
Costes para ECI:
  • Ninguno, ya que ellos realizan una inversión de la que esperan obtener beneficios, ya que, si no, no vendrían nunca.
Costes para los ciudadanos:
  • Traslado de un equipamiento educativo del centro, y desaparición de una seña de identidad de la Rambla.
  • Aumento del tráfico y sus problemas derivados.
  • Aumento del efecto pantalla sobre La Rambla.
  • Mayores costes de desplazamiento para los padres que opten por mantener a sus hijos en el colegio.
A mi modo de ver, mientras que los beneficios para los agentes privados si son claros, los de la sociedad son sólo hipotéticos, al tiempo que los costes son evidentes desde el momento cero.
Pero si, a pesar de todo, querido lector, usted es de los que piensan que Almería sin ECI no es ciudad, o que Almería con un Corte Inglés en El Ejido es menos capital, piense que es absurdo desplazarse a ningún sitio para comprar allí. Basta con abrir un navegador de internet y apuntar a su web, sin salir de casa y, ni mucho menos, desplazarse a Murcia o Granada.
En fin, que, tal y como yo lo veo –que me perdonen las mentes biempensantes de la ciudad– Almería no va a ser ni menos ni más con un establecimiento comercial de la citada empresa, y que, en el fondo, nuestra ansia de Corte Inglés es más una catetada que una necesidad real.

domingo, septiembre 25, 2005

La fiebre de los blogs entre los periodistas

Si una bitácora puede convertir en cronista de la realidad a cualquiera, es evidente que uno de los colectivos más atraídos hacia esta nueva forma de información debían ser los cronistas por excelencia y profesión: los periodistas.
En España el fenómeno se estaba extendiendo muy poco a poco, hasta este mes de septiembre. En los últimos días ha habido un auténtico aluvión de nuevos Blogs.
Por ejemplo, la gente de Periodista Digital ha montado una Blog-zone en la que uno puede leer las opiniones de las más variadas personas. Aparte, tiene un interesante índice en el que se pueden encontrar otras bitácoras alojadas en servidores distintos del suyo.
Sin embargo, en ese catálogo faltan dos recién llegados a la Blogosfera. Se trata del director y director ejecutivo de "20 Minutos", el gratuíto más leído de España. Arsenio Escolar nos cuenta el día a día del diario, y el por qué de algunas decisiones. Por otro lado, José Antonio Martínez Soler nos propone un divertido juego de comparaciones de portadas. Merece la pena leerles. Aunque, al paso que llevo, voy a tener que dedicar cadadía más tiempo a esto de las itácoras de otros, y menos a la mía propia. Que la tengo muy abandonadita...

miércoles, septiembre 21, 2005

La inmigración en Almería

Hace unos días me pidió un amigo periodista a bocajarro que le escribiera un par de folios sobre la inmigración y su papel económico en la provincia de Almería. Le advertí que ese no es mi tema, pero él insistió por favor y para ayer... Fueron dos folios justos.

