FaceBook o el delirio del cotilla

Pues si, estaba de vacaciones y no tenía demasiadas ganas de escribir. Aunque he estado leyendo y en poco tiempo os pondré mis impresiones (adelanto que estoy con lo último de Juan Velarde y el problema es que el jodido cree que todo el mundo tiene su mismo conocimiento de la historia de España y de la historia del Pensamiento Económico, vamos, que me está costando).
A principios de año escribía una entrada que se titulaba "Palabras de 2009" y en el que comentaba algunas de las palabras que suponía estarían de moda en este año. Una de ellas era FaceBook. Aunque lo pensaba más en la línea de las redes sociales en general, que de ésta en particular. Siete meses más tarde, mi impresión de que éste sería el año de la explosión de las redes sociales, se ha confirmado. En realidad, no podía ser de otra manera. FaceBook es el concepto del patio de vecinos llevado al extremo. En los últimos meses, mis "amigos" se han multiplicado, si bien algun@s apenas escriben o ponen algo distinto de la foto del perfil; y nada más. Sin embargo, otra mucha gente ha hecho de esta red el centro de su actividad en Internet. Desde aquell@s que lo usan como forma de encontrar a viejas amistades o familiares, hasta los que han visto en la plataforma una forma de fortalecer sus ventas.
En esencia, se trata de un escaparate en el que puedes escribir tus comentarios, poner tus fotos (con etiquetas de personas), tus vídeos y los enlaces a páginas o contenidos que te han llamado la atención. O sea, es el blogging llevado a su máximo exponente. Más allá de Twitter y su ruido mareante, mucho más allá de las bitácoras y a años luz de las webs personales. En FaceBook, si quieres (incluso, si no quieres y no eres demasiado cuidadoso) te desnudas. No literalmente (si no se pueden poner fotos de mamás amamantando, mucho menos, impúdicas fotos de carne sin cubrir); te desnudas porque en una sola ventana pones tus sentimientos, tus pensamientos, tus amistades y tu aficiones. Creo que ésta es precisamente la base de su éxito. Hasta hoy pensaba que la clave era el apellido "social": los seres humanos somos animales sociales, por tanto estas redes enlazan con lo más profundo de nuestro código genético, nuestra necesidad de vivir en manada. Pero hoy he abierto los ojos. En la columna de la derecha, o en los muros de tus amigos (terminología feisbuquera) cualquiera puede encontrar una curiosidad desconocida de tus contactos. Cosas del tipo: a Fulanito le gusta tal cantante hortera; Sultanita es amiga de Rulanita, o Menganito es un friki, es admirador de la saga de La Guerra de las Galaxias...
No es nuestra necesidad de contacto social, al menos no genéricamente, es nuestra necesidad de saber cosas de los demás, cosas absurdas, inconfesables o sorprendentes. Es decir, FaceBook triunfa porque usa las mismas armas que Gran Hermano o DEC o tantos otros programas de TV de los últimos años: dispara a nuestra alma, profundamente cotilla y exhibicionista.

Comentarios

  1. Aun teniendo en cuanta que me puedas tachar de SPAM, casi todos los que nos movemos por este "mundillo" tenemos algo de cotilla.
    http://www.javiermaties.com/sipuedo/2008/11/26/blogger-exhibicionista-o-voyeur/

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  2. Sin duda la curiosidad malsana es uno de los motores. Quizá el principal. Pero hay más.

    Mírate esto:

    http://www.ajc.com/business/social-media-skills-become-crucial-for-job-hunters-102247.html

    Lo ha colgado JJmerelo, que es un profesor de informática de la Universidad de Granada, muy interesante, y muy activo en twitter y facebook.

    Saludos

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