La manía del contrafactual

A propósito de la insistencia de El Mundo sobre la presunta existencia de una trama para desbancar al gobierno del PP a través de la organización del atentado terrorista del 11M en Madrid, el otro día dejé este comentario en el Blog de Martínez Soler:

Cada día estoy más convencido. Todo esto arranca de la no aceptación de una derrota electoral. El mensaje final que se pretende trasmitir es que el PSOE gobierna, aunque moralmente no lo merece, puesto que:

  1. El atentado desnaturalizó el resultado.
  2. El intento de mentira masiva del gobierno de entonces (para unos) o el engaño masivo de PRISA (para otros), no existió en el primero de los casos y el segundo supuesto quedaría demostrado por una conexión entre ETA y los asesinos del 11M.

Bien, usemos el estupendo contrafactual:

Opción 1. El atentado se produce unos meses antes: la distancia temporal hubiera sido demasiada para intentar ocultar la verdad. Seguramente, la rápida detención de los asesinos y su puesta a disposición de la justicia (de los que no se suicidaron) hubieran sido con todo derecho exhibidos como éxito de las fuerzas de seguridad del Estado y se hubiera utilizado como argumento de apollo en la "guerra contra el terrorismo". La por entonces oposición hubiera intentado presentar el atentado como resultado directo de la foto de las Azores. El resultado es que habríamos ido a votar con esa duda, y no sabemos cual hubiera sido el resultado. Seguramente El Mundo estaría hoy publicando escándalos de corrupción urbanística.

Opción 2. El atentado se produce meses después de la "cantada" victoria de Rajoy... Posiblemente se habrían repetido las manifestaciones ciudadanas (impulsadas por la izquierda) exigiendo al nuevo gobierno que depuraran su responsabilidad política, es posible que hubiera habido una moción de censura y sería El País el diario que estaría cada pocas semanas recordando a los lectores la conexión Rajoy-Aznar-Azores-Irak-Asesinos. El Mundo estarìa publicando escándalos relacionados con Chaves y sus hermanos (que poderosa es la institución familiar en este país).

Opción 3. Las fuerzas de seguridad logran impedir el atentado. El escenario político sería similar al de la opción 1, pero habría 200 muertos menos. El País y El Mundo estarían ahora dándose coces a costa de la Guerra Incivil.

No me imagino a El Mundo en ninguno de los tres supuestos publicando cosas como el primo del hermano del compañero de celda de uno que le vendía tabaco a uno que se habla con un etarra.

En fín serafín, esto es un trajín.

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