En Almería nos hemos acostumbrados a los cambios. Y a los cambios bruscos, por lo que el ajeno a esta provincia no suele fijarse en la evolución, en la trayectoria, en el punto de partida y los almerienses tampoco solemos esforzarnos en hacerlo ver. También en materia de inmigración. Esta provincia, que entre 1910 y 1981 perdió una cifra de población equivalente al 95% del censo del primer año referenciado, pasó a partir de la década de los 80 a ser una provincia receptora de población y, desde mediados de los 90 a serlo de población inmigrante. Y este proceso ha sido tan rápido que se está a punto de alcanzar el 10% de población de origen extranjero en la provincia.
Por otro lado, esta realidad, que según la última rectificación padronal engloba a 66.181 personas encierra también diversas realidades. Y es que junto con la existencia de una inmigración de marcado sentido laboral, procedente de países con menor renta per cápita que España, asistimos en los últimos tiempos a la emergencia de una inmigración de carácter residencial, protagonizada principalmente por británicos y que lejos del tópico del jubilado, incluye a familias enteras.
Otro importante cambio que se ha venido produciendo en los últimos años ha sido la creciente feminización del contingente migratorio. En los primeros años, refiriéndonos ya a la inmigración laboral, la mayoría de los incorporados eran hombres, de origen magrebí y, más especialmente, marroquí. El efecto se podía evidenciar en la mera observación de la pirámide de población de la provincia, que lucía allá por 1999 una evidente protuberancia en el lado de los hombres en edad de trabajar. A día de hoy, esa protuberancia aún perdura pero es mucho menos evidente que hace 6 años, fruto de un doble proceso de reagrupamiento familiar y de una inmigración femenina con incidencia en determinadas zonas de emisión.
Por el lado de la inserción laboral, las circunstancias se han modificado, como no podía ser de otra forma en esta provincia, de forma acelerada. Inicialmente, la mayor parte del contingente se colocaba en las labores agrícolas que, en su proceso hacia la profesionalización de la gestión y por la incorporación de las segundas y terceras generaciones a otros sectores, presentaba unas condiciones inmejorables para ser la puerta de entrada: escasos requerimientos formativos, gran oferta de empleo y, por qué no decirlo, un mercado informal pero dinámico que permitía una rápida contratación de los recién llegados, tuvieran o no papeles.
El cambio en las condiciones legales, la mayor rigidez de la administración en los asuntos de inmigración ilegal y la propia dinámica económica de la provincia ha posibilitado que el ámbito de inserción de los inmigrantes hoy sea mucho más amplio que inicialmente. Además de la agricultura, que sigue actuando como puerta de entrada, los inmigrantes trabajan hoy en la industria y los servicios auxiliares de la agricultura, en el servicio doméstico, en la construcción (cuyo boom ha sido tal que actualmente aporta el 20% del empleo total provincial), en el comercio, en la hostelería… Asimismo, y confirmando las tesis que apuntan a que las primeras cohortes de emigrantes poseen una menor aversión al riesgo, se han convertido en uno de los colectivos más dinámicos a la hora de crear empresas, muchas para dar servicio a sus propias comunidades, pero también con objetivos comerciales mucho más amplios.
El reagrupamiento familiar y el fenómeno de la inmigración residencial está generando una enorme presión sobre los servicios públicos, sobre todo sobre la sanidad y sobre la educación. El segundo, por su papel protagonista en la integración de los extranjeros se encuentra desguarnecido ante alumnos que se escolarizan en función de su edad y que no entienden el idioma, o no alcanzan los niveles medios requeridos en nuestro sistema. Y el problema se acentúa en la medida que vamos escalando hacia arriba en el sistema escolar, de forma que en la ESO se junta con la negativa de los chicos a estudiar, cuando preferirían estar trabajando o cuando la familia les exigen que trabajen.
Las repercusiones de esta situación son las ya sabidas, muchos ciudadanos autóctonos se sienten desplazados, atemorizados o directamente agredidos por un fenómeno que se ha producido en un muy escaso lapso de tiempo y muy concentrado geográficamente en la franja litoral. Y algunos de ellos rechazan la situación. Sin embargo, el proceso ha alcanzado ya tal velocidad y volumen que la realidad acabará imponiéndose y Almería se convertirá en una sociedad multicultural, o simplemente, no será.

miércoles, septiembre 14, 2005

La economía de la provincia de Almería (II)

Continúo con la reseña del libro editado por el instituto Cajamar. En esta ocasión voy a comentar los dos capítulos que cierran la primera parte y añadiré una consideración previa a la segunda parte, que se corresponde con la estructura sectorial de la provincia.
El profesor Andrés García Lorca se encarga de escribir el capítulo titulado medio ambiente y sostenibilidad. En el haber de este epígrafe están los atinados consejos de su apartado de conclusiones, las apreciaciones metodológicas (como la distinción entre planificación y ordenación), así como la claridad con la que se exponen todos los aspectos. Sin embargo, en algunos puntos resulta repetitivo con respecto a capítulos anteriores, situación que se explica por la naturaleza coral de la obra y, si acaso, por un exceso de bondad de los editores para con los escritores.
A continuación José Ángel Aznar Sánchez nos presenta un panorama muy completo de la demografía en la provincia. Por la novedad del planteamiento destacaría la parte dedicada a los municipios, cuyos mapas son tremendamente reveladores. Asimismo, el espacio dedicado a la inmigración como fenómeno definidor del devenir poblacional almeriense de los últimos años resulta de lo más apropiado en una sociedad que se enfrenta con miedo y desconocimiento a una realidad multicultural absolutamente nueva. Es, sin embargo, en ese apartado en el que me encuentro con la dificultad de estar de acuerdo con el estereotipo de que los inmigrantes originarios de países pobres son todos jubilados. Esa es una realidad que está cambiando y, sobre todo, entre los británicos, cuyo número de familias con hijos que se asienta en la provincia crece aceleradamente. Por lo demás, Aznar vuelve a demostrar su solvencia literaria y evidencia que sabe hecer las preguntas pertinentes a los datos adecuados.
Por último añadiré la primera impresión que me produce el índice del apartado sectorial. Me da la impresión de que está, por así decirlo, descompensado. Descompensado en el sentido que si bien todos los sectores están representados, el capítulo de los servicios queda un poco huérfano al no presentarse un panorama global de los mismos, como sí sucede con el resto.

