viernes, abril 21, 2006

Nos estamos yendo al carajo

Hoy ha sido un día realmente surrealista. Esta mañana oía en las noticias, mientras me afeitaba que el PP ha elegido para la junta gestora de Marbella a un abogado que está defendiendo a uno de los imputados en la operación Malaya, la misma que ha provocado que salga a la luz toda la basura que se había estado acumulando bajo las alfombras del ayuntamiento. Y este buen hombre se descuelga diciendo que no entiende que haya ninguna incompatibilidad. Y a nadie se le cae la cara de vergüenza. Pero es que resulta que los del PA han elegido a sendos señores que han tenido relaciones no del todo claras con el GIL en la Costa del Sol. Y a nadie se le cae la cara de vergüenza.
Pero es que de camino al trabajo iba escuchando las Interpretaciones que los periódicos estaban haciendo del nuevo consejero de gobernación de la Generalitat de Cataluña, ese que hace unas semanas emitió unas cartas “por equivocación” a varios funcionarios de la administración autonómica pidiéndoles dinero para ERC a cambio de mantener su empleo. Es decir, que el que se supone que tiene que investigar el asunto es ahora el jefe del investigador. ¿Se imaginan cual será el resultado? Y a nadie se le cae la cara de vergüenza.
Pero es que al llegar a casa, he recorrido sin que se me cayera la cara de vergüenza unos 4 metros en dirección prohibida para entrar a mi cochera en el primer tramo de la calle Murcia. Un policia local en motocicleta se ha acercado a mi y me ha echado una merecida bronca por la infracción y me ha dado a entender que me perdonaba la vida y los 450 euros de multa. Pero es que, acto seguido, ha arrancado su moto y se ha marchado en dirección a la plaza de San Sebastián. Si, en dirección contraria, y no se le ha caído la cara de vergüenza por el camino.
¿Se dan cuenta? Nos hemos acostumbrado tanto a que las normas no son para cumplirlas que ya nos parece normal el incumplimiento. No se si es por el día pasado o por qué, pero me da la impresión de que a medida que vamos siendo más permisivos con las sinvergonzonerías, más terreno tienen los sinvergüenzas para seguir subiéndose a las barbas de la sociedad. Sólo así se explica que lo de Marbella haya tardado tanto tiempo en salir a la luz, o que ERC se haya atrevido a nombrar para consejero a alguien bajo sospecha, o que el policía local me eche una bronca para acto seguido pasarse por el arco de triunfo su propia reprimenda.
Al final va a ser cierto el eslogan de la última campaña de Amnistía Internacional: por cada persona que deja de luchar contra la injusticia, necesitamos una que lo haga. No podemos pretender que los demás hagan por nosotros lo que nosotros no nos atrevemos a hacer. Pues si, señores, a los del PP y el PA en Málaga se les tenía que caer la cara de vergüenza, igual que a Maragall y sus socios de ERC, a mi, o al policía municipal incongruente y para ello tenemos que sentir claramente que nuestra conducta ofende a los demás.

martes, abril 18, 2006

iVisualice

Un plugin para el iTunes que permite explotar las posibilidades de Quartz en el reproductor de música del Mac. Para variar un poco y cambiar los efectos visuales del programa por defecto. En mi iMac G5 va bien, pero las carátulas en el tamaño de visualización grande fluctuan demasiado.

domingo, abril 16, 2006

El imperio de los dragones

Si, esta Semana Santa no me he conectado a Internet, pero he dedicado el timepo a una de mis convulsiones preferidas: la lectura. He dejado los pesados libros de economía e historia de los últimos tiempos para hundirme hasta las trancas en la novela. El Imperio de los Dragones de Valerio Massimo Manfredi es otra novela de aventuras y viajes, esta vez ambientada en el Imperio romano y en la hipotética hipótesis de que la legendaria Legión perdida terminara en China. Marco Metelo Aquila, uno de los mejores generales del imperio es hecho prisionero por los persas y merced a las vueltas del destino termina siendo decisivo en la historia de la China de los tres reinos. Una narración muy entretenida, de lectura ágil aunque con altibajos y muy recomendable para el entretenimiento.
Es un 6,5 sobre 10.

El bosque de los pigmeos

Desde luego no es lo mejor que ha escrito Isabel Allende. Es una narración de aventuras, situada en la actualidad en la que se conjugan la selva, unos personajes ya utilizados en otros dos libros y la magia. La novela se deja leer de forma sencilla, no aburre, te ata con un fino hilo a sus páginas y no defrauda al final: obviamente esperado desde el principio, un buen happy end. Un buen libro para leer en vacaciones. aunque tal vez sea conveniente haber leído primero La ciudad de las bestias, en la que aparecen por primera vez los protagonistas de la historia.

