La maldición humana

No hay nada como ponerse de moda entre los humanos para comenzar a aparecer en las listas de especies en vías de extinción. Bueno, si acaso hay sólo algo peor: estar en la lista no oficial de especies dañinas para la humanidad.
Que se lo digan si no al atún rojo cuya población está al borde del colapso a causa de la voracidad humana y de la moda del Sushi.
Y, lo peor, aún cuando existen cuotas de pesca, la cotización de esta especie en los mercados provoca que los incentivos para la pesca ilegal son tan elevados que se ésta se convierte en normal. Así, la población de atún termina por cumplir con la tragedia de los bienes comunes, agotándose irremediablemente.
Cada día estoy más convencido de nuestra incapacidad para establecer unos parámetros de desarrollo sostenible reales, preferimos mirar la tele indolentemente, llevarnos las manos a la cabeza y seguir llenando nuestros frigoríficos de todas esas cosas que nos gustan tanto: total, por un mísero sushi que yo me tome no pasará nada...

Fuente: El Mundo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

No son los cerdos, es la confianza

La estrategia del escorpión

Trump: Bienvenidos a la era autista