jueves, agosto 30, 2007

¿Una Suecia sin petróleo?

A través de las noticias de Google que tenéis enlazadas en el lateral de esta bitácora (¿he dicho ya lo poco que me gusta la palabra blog?) he llegado a esta curiosidad: "Suecia: la independencia del petróleo como objetivo estratégico". Por cierto, esta es una de esas veces en las que un titular apenas se ve reflejado más que en un cuarto del artículo que le sigue.
La cosa es que el gobierno sueco quiere dejar de depender del petróleo, sin incrementar su producción nuclear, para prevenir el seguro encarecimiento de los combustibles fósiles (cada vez más escasos, finitos y, por tanto, con precios que tenderán a subir a largo plazo) y abrir oportunidades en nuevos sectores, como el de las energías renovables.
Así a bote pronto se antoja sumamente complicada la opción sueca, por cuanto ss posibilidades en energía solar (por ejemplo) no son de las más brillantes del mundo por mor de su elevada latitud. Aunque, a lo mejor, es una impresión errónea de alguien que vive en un país que no aprovecha suficientemente bien sus recursos solares.
Otra parte interesante del artículo es la primera, en la que se habla de la cruz del sistema sueco, con un mercado negro creciente y un esfuerzo defraudador considerable, que termina convirtiéndose en un aumento de la presión fiscal sobre los ingresos que no se derivan hacia el lado oscuro. Merece la pena leerlo, ya que nos hace ver que no somos tan distintos de los modélicos países del Norte.

La teoría de Milankovitch

Leo en Nature un abstrab sobre indicios que demostrarían la veracidad de la teoría del título, y eso me abre la puerta a una pequeña investigación vía Wikipedia y Google (resultados 1 y 2) en las que me entero de qué va la cosa. Según el artículo de referencia han encontrado indicios (estudiando el corazón del hielo de los glaciares) de que también en el hemisferio sur, los ciclos glaciares estarían dirigidos por la insolación recibida por el hemisferio norte en verano.
Evidentemente, este indicio viene en apoyo de la teoría solar, de la que el otro día se publicó un artículo poniendo en entredicho el efecto del sol sobre el cambio climático en los últimos tiempos.
Si esto no fuera un asunto crucial, sería una estupenda película de intriga en la que el guión presenta giros desconcertantes cada pocos minutos, de forma que cuando crees que sabes quien es el asesino, comienzas a sospechar de otro personaje.
Y, para rizar el rizo, en el mismo número de Nature se celebran los 35 años de la publicación de un artículo de Sawyer en el que éste predecía el calentamiento global merced al efecto invernadero ("Man-made carbon dioxide and the greenhouse effect").
Maravillosa incertidumbre, en la que el conocimiento se pone a prueba una y otra vez, aunque también desesperante incertidumbre, en la que uno nunca está seguro del todo. ¿Será por eso que cada vez hay más gente que se toma esto del cambio climático como una cuestión de fé?

miércoles, agosto 29, 2007

Se muere mi compi

A veces las cosas tienen alma, o nosotros hacemos que la tengan. Este es el caso de mi pequeño portátil, un Apple PowerBook de 12", comprado nada más salir el modelo. Hasta hace unos días seguía funcionando como el primero, hace casi 5 años. Este ordenador ha viajado conmigo a América y África y por toda España, ha sufrido actualizaciones consecutivas del sistema operativo, hemos dado juntos decenas de conferencias y cursos y hasta se ha venido conmigo de vacaciones.
Su unidad de disco ya sólo lee lo que quiere, como si con la edad se hubiera vuelto más exigente y su batería se ha convertido en un mero peso muerto, pero el seguía saliendo del reposo cada día dispuesto a seguir almacenando mi correo, mis trabajos y una parte importante de mis recuerdos en forma de fotografías y música. Pero ayer, de forma prematura, comenzó a sufrir apagados de pantalla cada vez de forma más seguida, haciendo imposible el trabajo con él. Así que me tuve que agenciar el ordenador de una compañera que está de vacaciones y encargué un MACBOOK para sustituirlo.
No obstante, me resisto a darlo por muerto y voy a ver si algún amigo adicto a la tecnología le da un repaso por si fuera posible volverlo a la vida a un precio razonable.

