¿Otro ejemplo de tecnoesfera disparatada?

Hace unos días leía u oía (la memoria no es mi fuerte) que el modo más eficiente de fijar el CO2 no eran los árboles, sino el fitoplancton del mar. Así que cuando hoy he visto esta noticia en El País me he quedado un tanto alucinado. Como diría Jobs: los puntos terminan uniéndose...
A priori es posible que tenga algo de sentido pero, por otro lado, el planeta acostumbra a generar reacciones encadenadas sobre las que no siempre tenemos información. La idea es "sembrar" hierro en el mar para que sirva de alimento al plancton y éste se desarrolle. Luego se mide el consumo de CO2 y, según sus promotores, podremos vender el servicio de fijación del CO2. La idea es que los productores de este gas puedan comprar la fijación del mismo, de forma que su efecto neto sea mínimo. Esa es la teoría. En la práctica, yo le veo algunos problemas:

  1. Desde el punto de vista ecológico, lo que estaríamos haciendo es modificar un ecosistema, de forma que el resultado final nos es desconocido: el aumento del plancton podría conllevar el aumento de poblaciones depredadoras del mismo, con lo que el efecto fijación sólo actuaría a corto plazo. Aparte de que le veo sentido a lo que se comenta en el artículo sobre el proceso de descomposición del propio plancton.
  2. Desde el punto de vista económico el problema es la dificultad de medir el efecto de fijación y me parece del todo punto imposible limitar el funcionamiento de un sistema en mar abierto o simplemente controlarlo. Mucho me temo que en realidad estas empresas se conformarán a vender certificados, siendo muy posible que no realicen la siembra necesaria (¿quién lo controlaría?).
  3. ¿Se les exigiría a estas empresas un seguro por si su actividad termina siendo contraproducente para el conjunto de la sociedad o del planeta?

No sé si terminaré deseando formar parte del superser Gaiga, pero a veces me entran ganas: qué difícil es hacer las cosas bien en este planeta en el que todo, absolutamente todo, está relacionado.

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