miércoles, septiembre 30, 2009

Momentos reciclados

Hace unos años vi un documental sobre un infectado de Sida que estaba haciendo un video diario. Por entonces, Internet aún estaba en pañales. Recuerdo que me impresionó mucho, sobre todo por la inmediatez del relato y la potencia visual que el punto de vista utilizado le daba al vídeo.
Posteriormente, según las cámaras de fotos digitales se iban haciendo mejores y más pequeñas; imaginé lo que se podría hacer llevando una en el bolsillo todo el tiempo, y el juego que daría un blog fotográfico.
Ahora llevo una cámara siempre en el bolsillo, y tengo años de experiencia con las bitácoras, así que lo que no tengo es excusa. No obstante, si debo excusarme, dado que este proyecto que inicio hoy va a postergar lo que prometí al abandonar No más de 15 al día.
Mi intención es que estos Momentos Reciclados tengan varias entradas a la semana, formadas por una foto y un texto corto. Las fotos serán realizadas con el iPhone usando la aplicación Camerabag, que permite aplicarles efectos muy interesantes. Espero que guste este nuevo experimento.

miércoles, septiembre 23, 2009

El discurso político y la nada

Hace unos años escribí un artículo haciendo referencia al uso del eufemismo en la economía, justificado en gran parte por dos tipos de razones: la necesidad de hacerse entender por parte de la sociedad, para lo que se buscaban metáforas sencillas (como la actual de los brotes verdes), y la necesidad de ocultar los verdaderos significados, para lograr un grado de dificultad comprensiva equivalente a la de las "ciencias serias" de las que los economistas cuantitativos se han sentido siempre envidiosos.
Hoy, sin embargo, creo que hay un ámbito profesional en el que las palabras han llegado a un nivel tal de vacuidad que logra convertir en un eufemismo todo el discurso. Me estoy refirieno, obviamente, a la política y, en especial, la política Andaluza. La política siempre ha usado eslóganes. Primero en las campañas electorales y luego, durante toda la legislatura reconvertida en una enorme precampaña. Estas muletillas eran el resumen del programa, eran la esencia de lo que se pretendía realizar. Y, al tiempo, eran una frase o una palabra con la que los votantes se podían identificar e identificarse.
Actualmente, como digo, en una campaña sin fin, hemos llegado a rizar el rizo del absurdo. En un país tan dado a la retórica como el nuestro casi se podía haber previsto. De un lado se utiliza un lenguaje no sexista que suena raro y que traslada a las palabras una cualidad de la que carecen, El lenguaje no es sexista, es un reflejo de la cultura y las creencias de un pueblo. Por tanto, las que son sexistas son las propias sociedades, eso es lo que hay que cambiar. Cuando eso cambie, entonces cambiará el significado de las palabras. De otro lado, y esto me parece peor, se buscan conceptos modernos y que tienen buena prensa y se usan hasta la saciedad. Por ejemplo, si lo moderno y la modernización son buenos, hagamos una modernización de Andalucía. Pero como se me ocurre cuando ya llevo varias legislaturas, no voy a decir que es la primera pues alguien podría echarme en cara los años perddos. Así que allá que lanzamos solemnemente eso de la Segunda Modernización de Andalucía. Y se nos llenan la boca y los telediarios de las acciones que hay que llevar a cabo. Pero, claro, cuando se trata sólo de un eslógan, y no de una estrategia política, la sociedad acaba haciendo chistes y preguntándose cuándo fue la primera modernización, que nadie se ha enterado.
No es el único caso. Hace unos años se puso de moda lo de los planes estratégicos y todo el mundo quiso tener uno, desde las universidades hasta los sectores productivos. Los políticos, logicamente, no se quedaron atrás y se subieron entusiastas al carro estratégico planificador. Pero, planificar a largo plazo excede con mucho el horizonte de los cuatro años, y además, implica un diagnóstico en el que a lo peor no se sale muy favorecido. Así que de nuevo tenemos un gran circo inaugural, en el que se invita a los agentes sociales, y a los medios de comunicación, y luego se deja morir en asunto poco a poco, como el plan estratégico de la provincia de Almería (PEPA) que consistió en una campaña de publiciddsad fastuosa, o el Plan Almería Siglo XXI que no pasó de la reunión inaugural (si me leen fuera de Almería, seguro que son capaces de recordar –y comentarlo– algún caso similar.
Hoy, lo que está de moda es el I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) y, como en eso de innovar nadie nos gana, nuestros políticos han eoncontrado un auténtico filón en el asunto. No hay ninguno que no hable de desarrollo sostenible, igualdad de género e innovación. El nuevo mantra político que repiten hasta la saciedad o hasta que inventen uno distinto. Los discursos, siempre pensados para un votante que tal vez esté presente, o los vea, o los escuche por los mass media, resultan por tanto fotocopias con ligeros matices, matices que sólo se reserva a lanzar el cabeza de lista o el estúpido que quiere jugarse su puesto en la lista.
Lo gracioso, por no decir trágico, del asunto es que han logrado adormecer la inteligencia de los votantes, que nos dejamos manejar por sus palabras vacías. Y nadie pregunta ya que pasó con la segunda modernización, aquella que apostaba por la I+D+i y el futuro. ¿Cómo es posible que tras haber hecho aquel esfuerzo hoy estemos en plena crisis, diciéndonos que lo que hay que hacer es un cambio de modelo productivo? ¿Acaso la segunda modernización fue el enladrillamiento de la costa? ¿Acaso sustituimos la Invetigación y Desarrollo por la Inconsistencia y el Desarrollismo?

