Notas de economía ecológica [Econ]

Desde hace tiempo le vengo dando vueltas a la idea (incluso algo he escrito en este blog sobre el tema) de que la economía necesita una redefinición, un planteamiento cuasi fundacional para incorporar de manera eficiente (si, eficiente, esa palabra que tanto nos gusta a los economistas) el medio ambiente en sus planteamientos. Una incorporación que no suponga un parche, una solución a posteriori, un remiendo que se pone cuándo nos damos cuenta de que se nos ha hecho un roto en el traje de la teoría.
Esto no significa que muchas de las teorías de las que disponemos sean falsas o necesiten ser revisadas en profundidad. Posiblemente siga sirviendo el 75% de lo que aprendimos en las facultades. Pero ese 25% de cambios están localizados en zonas muy fundamentales de nuestra ciencia, en conceptos básicos de los que emanan el resto de nuestras composiciones conceptuales.
Más concretamente, al menos habría que modificar algunos conceptos tales como: el horizonte temporal, el ámbito espacial y la existencia de variables exógenas que pueden llegar a convertirse en endógenas.
Respecto al horizonte temporal, se trataría de incorporar, tal y como señala Passet el concepto de tiempo geológico, ya que muchos de los procesos económicos interfieren sobre procesos naturales o utilizan recursos que tardan eones en producirse o reproducirse, lo que debiera obligar a la economía a incorporar esta medida de tiempo.
El ámbito espacial, teniendo en cuenta los efectos sistémicos que se producen (retroalimentaciones, efectos colaterales, etc.) el ámbito de repercusión de las decisiones económicas debe ser mucho más amplio. En un futuro no demasiado lejano, los economistas tendrán que tener conocimientos sobre los ecosistemas y su dinámica.
En lo referente a las variables, y de nuevo por razones sistémicas a las que se suman efectos de acumulación, muchas de las variables tradicionalmente consideradas exógenas se han transformado en variables endógenas, que se ven influenciadas por nuestras acciones. Por ejemplo, el nivel de la temperatura global ha acelerado el ritmo de crecimiento por las emisiones de CO2 generadas por las empresas y los consumidores a través de sus decisiones de producción y emisión.

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