Yo amo la M30

La película más cara del cine español. Entre el esperpento y el cine protesta, esta película es un ejemplo más del papel de Internet como movilizador y catalizador de los movimientos sociales. Visto desde el punto de vista de la justicia poética se podría decir que uno de los caballos sobre los que cabalga la globalización es, también, un caballo de Troya.

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