martes, septiembre 22, 2009

Dame una isla en el medio del mar...

... Llámala libertad...

Desde hace años estoy suscrito a los titulares de Periodista Digital. Casi todas las mañanas les echo un vistazo. Es como un mantra, como la gente que escucha a Losantos para chutarse una dosis de adrenalina con el cabreo. Pues lo mío es PD (Peste de Diario). Este diario destaca, entre otras cosas, por contradecirse a si mismo cada dos segundos, por sus manifiestos plagios, sus grandes meteduras de pata casi nunca reconocidas y por los comentarios maleducados que se pueden leer en sus páginas (aunque en casi todos los medios ocurre igual). Bueno, la cosa es que en los titulares de esta mañana me ha llamado la atención el siguiente:
Vaya por delante que no soy periodista, pero en el artículo se aclara que Bosé actuó en el Festival de Viña del Mar cuando Pinochet aún estaba en el poder... ¿Eso es cantarle a Pinochet? También se dice que su padre toreó para Franco. Vale, ¿y? ¿Eso desprestigia al hijo? –tampoco debería ser motivo de desprecio que alguien sea hij@ de falangistas– ¿Tenía el torero capacidad para evitar que Franco entrara en la plaza? En resumen, un titular tramposo y bastante mentiroso cuyo único objetivo es llamar la atención sobre un artículo en el que se critica el concierto por la paz que Juanes y Bosé dieron en La Habana.
Entiendo que se puede criticar a estos cantantes por su arte (personalmente, creo que Bosé sólo tiene un disco salvable), o por la conveniencia política de celebrar el concierto. Es defendible decir que montar tal espectáculo allí es darle la oportunidad al régimen de utilizarlo y utilizarlos como monigotes de feria para adornar la falta de libertades de sus ciudadanos. También, obviamente, cabe argüir que, dado que los boicots no han servido de nada, o que han servido para armar moralmente al régimen contra el enemigo capitalismo, yanqui o como quieran llamarlo, es lícito y hasta recomendable explorar otras vías (cosa que PD nunca escribiría).
Pero nada de eso se hace en el artículo: nada. Y en los comentarios a la noticia, las dosis de bilis segregada podría servir para envenenar a todo el orfeón donostierra. No obstante, hubo uno que me hizo dirigir mi Safari hasta Youtube, para ver la canción con la que cerraron el concierto. Me parece que cantar esto en último lugar no es casual, sino bastante deliberado y seguro que muy poco del agrado de los rectores de la dictadura cubana.



