La mejor campaña de la historia del candidato que se niega a serlo


¿Quién le iba a decir a Al Gore que, después del robo de las elecciones contra George W. Bush llegaría algún día a ganar el premio Nobel de la Paz?
Desde hace un par de años, Gore se ha investido como el paladín internacional del cambio climático, dando conferencias, y sintetizando en su "Una Verdad Incómoda" la teoría del calentamiento global de origen antropogénico. De paso se ha llevado un par de Óscar (otra vez los chicos de Hollywood se han adelantado al resto) y este premio de la academia sueca –exequo con los miembros del IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático)–.
La cosa es que, a lo mejor sin proponérselo, está trufando una campaña presidencial de cine, una campaña en la que está obteniendo por un lado una enorme presencia mediática gratuita y, por otro lado, una imagen de hombre bueno y querido por el resto del orbe, todo lo contrario que la representada por el actual presidente, que seguramente no llegará a salir muy bien reflejado en los libros de historia futuros.
En su país son muchos los que plantean que él debería ser el candidato demócrata al gobierno, y se lo piden desde cientos de webs y artículos de prensa, de tal manera que posiblemente muchos de los actuales precandidatos se "quitarían de en medio" en cuanto se anunciara su posible entrada en liza.
Sin embargo creo que no va a hacerlo. Al Gore ya se ha garantizado un hueco en la historia de la humanidad, ha logrado unas cuotas de popularidad que seguramente perdería de llegar a ser presidente de los EE. UU., ya que al legislar es imposible lograr el acuerdo de todos, siempre habrá grupos que se consideren perjudicados. Además, los ataques a su persona por parte de los frentistas del movimiento anti-cambio climático, se ampliarían y multiplicarían desde la esquina de los republicanos. Si lo miramos bien, Al Gore ha logrado lo que ya consiguió nuestro Cid Campeador, ha ganado la batalla a Bush después de muerto, políticamente muerto.

Comentarios

  1. Estoy totalmente de acuerdo con tu análisis.

    Ante este hombre tengo opiniones encontradas: por un lado, me asquea ese aire de Mesías del ecologismo que algunos quieren darle y que él mismo ha fomentado en su película, donde sufre tanto con su hijo que su única meta en la vida es salvar el planeta. No podemos estar siempre detrás de un líder; por otro lado, su labor de difusión ha favorecido mucho el debate y la conciencia en la gente sobre el cambio climático, acostumbrada nada más que al todo va bien de Bush.

    Sinceramente, para su cuenta corriente, su popularidad, su coherencia en su discurso es mejor que no se vuelva a presentarse a candidato a la Casa Blanca. La mayoría de las veces, el poder es una cárcel más que una posibilidad de acción.

    ResponderEliminar
  2. Si finalmente decide presentarse habrá cometido el mayor error de su vida.

    ResponderEliminar
  3. Aunque seria gracioso ver cómo los actuales precandidatos demócratas echan a correr para ponerse a su lado en la foto del cartel electoral.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

No son los cerdos, es la confianza

Trump: Bienvenidos a la era autista

Soltando amarras... de La Línea