Los fantasmas de Goya


La novela de Forman y Carriere supongo que está basada en el guión de la película, o al revés. Sin embargo, tal y como la cuentan no resulta demasiado cinematográfica, más bien un poco lenta.
Por otro lado, la presencia de Goya en el título no es más que un recurso para captar la atención, ya que es un personaje que no tiene excesiva relevancia en el relato, pudiendo asumir su rol cualquier otro sujeto. Por ejemplo, la sosa alcahueta podría haber tenido una dimensión mucho más interesante que el propio pintor representando el papel de hilo conductor de la trama.
Respecto a la historia en sí, resulta complicado creer que alguien pueda defender un dogma y su contrario con la misma pasión a lo largo de una misma vida, como hace Lorenzo: primero, fiero inquisidor y luego aún más fiero revolucionario. Salvado este punto, la historia es un dramón al estilo de los folletines del siglo XIX, en el que casualidad y un destino nefasto son los ingredientes principales.
Le doy un 4,5 sobre 10.

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