martes, septiembre 13, 2005

Decidido: resucito a Macareno

Para los que lo recordeis, Macareno Fernández Socías era el ejemplo de todo lo malo que hay en la Universidad española, que es lo mismo que decir de todo lo malo que hay en la naturaleza humana. En fín, que volveremos a contar la historia de Macareno y la continuaremos en el punto en el que se quedó. Para los nostálgicos, la dirección antigua estaba en .Mac.
La nueva es: macareno.blogspot.com.
Espero que os guste.

Martes, 13: el día de la multa

Hoy es martes y trece (en España se solía decir, en 13 y martes, ni te cases ni te embarques), el día de la mala suerte, como el viernes 13. La cosa es que esta mañana me han puesto una multa nada más comenzar el día y me he visto en la obligación de enviar la siguiente carta a los periódicos:

Carta abierta al señor concejal de tráfico a propósito del trato que deparan sus agentes del orden

Ante todo, un par de consideraciones previas. Hoy es martes, 13 de septiembre. Son las 9:05 de la mañana y me acaban de poner una multa. Merecida, bien es cierto, pero fruto de la necesidad. Como cada mañana he llevado a mi hijo a la guardería y, como cada mañana, ha sido imposible encontrar aparcamiento, así que lo he dejado en la esquina entre Calle Altamira y Gregorio Marañón, junto a la oficina de Unicaja. No he querido dejarlo en doble fila para no molestar demasiado y tampoco lo he dejado sobre el paso de peatones. Pero era zona amarilla.
Así que he dejado al crío en la “guarde” y me he vuelto corriendo (literalmente) al coche al tiempo que un par de agentes se encontraban multando sendos coches, uno de ellos el mío. La frustración y, por qué no decirlo, el cabreo conmigo mismo me ha hecho decir entre dientes las siguientes palabras: “¡Vaya hombre, qué oportuno!”
Y aquí viene lo bueno, el agente que no estaba multando mi coche se ha dirigido a mí diciéndome que el comentario sobraba y ha decidido demostrarme que el que lleva la gorra es él, pidiéndome la documentación del coche y el carnet de conducir en un plan poco menos que chulesco. Me pregunto qué hubiera pasado si en vez de ser un escuchimizado hubiese tenido metro 90 y 120 kilos de peso. A lo que voy, señor concejal, quisiera preguntarle si es que en las pruebas de acceso a la Policía Local establecen alguna prueba previa de chulería a los futuros agentes o éstos la aprenden en la escuela de policía o si es que tenido la fortuna de toparme con el que parte la pana en el cuerpo.
Aprovecho, señor concejal, para pedirle que en pos de una justicia redistributiva multeril sus agentes pasen de vez en cuando por la zona de Calle Murcia con Argollones donde es posible ver con frecuencia vehículos aparcados sobre la acera y, si el azar lo quiere, es muy posible que se tope con algún coche o motocicleta de la policía nacional mal aparcado. Quieran los dioses que ese día le toque al Master del Universo de esta mañana, a ver si derrocha tanta mala hostia con los nacionales como conmigo. Y que yo esté allí para verlo.

