Verdades, mentiras: perdedores

Ayer, tras escribir la entrada correspondiente al documental de la BBC me quedé con muy mal cuerpo. Sobre todo porque a renglón seguido me puse a mirar los contenidos de Nature y pude comprobar que el asunto del cambio climático de origen antropogénico está lejos de aclararse. Un nuevo estudio publicado por Nature y referenciado por la BBC, establece una relación entre los cambios en los patrones de lluvia en las latitudes del Norte y la actividad humana, lo que nos hace seguir viviendo en el mundo de la duda constante.


Además, seguí reflexionando sobre lo del espacio ecológico y los países subdesarrollados. Me da la impresión de que en los últimos tiempos, la virulencia del debate sobre el cambio climático está desviando la atención de otros temas y, lo que es peor, está centrando tanto la atención en él que todo lo demás termina supeditado y hasta desaparecido.
Hace unos años, los temas del milenio y las posibilidades de acabar con el hambre en el mundo eran la estrella del debate económico. Sachs era la estrella. La economía ecológica centraba sus argumentos en la imposibilidad física de aumentar indefinidamente los recursos del plantea.
Sin embargo, ahora parece que todo el problema es el cambio climático, se ha convertido en el asunto prioritario de las agendas políticas y los economistas nos hemos lanzado a calcular los costes y beneficios de actuar o no contra él.
El riesgo añadido que le veo a esta omnipresencia del cambio climático es que si, por casualidad, la teoría del calentamiento global antropogénico resultase falsa, posiblemente pensaríamos en que las medidas de contención no estaban justificadas, condenando nuevamente a los países subdesarrollados a pobres a seguir viviendo de las migajas de espacio que les dejamos los ricos.

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