R.I.P.

lunes, agosto 27, 2007

Los estados de la materia

De pequeño me enseñaron que el agua pasaba de sólido a líquido y de líquido a gaseoso a través de aumentos en la temperatura. Concretamente, a 0º C el agua se congela y a 100ºC se evapora. Si no me equivoco, eso sigue siendo más o menos así. Por tanto, si el planeta está calentándose, es de esperar que en las épocas veraniegas el hielo alcance cotas cada vez menores.
Pues bien, eso es lo que parece que está pasando en el Ártico, a juicio de lo que comenta un equipo de la Universidad de Colorado.
Parece ser, según estos señores, que el hielo Ártico marcará un nuevo mínimo en septiembre de 2007, con un 92% de probabilidades. Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención del artículo es este párrafo que os adjunto:

The researchers, who forecast in April a 33 percent chance the September minimum of sea ice would set a new record, dramatically revised their prediction following a rapid disintegration of sea ice during July, said Research Associate Sheldon Drobot of CU-Boulder’s Colorado Centre for Astrodynamics. ‘During the first week in July, the Arctic sea ice started to disappear at rates we had never seen before,’ said Drobot, who leads CCAR’s Arctic Regional Ice Forecasting System group in CU-Boulder’s aerospace engineering sciences department.

viernes, agosto 24, 2007

¿Paradoja económica o error?

Esta mañana, repasando los titulares económicos de Telépolis, me he encontrado con esto:


Curioso, ¿verdad? Si los dos titulares son ciertos, en España gastamos más en fútbol que lo que cuesta la reconstrucción peruana. Cinco veces más (los millones del primer titular son euros y los del segundo, dólares).
¿En que momento perdimos el norte de lo realmente importante?

Casualidad pesimista

Hoy me he levantado de un pesimismo extraño. El final de esta semana entre apática y antipática no ha comenzado del todo bien, aunque no sé realmente el porqué. Bueno, la cosa es que con un estado de ánimo pelín marchito me he encontrado con esta noticia del CSIC: "Un equipo del CSIC aporta nuevas claves sobre la coextinción de especies `en cascada´".
El resumen de lo publicado os lo pego aquí:
Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que la extinción de una especie puede arrastrar a muchas otras emparentadas evolutivamente entre ellas, dadas las redes complejas de interdependencia que las relacionan. Estas extinciones en cascada provocarían así una pérdida de historia evolutiva mayor de lo que se pensaba hasta ahora.
O sea, que esas "complejas relaciones" que no son sino las relaciones de un sistema enormemente complejo, repleto de circuitos de retroalimentación directos e indirectos puede llegar a provocar extinciones en cascada. Otra conclusión es que es mucho peor una extinción de un número elevado de especies filogenéticamente relacionadas que la de especies sin relacionar, puesto que lo primero equivaldría a eliminar una rama del árbol de la vida, mientras que lo segundo sólo sería la pérdida de hojas sueltas.
¿A nadie le resulta extraño que se haya tardado tanto en llegar a esta conclusión?

martes, agosto 21, 2007

Hizo más calor en 1934

Otra cosa a la que he seguido atento este verano ha sido al culebrón del cambio climático, que es como lo voy a llamar en adelante, por la controversia y lo apasionado de las discusiones, cada día más en el terreno de la fé que en el de la ciencia. Por ejemplo, Ruiz de Elvira, un físico español defensor de la teoría del calentamiento global antropogénico, ha debido desactivar los comentarios de su blog para no tener que soportar los insultos personales que se escribían en ellos (claro síntoma de la deriva feísta del tema –de fé–).
Pues bien, en este orden de cosas, me llamó la atención un artículo aparecido en La Voz de Galicia, que se titulaba: "Un internauta obliga a que la NASA corrija la tabla de años más calientes".
Como ya comentaba en otro post, el apellido cambio climático es un argumento de "venta" de las noticias de primer orden y, si encima le añadimos Internet, la cosa es de auténtico orgasmo mediático (no digamos si hubiera estado de por medio Second Life). El artículo comenta que un tal Stephen McIntyre ha obligado a revisar los registros de temperaturas a la NASA al detectar ciertos errores, siendo ahora el año más cálido de la historia (de los registros, claro)
1934 y no 1998.
Según McIntyre esto pone en solfa la teoría del calentamiento global antropogénico, sostenida en la correlación entre emisiones humanas de CO2 y el aumento de las temperaturas. Lo que no pone en entredicho, como malinterpreta el periodista, es que haya realmente calentamiento global. Si algo tengo claro de lo que he leído hasta ahora, es evidente que hay cambio climático (de hecho, siempre lo ha habido). También es un hecho que estamos avanzando en una época de temperaturas crecientes (la tendencia, aún con las correcciones de McIntyre así lo muestra) y lo único que nos queda por dilucidar sin asomo de duda es si este aumento está provocado o amplificado por la actividad humana y nuestras emisiones de CO2 derivadas de esa actividad. Yo tiendo a pensar que es así.