sábado, septiembre 10, 2005

Las nuevas formas de comunicación y las empresas

Este es un artículo que mandaré el lunes para su inserción en el suplemento de economía de Ideal. Lo posteo con antelación para que me corrijais, enmendeis y ayudeis a mejorarlo. Gracias de antemano.
Vínculo
Internet evoluciona como un ser vivo. Al principio era una red de carácter militar (ArpaNet), luego pasó al ámbito académico, dónde adquirió un aspecto muy similar al actual, con servidores Gopher y FTP en los que uno podía encontrar documentos que se bajaban al ordenador local y, poco después, surgió la World Wide Web, las tres w que preceden a las direcciones de internet que ponemos en nuestros navegadores. Inicialmente la estrella de la red era el correo electrónico, servicio que sigue siendo uno de los más utilizados. En base a él surgieron los servicios de News que, en el fondo, eran ya una primera comunidad de intereses o un preludio de los foros en los que la gente intercambiaba opiniones a través de su cliente de correo o lector de news. Casi al mismo tiempo, surgieron las listas de distribución, que usaban directamente el correo y de las que posiblemente el mejor ejemplo lo constituya hoy la panoplia de listas de la Red Iris (www.rediris.es).
Otro hito importante lo constituyó el nacimiento del a través del cual los internautas se transmitían mensajes en directo, eliminando los retardos del correo electrónico y que fueron los precursores del actual Messenger, GoogleTalk, AIM o iChat. Sin embargo, desde su propio nacimiento, el entorno de Internet que más ha evolucionado ha sido el de la Web, hasta el punto que una mayoría de personas creen que la Web es Internet y que Internet es la Web. Poco a poco Internet fue agrandándose. Las empresas primero la usaron de escaparate; hoy, casi todas prestan algún tipo de servicio a través de ella, de forma que se podría decir sin temor a exagerar que posiblemente la generalización del uso de la Red esté suponiendo una revolución aún más profunda de lo que fue la máquina de vapor para la industria europea.
Al mismo tiempo que la red cambiaba también lo hacían las opiniones del público sobre la misma, desde la utopía de la democracia total hasta el infierno al monopolio total. El sueño de una red de todos y entre todos pareció desvanecerse en los últimos 90 con la escalada de los productos de Microsoft a la cumbre de su éxito: el arrollador avance de Internet Explorer ante Netscape o el brutal éxito del Messenger como herramienta de “chateo”. Pero, la enorme explosión actual de los foros y las bitácoras o blogs, así como la estrella emergente de los podcast y videocast (programas de radio o televisión descargables desde la red) vuelven a democratizar la información, al tiempo que la complican por el propio hecho de su multiplicación. Así, a día de hoy, Internet se ha convertido en una fuente de información complementaria a las tradicionales y, aún más, un medio principal en el que se ponen a prueba las informaciones obtenidas por las vías tradicionales. La libertad de opinión tiene hoy, y afortunadamente, en la red su principal ejemplo, con sus ventajas e inconvenientes.
Y es justo a partir de la comprensión de este hecho el momento en el que la política de Marketing de las empresas se complica hasta el infinito. Les pongo un ejemplo. Hace poco salieron a Bolsa las acciones de Corporación Dermoestética. Bien, si yo hubiera sido un potencial inversor, me habría metido en alguno de los miles foros de estética que en la red hay, para ver la opinión de la gente. Y, seguramente, no hubiera comprado las acciones en las primeras horas. Hagan la prueba, entren a Google o a su buscador favorito y escriban el nombre de la compañía… Otro ejemplo, mi hermano acaba de volver de un viaje a Londres, viaje que ha sido planeado, organizado y comprado a través de la red. Hasta el punto que a través de los foros de viajeros obtuvieron información de los hoteles, de la calidad de los servicios de los mismos así como fotos de las habitaciones y, con la ayuda de otros internautas, lograron encontrar un hotel céntrico y de buena relación precio/calidad. Lógicamente, las primeras empresas en comprender la importancia de estar al tanto de lo que de ellas se dice en la red han sido las vinculadas más directamente con este ámbito. Otro ejemplo, Apple tiene “oyentes” en las principales listas de distribución y foros relacionados con su empresa, de forma que detecta potenciales problemas de imagen, así como errores en su cadena de distribución. Otro ejemplo, Microsoft se mantiene atenta a lo que se cuenta de ella en los blogs, sobre todo a los que reportan errores de seguridad de sus productos. La red es, por tanto, un importante elemento de retroalimentación para las empresas. Pero también puede ser un elemento de actuación directa. Por ejemplo, hace pocos meses se puso de moda en España la web de un “muchacho” que pedía una compensación a una conocida empresa por usurpación de su personalidad por parte de un videojuego de personajes mitológicos. La web tenía cientos de miles de visitas, en ella, diseñada en plan cutre-casero, se encontraban vídeos del juego, así como un video-protesta del individuo rodado en una cocina. En realidad, la web pertenecía a una agencia de publicidad y el resultado fue una multiplicación del impacto del videojuego ya que la gente se padsaba la dirección de la web de unos a otros por lo gracioso del asunto. A eso creo que le llaman viral marketing. Sea ese el nombre o no, lo cierto es que funciona, y lo cierto es que cada vez más gente vierte sus opiniones (buenas y malas) en la red y que las empresas, tengan o no presencia en la web, deben estar atentas a todo lo que se dice de ellas. Hoy cualquiera puede tener una página desde la que decir todo aquello que se le ocurra, por ejemplo, un servidor en http://capeandoeltemporal.blogspot.com.