El extraño caso del chimpancé capitalista


Dice la teoría del interés propio que los seres humanos nos movemos buscando nuestro propio interés, barriendo siempre para casa y no rechazando la posibilidad de ganar algo. Sin embargo, cuando ponemos a prueba este principio experimentalmente (en este artículo de ScienceCentric podéis leer cómo) resulta que la mayoría de las veces, nuestro comportamiento estratégico nos lleva a soluciones "socialmente más justas".
Ahora bien, cuando sometemos a nuestros primos chimpancés a una versión reducida del experimento, ellos tienden a aceptar repartos injustos para no asumir el riesgo de quedarse sin nada, dando a entender que en ellos si funciona de manera correcta el principio del interés propio.
Sin embargo, a lo mejor lo que significa es que nuestra especie hermana simplemente no está dispuesta a asumir riesgos de la misma forma en que lo hacemos nosotros. Tiene la cosa su aquel. ¿Son los monos mejores economistas que nosotros? ¿Son incapaces de asumir costes ciertos ante la expectativa de obtener mayores beneficios? ¿Significa nuestro comportamiento una ventaja evolutiva?

Comentarios

  1. Ya que nadie lo comenta, lo hago yo: lo mejor de esta entrada es la foto del mono golfista, toda una metáfora de nosotros mismos.

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