300.000 muertos por el cambio climático, millón arriba, millón abajo

A veces se hace muy cuesta arriba defender algunas posturas, sobre todo por el comportamiento de otros defensores. Los lectores asiduos de esta bitácora sabrán ya que me decanto por atribuir al ser humano una parte importante de la culpa del calentamiento global (sabrán también que leo argumentos a favor y en contra, por lo que creo que tengo una opinión medianamente fundada). Por tanto, cuando veo que Jaime Terceiro reconoce en su libro que es un converso de la causa de la lucha contra el cambio climático, no puedo más que alegrarme.
Sin embargo, hace unos días, Kofi Annan presentó un informe del Global Humanitarian Forum, que fue citado en numerosas noticias de prensa y en Internet. Había dos datos destacados que fueron convertidos en titulares:
  • Alrededor de 300.000 personas morían al año a causa del cambio climático.
  • Las pérdidas estimadas del CC ascienden a 300.000 millones de US$.
El problema de estos cálculos es que no soportan un mínimo análisis crítico, como han puesto de manifiesto, por ejemplo en Malaprensa o en The Economist. La mayor parte de los datos, como no puede ser de otra forma tratándose de algo tan global, complejo e indeferenciado como el calentemiento global, están basados en conjeturas o simplificaciones que pueden ser asumibles, o no. Ese es el problema, que una gran parte de la comunidad científica no las asumirá porque no están contrastadas o, directamente, no son ciencia. En realidad, es tal el grado de incertidumbre que tenemos que es igual de probable afirmar que el cambio climático mata a un millón de personas por año.
Me temo que nunca podremos estar seguros de qué muertes son por causa del cambio climático y cuales no. De lo que si estamos bastante más seguros es de las implicaciones que tendrá para el clima de algunas zonas del planeta y, por tanto, de las consecuencias que tendrá para el desarrollo de la vida en dichos lugares. Por tanto, es esperable que a medida que el cambio se vaya produciendo, más muertes tengan que ver con él (allí dónde el CC empeore las condiciones "de partida").
Por otro lado, no es menos cierto que hay bastante doble moral con este tema. Estoy acostumbrado a ver planes de empresas, algunos de ellos basados en conjeturas incluso menos sustentables que las del informe que nos ocupa. Y muchos de esos planes, terminan siendo empresas apoyadas por entidades de crédito, administraciones y la sociedad en general. Y nadie, absolutamente nadie, se escandaliza.

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