Se muere mi compi

A veces las cosas tienen alma, o nosotros hacemos que la tengan. Este es el caso de mi pequeño portátil, un Apple PowerBook de 12", comprado nada más salir el modelo. Hasta hace unos días seguía funcionando como el primero, hace casi 5 años. Este ordenador ha viajado conmigo a América y África y por toda España, ha sufrido actualizaciones consecutivas del sistema operativo, hemos dado juntos decenas de conferencias y cursos y hasta se ha venido conmigo de vacaciones.
Su unidad de disco ya sólo lee lo que quiere, como si con la edad se hubiera vuelto más exigente y su batería se ha convertido en un mero peso muerto, pero el seguía saliendo del reposo cada día dispuesto a seguir almacenando mi correo, mis trabajos y una parte importante de mis recuerdos en forma de fotografías y música. Pero ayer, de forma prematura, comenzó a sufrir apagados de pantalla cada vez de forma más seguida, haciendo imposible el trabajo con él. Así que me tuve que agenciar el ordenador de una compañera que está de vacaciones y encargué un MACBOOK para sustituirlo.
No obstante, me resisto a darlo por muerto y voy a ver si algún amigo adicto a la tecnología le da un repaso por si fuera posible volverlo a la vida a un precio razonable.

R.I.P.

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