La otra cara de las remesas

Esta mañana me ha llegado un enlace de Andrés (no dice más, aunque lo supongo), relacionado con un video sobre la otra cara de las remesas y su impacto no siempre positivo en el tercer mundo. Hace un par de años comentaba la charla de Íñigo Moré en las Jornadas de Primavera de la UAL. Él defendía el papel fundamental de las remesas en el flujo de ingresos de algunos países en vías de desarrollo. Los datos le daban la razón. En esencia, desde su punto de vista, las remesas permitían aumentar la renta de esos países y mejoraba la capacidad de gasto e inversión.
Pues bien, en el video que venía con el enlace, lo que podemos ver es un efecto no deseado de las mismas. El caso presentado es sangrante. Una mujer trabaja pluriempleada en EE.UU. para mandar unos 150 dólares al mes a su madre, en El Salvador. El problema es que sus tres hermanos (ya bastante mayores) "pasan" de trabajar: ¿para qué si ya lo hace la hermana y su madre les da de comer? (Nótese que se produce el mismo efecto que se le achaca a los subsidios y subvenciones a la renta en los países ricos).
Evidentemente no creo que ésta sea la realidad general, pero no deja de ser una buena base para preguntarse qué acciones se deben poner en marcha para lograr que el dinero que llega vía remesas o transferencias de las ONG a esos países sean usados no sólo como meros suministradores de consumo para las familias.
Otro tema interesante sería conocer a dónde va la renta generada por los flujos de consumo que se generan gracias a las remesas. Si estos terminan en empresas y trabajadores locales, no habría demasiado problema; pero, ¿y si lo hace en las arcas de empresas multinacionales que luego drenan parte del flujo con la remuneración del capital?

Comentarios

  1. Saludos.
    Efectivamente, pese a ser de Almeria vivo temporalmente en Honduras y esa otra cara de las remesas es de la que no se habla.
    Hay pueblos enteros donde no ves ninguna actividad economica, todo el mundo vive de las remesas y es patente porque no hay un supermercado decente, pero si el Western Union.
    Y como dices, para ahondar aun mas en su efecto negativo, no gastan precisamente ese dinero en productos locales, ese status que da tener dolares todos los meses y la libertad de gastarlos hace que se gasten en marcas y estilos de ropa no precisamente locales o en establecimientos de comida rápida.

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