Le doy un 6 sobre 10.

Salud y República

Ya sé que es un poco tarde, es lo que tiene estar de vacaciones de las de verdad, desconectado del mundanal ruído, del ruído de la prensa, porque del casero he tenido estos días para dar y regalar. Hace 75 años y dos días España logró uno de sus sueños, izó la bandera republicana y comenzó un proyecto político que terminó en pesadilla. No era el mejor momento. En Europa dos movimientos totalitarios pugnaban por el poder, de un lado el fascismo, de otro el comunismo. En España a eso se le sumaba el anarquismo, que tuvo una profunda representación entre el pueblo.
Imagino que si se hubiese declarado antes, o después, otro gallo nos hubiera cantado. Sin embargo, Franco se sublebó, y el ejército con él y comenzaron una guerra que sabían ganada, mientras que las potencias miraban de reojo para Alemania y los presidentes de la república intentaban prolongar la lucha hasta el máximo, con el ojetivo de que España fuera un frente más en la guerra que se avecinaba. Pero no pudo ser. Tuvimos que vivir 40 años de dictadura, 40 años en los que no existió la libertad de expresión, ni la de reunión, ni siquiera alguna tan privada como el ejercicio de la opción sexual (como aún sucede en algunas democracias, dicho sea de paso).
Pero dejemos el pasado en su sitio, hablemos de futuro. ¿Es posible una tercera república en España? ¿Estamos preparados para ello? Sinceramente, creo que sí. Hoy sabemos que la república es una opción de organización estatal, no una opción ideológica de izquierdas. Al fin y al cabo hay repúblicas profundamente consevadoras en el mundo y en todas ellas hay partidos de derechas, de izquierdas y de centro. España cuenta ya con 30 años de democracia, el sistema de partidos está (creo y espero) firmemente consolidado y la actual discusión de los estatutos abre la opción de la modificación de nuestra constitución.
Por otro lado, la historia de la humanidad es también la historia del cambio de las organizaciones sociales, organizaciones que respondían a la escala de valores imperante en cada momento y a los juegos de poder económico y político, incluso a los sistemas de producción. La monarquía es un sistema muy antiguo, aunque poco a poco ha ido despojándose en la mayor parte de los países desarrollados (si quieren, occidentales) de sus connotaciones divinas y de poder temporal, siendo apenas un vestigio del pasado. En España, el rey Juan Carlos ha sido una pieza clave para la consolidación de la democracia, parece que en este punto todo el mundo está de acuerdo, ¿significa eso que sus descendiente tienen derecho a heredar un sueldo oficial y la jefatura del Estado? Me parece que no. La monarquía es una paparrucha histórica en pleno siglo XXI y un verdadero atentado a los principios de cualquier democracia: igualdad ante la ley e igualdad de oportunidades. No nos parecería lógico que las direcciones generales o los puestos de bedeles fueran herediarios... ¿Por qué ha de serlo el de Jefe del Estado? ¿Por qué no puedo aspirar yo o cualquier otro a serlo? Vivimos en el tiempo de las elecciones individuales, y sin embargo mantenemos vestigios trasnochados del pasado en el que se decidía por nosotros.
Así que debemos comenzar a pensar en cambiar nuestra democracia parlamentaria por una República. Para ello no hace falta cambiar la bandera, si acaso el escudo ligeramente, y si la constitución. No hace falta eliminar el título de rey, que siga, que se pueda heredar como el de Duque de Alba, pero que no suponga ningún condicionante institucional. Incluso, si quiere el rey o la reina de España, que se presente a las elecciones para presidente de la Tercera República Española.

lunes, abril 10, 2006

El Zahir

Apenas un bonito título y nada más. Para ser sincero, poco más. No sé por qué yo esperaba mucho más de un autor tan vendedor. En esta, la primera novela que le leo, no me ha dejado con ganas de seguir, me ha resultado tedioso por momentos y tan estúpido o más que un libro de autoayuda. Ya digo, poco, muy poco. Para quitarme el mal gusto regreso a una de mis autoras favoritas, Isabel Allende, aunque últimamente tiene la virtud de cabrearme con novelitas tirando a rosa, tirando a sobrenatural, muy lejos todas de "Eva Luna", de "La casa de los espíritus" o de "El plan infinito".