España comienza a descarbonizarse

Si queremos reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, es necesario desacoplar nuestro crecimiento económico del incremento de las emisiones. Por ello les parece a los señores de CC.OO. que el aumento de emisiones de España en un 48% en 2006 es una buena noticia, ya que este porcentaje se ha reducido en 4 puntos con respecto al año anterior.
Es decir, en 2006, cada punto extra de crecimiento económico se tradujo en una menor intensidad relativa en nuestras emisiones.
Sin embargo, si nuestro compromiso es reducirlas en un 20% en los próximos años, el resultado de 2006 es poco menos que una victoria pírrica. A ese ritmo, la única esperanza que nos queda para cumplir sería una terrible crisis económica, con enormes reducciones de PIB y empleo que nadie desea.
Parece ser que según nuestra ministra de Medio Ambiente, España se va a poner las pilas en esto de las emisiones (debe ser que las conclusiones del 4º Informe del IPCC han comenzado a asustar a nuestros políticos) y que vamos a ser los campeones de la lucha contra el cambio climático. Supongo que Cristina Narbona cree de verdad lo que dice, lo que no tengo tan claro es que otros miembros del gobierno actual (o de los que podrían ocupar La Moncloa dentro de un año) se lo crean también. A la hora de la verdad, pesa más el crecimiento del 3,8% en el PIB que el 48% del CO2.
Celebremos pues, el tímido éxito, pero no perdamos la perspectiva ni el objetivo. Si los expertos del IPCC tienen razón, España (al menos la parte de España en la que vivo) no será un lugar demasiado cómodo para vivir en no más de 50 años. Y, oiga, yo quería disfrutar de mi jubilación en el apacible lugar en el que nací y en el que aprendí a amar la naturaleza.

ACTUALIZACIÓN:
Gracias a Malaprensa.com he caído en la cuenta de que a veces lo mejor es ir directamente a la fuente, donde se comprueba que efectivamente los datos son bastante positivos. Lo que se ha reducido 4 puntos es el índice de emisiones (1990=100).
Fuente: CC.OO.

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