En el nombre de Dios

He tenido conocimiento de este vídeo a través de MMM&E, que a su vez lo ha sacado de El infierno es aquí, que a su vez lo copió de ALT1040. En él, Richard Dawkins entrevista a un judío norteamericano convertido al Islam en Jerusalen. No necesita más comentarios:

lunes, agosto 20, 2007

Volver

Esta mañana he vuelto al trabajo. O eso parece. La oficina está aún medio vacía, sólo estamos aquí los que nos fuimos en la última semana de julio y los de julianos de toda la vida.
Como habéis podido comprobar he tenido bastante abandonadita la bitácora (mira que me gusta poco lo de blog), lo cual no significa que haya estado desconectado del mundo (si de Internet).
Por ejemplo, he estado atento a lo que está sucediendo con las bolsas, todas sobrerreaccionando ante el ajuste que se está produciendo en un segmento del mercado hipotecario estadounidense, un segmento de alto riesgo (el subprime), que, por ejemplo, en España no existe. Pero eso es igual, si Wall Street tose, el resto de los mercados del mundo global, comienzan a echar mucosas por sus fosas nasales. Y, lo curioso es que ante las primeras señales de alarma, la intervención de los bancos centrales fue la esperada y fue contundente: inyectar liquidez al sistema. Dicho de otra forma, que la gente vea que hay dinerito y que el mercado quedará a salvo. Si embargo, la respuesta de los mercados fue seguir bajando, obligando a reiteradas intervenciones (hoy mismo el Banco de Japón ha tenido que inyectar dinero en sus mercados).
Dejando a un lado el hecho real de que en numerosos lugares del mundo la burbuja inmobiliaria se ha producido, no lo es menos que la costura que ahora se ha roto es precisamente la que más probablemente se rompería, tal y como pasó en su momento con los famosos bonos basura. La probabilidad de que alguien con baja probabilidad de ingresos devuelva su hipoteca es muy elevada, por eso presentaban rentabilidades nominales mayores. Así que quienes han invertido en ese tramo de mercado de derivados sabía perfectamente que se la estaba jugando. Además, no en vano, los bancos centrales llevan años lanzando avisos a navegantes sobre la exhuberancia de los precios de las viviendas y las excesivas facilidades de los bancos para conceder créditos a los compradores de esas viviendas.
Por tanto, no ha pasado nada que no estuviera escrito en el guión, por eso me sorprende tanto la reacción tan exagerada de los mercados, haciéndome sospechar un par de cosas:
  1. Gran parte del mercado ha estado jugando a la escoba (el juego en el que la gente se va pasando una escoba mientras suena la música y cuando para, pierde el que la tiene), y han interpretado que la música se ha terminado de repente, lo que indica que muchos operadores asumían que estaban corriendo un riesgo excesivo. De ahí la sobrerreacción.
  2. Alguien está ganando mucho dinero. No me extrañaría que más de un operador esté apostando fuertemente en los mercados de futuros, jugando a la baja de los índices y/o de los tipos de interés y se estén realizando movimientos tácticos tendentes a incrementar la sensación de insostenibilidad ofreciendo títulos muy baratos.
En cualquier caso, la vuelta del verano en el terreno económico se nos presenta muy interesante: la construcción comienza a ralentizarse a ritmos cada vez más acelerados y la industria debe asumir el liderazgo, pero con una capacidad de creación de empleo menor (por su mayor productividad), de forma que de no remediarlo los servicios la tasa de paro va a comenzar a crecer en este país. Y, los que ya tenemos unos cuantos años, recordamos los malos tiempos de tasas elevadas en los que la familia era el colchón de seguridad de los parados. ¿Podrá serlo ahora que está más endeudada que nunca?

sábado, agosto 18, 2007

Cánticos de la lejana Tierra, de verdad

Hace años leí una novela de ciencia ficción que se titulaba como esta entrada, hasta la coma. Es lo primero que se me ha venido a la cabeza al leer en mi agregador de feeds este artículo de Nature-Science.info.
Resulta que la Tierra vibra por simpatía al ritmo que marca el Sol. Los científicos han encontrado "tonos solares" en diversas facetas de nuestro planeta, incluyendo terremotos". Así que, en realidad este post debía haberse llamado Cánticos del lejano Sol.

