domingo, enero 25, 2009

Curiosidad almeriense

Navegando por la web me he encontrado con esta bitácora, ligeramente sarcástica sobre la actualidad de la provincia. No es una obra maestra pero he de reconocer que la entrada dedicada a lo de Obama y el rector me ha hecho mucha gracia, ya que yo pensé algo muy similar cuando vi el periódico.

El Ártico se derrite más deprisa que en ningún otro momento

Al menos eso es lo que me ha parecido entender en una nota publicada en Science Centric. La conclusión más llamativa del estudio referenciado es que el Ártico se calienta más deprisa que otras zonas del Hemisferio Norte. Pero también afirman que los cambios actuales de temperatira están siendo más répidos que los habido previamente, lo que apunta a una relación directa a la actuación del ser humano:

Taken together, the size and speed of the summer sea-ice loss over the last few decades is highly unusual compared to events from previous thousands of years, especially considering that changes in Earth's orbit over this time have made sea-ice melting less, not more, likely.

La Antártida se enfría y se calienta

Un nuevo estudio viene a mejorar la información que tenemos sobre el clima del continente helado. Resulta que, mientras una parte del continente se enfría, el Este, la otra se calienta de forma acelerada (el Oeste), haciendo que la temperatura media del continente aumente. O sea, que tenían razón los que decían que se enfriaba y los que decían que se calentaba. Muy interesante.

© Ilustración: NASA.

lunes, enero 19, 2009

Obama: we need you

Cosas de la Globalización. Otra. No somos nadie: otra más. Nuestra economía de Champions League hace aguas por los cuatro costados. Al colapso global, derivado de la caída de los sistemas (más que mercados) financieros, en España se suma nuestra particular penitencia por los excesos de la era del ladrillo.
No quisimos enterarnos de que había algo profundamente endeble en nuestro boyante crecimiento. Pistas no faltaban, como el crecimiento desbordado de nuestro déficit exterior, o como la continua ganancia de la construcción en las estructuras del PIB y del empleo. Las Casandras de turno volvieron a ser eso, Casandras, condenadas a saber que en el seno del Caballo de Troya estaba escondida la perdición de la ciudad, aunque nadie las creyera.
No es tiempo de lamentaciones, ahora es el momento de los valientes, de las decisiones en el borde de la navaja, de las políticas que pueden hacernos salir del túnel o caer al profundo precipicio. España tiene que hacer algunos deberes, urgentes y de efectos a largo plazo. El primero de ellos es hacer algo por nuestra competitividad: no podemos dejar el trabajo a una virtual deflación, o una inflación relativa menor que la media de la Zona Euro. Debemos mirar más allá pues además de doloroso, el proceso deflacionista sólo es solución a corto plazo, ya que no ataja la tendencia de la economía española a la compra de productos extranjeros más baratos, simplemente porque nosotros somos incapaces de hacerlos nosotros. Hay que ponerse manos a la obra con nuestro sistema educativo, que se ha deteriorado de manera llamativa en los últimos tiempos y que es la base de cualquier desarrollo futuro, y más si nuestra opción estratégica es la de competir en el segmento de alto valor añadido. Esta medida es de largo alcance y no obtendrá rendimientos a corto plazo, pero es indispensable si queremos imaginar un futuro basado en la innovación y en las ganancias de productividad.
Mientras tanto se pueden ir acometiendo algunas otras reformas que tendrían rendimientos a más corto plazo. No tiene sentido que las normativas de las distintas comunidades autónomas lleguen a contradecirse en algunos extremos: una empresa debería poder competir en todo el territorio nacional sin necesidad de modificar sus instalaciones o sus procesos. Es caro e ineficiente. El estado de las autonomías ha contribuido a que el gasto se regionalice y se optimice. Sin embargo, con el paso del tiempo están apareciendo algunos problemas, como las reglamentaciones dispares o la tendencia a incrementar el gasto del Estado sin mejoras en la eficiencia del mismo (Musgrave hablaba de la hipótesis Leviatán), que terminan repercutiendo sobre la eficiencia conjunta del país.
Otros analistas apuestan por reducciones de las cotizaciones de la seguridad social, o la sustitución de una parte de las mismas por el incremento de la fiscalidad al consumo, de forma que no recaiga el mantenimiento del sistema exclusivamente sobre las espaldas de los trabajadores y empresas nacionales. También se han pedido recortes de impuestos generalizados, de forma que se reactiven el consumo y la inversión, aunque en un entorno de crecimiento acelerado del déficit ésta última tiene pocas posibilidades.
Sin embargo, nada de esto funcionará si no logramos que la economía mundial salga de esta especie de shock en el que se encuentra inmersa. Y esto no sólo se logra con medidas económicas, ya que la psicología juega un importante papel al respecto: la gente no consume ni invierte si no confía en el futuro. Por eso el título de este artículo. Necesitamos que los estadounidenses crean en Obama, necesitamos que piensen que con él todo irá mejor. Necesitamos que ellos recuperen la confianza para contagiársela al resto del mundo. Nunca antes como ahora ha sido relevante para el planeta quien gobierne en la Casa Blanca. Por eso, me reitero: Barak, we need you.