Iacobus, de Matilde Asensi



Matilde Asensi, la misma autora de El último Catón, revisita en esta novela de ambientación medieval, el mito del tesoro de los templarios y de la maldición de De Molay, el último gran maestre de la orden.

Un caballero hospitalario, Garcerán de Born, deberá recorrer el camino de Santiago acompañado buscando para el papa y su orden las claves que le permitan encontrar el tesoro supuestamente escondido por los fieles a la orden.

En el fondo se trata de una escusa para mostrarnos otro viaje iniciático en el que las cosas no son lo que parecen y las personas no cuentan toda la verdad, ni siquiera las más santas. A medida que se desarrolla la trama, la autora nos cuenta algunas costumbres de la época, así como algunas particularidades sobre el funcionamiento de los estados, de las órdenes religiosas y del propio papado.
La narración cuenta con un ritmo muy vivo, que permite al lector encontrar siempre algo de interés entre sus párrafos para continuar avanzando en la lectura. Sin embargo, no llega a emocionar como la literatura grande logra hacerlo.
El libro es un gran entretenimiento veraniego, incluso es una buena idea para un guión de cine, por lo que no me extrañaría encontrar a Garcerán inmortalizado en algún cartel de película en poco tiempo.
Sobre diez, para mi gusto, en torno a un 6,5.

sábado, agosto 11, 2007

Estoy enamorado

Lo sabía, sabía que en cuanto tuviera uno de esos chismes demoníacos en mis manos querría hacerme con uno de ellos. Ayer por la mañana me reencontré con un amigo de la infancia que es, como yo, un makero convencido.
Fue darnos un abrazo y sacar de su bolsillo un artilugio negro y plata, ligero como una pluma que se encendía con una pulsación del pulgar y se podía comenzar a usar sin leer ni una sola página de ningún manual de instrucciones. Si, era un iPhone, y quiero uno para mi. YA.
Me cuenta mi amigo que se lo compró en los USA y que, aunque no puede usarlo como teléfono todavía (aunque parece que se está avanzando bastante en el desbloqueo del aparatito), lo lleva a todas partes, ya que como agenda y, sobre todo, como navegador portátil es una auténtica gozada.

Hola, de nuevo

Como ya habrán notado los dos o tres lectores habituales de esta bitácora he estado ausente del mismo durante una semana y pico. El 90% de ellos, además, habrá deducido que siendo agosto y estando en el hemisferio Norte eso significaba que estaba de vacaciones. Y lo habrán adivinado.
Primero he estado una semana en una preciosa isla de las Canarias, Lanzarote, de la que me ha sorprendido, sobre todo, la gran similitud de algunos de sus paisajes con la zona del planeta en la que concentro la mayor parte de los impactos que produzco: Almería. Tengo una foto de una playa de la zona de Papagayo que es clavadita a la playa de Monsul, en el Cabo de Gata. Para mi que hasta los bañistas eran los mismos :-)
Ahora estoy en La Línea de la Concepción (provincia de Cádiz), el lugar en el que me crié y en el que viven mis padres, y donde esta noche espero cenar con dos de los amigos (y sus familias) que dejé aquí hace muchos años y que aún tienen la insensatez de tratarme como a uno de los suyos.
El lunes vuelvo a Almería y estoy pensando una excursión náutica para el martes por la tarde que podría llevarnos (en esta ocasión solo a mi mujer y a mi) bien a Almerimar, bien a Cabo de Gata, dependiendo de las previsiones metereológicas y de si encontramos a la abuela de los niños en buena disposición para ejercer de canguro por más de 24 horas. Si elegimos el primer destino, saldremos de marcha con unos amigos que veranean allí. Si elegimos la segunda opción, intentaré convencer a mi novieta de bañarnos de madrugada desnudos en Genoveses. Ya se verá.
La cosa es que he estado desconectado del mundo más de una semana y que ahora que estoy medio de vuelta me han sorprendido muchas cosas que os iré escribiendo en estos días.