martes, enero 13, 2009

Astur, de Isabel San Sebastián

Huma vive toda su existencia intentando descifrar la profecía que le legó su madre en el lecho de muerte. Heredera de la tradición matriarcal astur, debe contemplar cómo todo su mundo se viene abajo a causa de la religión cristiana y de una incipiente reconquista. También contemplará cómo los que eran enemigos se convierten en aliados para enfrentarse a los ejércitos musulmanes que amenazan con conquistar todo el territorio.
Se supone que ésta es la precuela de La Visigoda, en la que se cuenta la historia se Alana, la hija de Huma y que al parecer fue un gran éxito.
La novela es muy entretenida, aunque en ciertos momentos se hace un poco pesada, sobre todo cuando la autora quiere mostrarnos toda su sapiencia sobre el originario reino cristiano y sobre los tiempos en los que los ejércitos de Al Andalus se enseñoreaban de casi toda la península.
En cierto sentido, encuentro un enorme paralelismo entre esta historia y la de El Clan del Oso Cavernario. Una mujer en medio de una cultura que sucumbe, y que al mismo tiempo sirve de puente entre el viejo mundo y el nuevo.
También, como aquella novela, termina pareciéndose demasiado a un folletín, o a una de esas novelitas de amor en las que la protagonista sobrevive de milagro a un montón de penalidades para finalmente encontrar el verdadero amor. Y, también, como en aquella ocasión, me borro de seguir el relato, pues no me aporta nada literariamente, aunque sí bastante sobre cómo debía ser la vida en aquella complicada época. No obstante, como lectura de vacaciones resulta entretenida.
Mi puntuación sobre 10: 6,0

viernes, enero 02, 2009

Palabras de 2009

Los comienzos de año suelen venir acompañados de una montaña de previsiones, desde las más serias desde el ámbito de la ciencia, hasta las más amarillentas desde el mundo del corazón y la entrepierna. Pues bién, este año voy a intentar predecir algunas palabras que seguro oiremos mucho durante 2009. Saco mi bola cristal y me pongo a ello.
La primera de ellas seguro que será recesión. De hecho, ya está empezando a sonar, aunque no será hasta que el INE publique los datos de la contabilidad trimestral que se convierta en una presencia cotidiana. Por desgracia, no creo que sea hasta 2010 que podamos enterrar el término. También es posible que, si todo sigue mal, se nos ponga de moda depresión (pérdida acumulada de PIB superior al 10%.
Otra de las palabras que comenzaremos a usar en este 2009 será facebook, como sinónimo de red social. Este tipo de redes son un paso más en la imbricación entre realidad y virtualidad. En los entornos de estas redes en las que se confunden lo personal con lo profesional, invertiremos cada vez más cantidad de nuestro tiempo. A través de ellas, entrelazadas con los blogs y otras páginas web, podremoss estar conectados con nuestros amigos o nuestros colaboradores, o nuestras redes de interés.
La siguiente palabra está muy relacionada con la anterior. Se trata de algún derivado de movilidad y conectividad, con acento inglés seguramente. Tal vez algo como mobilenet, referido a todo aparato dotado de pantalla que nos permita el acceso a la red. El iPhone desde el que escribo estas líneas sería un buen ejemplo. En este mismo orden de aparatos, los lectores digitales se comenzarán a poner de moda, lo que terminará teniendo importantes repercusiones en el ámbito editorial.
Aún me atrevo con una cuarta palabra que se utilizará de forma usual a partir de 2009, aunque en está ocasión como adjetivo: distribuído. La multiconectividad nos permitirá cada vez más la distribución. Las empresas industriales de carácter global ya realizan una producción distribuida. Pero la generación eléctrica tiene cada vez un perfil más difuso, con más agentes aportando energía a la red. Lo mismo terminará sucediendo con muchos servicios y, como no, en el ámbito de nuestra vida personal. De hecho el p2p es una fórmula de "distribución distribuida", si se me permite la redundancia. Como ejemplo más inmediato usaré el de la prensa: gracias a mi agregador de RSS yo no leo un sólo periódico, sino que accedo a la vez a los titulares de varios y entonces leo aquellas noticias que más me llamen la atención.
Éstas son mis predicciones para un 2009 que espero sea, contra todo pronóstico, próspero para mis lectores.


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