¿Es esto hacerle el juego al partido comunista cubano? Que baje Dios y lo vea (que no lo hará, porque no existe. Yo elegiré, por tanto, otro momento para criticar a estos cantantes, pues en esta ocasión no puedo más que quitarme el sombrero y decirles: ¡Chapó!

domingo, septiembre 13, 2009

Blogger, Twitter, FaceBook y otros monstruos de la razón


Mi primera relación con el mundo social de Internet vino de la mano de Delicious y sus bookmarks colaborativos. Usé y uso esta herramienta para la docencia y para el trabajo, aunque la omnipresencia de Google y su velocidad, así como el estupendo Reader, han restado mucho de su atractivo (en realidad, ¿cuánto tiempo hace que no tiras de la libreta de direcciones/favoritos de tu navegador?).
El segundo paso, y el que más satisfacciones me ha aportado hasta el momento, fue la entrada en el mundo de los blogs –aunque prefiero la expresión castellanizada de bitácoras–. Primero usando la infraestructura de la Universidad de Almería y el programita iBlog. Posteriormente, usando algunas de las herramientas gratuítas de la Red, tales como Blogger o Bitácoras.com. Como ya he dicho, es la actividad en la que me siento más a gusto, ya que mi tendencia hacia la labia incontenible tiene mejor acogida aquí que en el resto de elementos de la web 2.0.
La tercera pata social fue no hace mucho, a finales de 2008, y consistió en la entrada en FaceBook. Al principio no le encontraba la gracia. La interface me parecía demasiado liosa, de hecho lo sigue siendo, aunque ya me he acostumbrado. El punto fuerte de FaceBook es su inmediatez y la facilidad para mostrar tus intereses a tus amigos y ver los suyos. La utilidad del CaraLibro, por tanto, está muy relacionada con la red de contactos que tengas y con el interés de las aportaciones de los mismos. También tiene la facultad de contactarte con personas que llegan desde tu más oscuro pasado, incluso a veces de ese pasado que querías mantener en el olvido.
Y hoy, finalmente, he dado el paso definitivo hacia el vocerío digital, dándome de alta en Twitter. Aún es pronto para hacer valoraciones. De momento, la pantalla es sencilla, limpia y sencilla de usar. Sin embargo, la limitación de espacio a la hora de escribir y la facilidad contribuyen sin duda a la inconsistencia de muchas de las entradas. Y, por tardón, he dejado de llamarme Sayonara, para ser Sayonada (que es lo mismo, pero dicho por un chino).
Al tiempo que iba profundizando en mi caída hacia lo más vecinal de Internet, tuve que ir conectando los diversos sistemas de relación: FaceBook con Blogger a través de las Notas del primero y de la creación de una insignia en este Capeando (mira la columna de la izquierda); de FaceBook con Twitter a través de una de las aplicaciones y, finalmente de Twitter con Blogger con éste Gadget (los resultados en la columna de la izquierda).
En fin, que ya estoy en los tres principales vecindarios de la red 2.0 y me dispongo a dar la lata a través de los tres sistemas. O lo que es lo mismo: por tierra, mar y aire ;-)

sábado, septiembre 05, 2009

El nuevo sistema agroalimentario. Retos para el cooperativismo agrario andaluz

Al fin hemos presentado el libro que sobre el sistema agroalimentario hemos estado escribiendo entre finales de 2008 y principios de 2009. Ha sido un esfuerzo intenso, que comenzó como la actualización de un documento anterior y que ha ido creciendo hasta convertirse en libro. En la presentación que os adjunto podéis tener una idea de los contenidos del mismo (tened presente que está pensada para la prensa). En breve estará disponible en la web de la Fundación Cajamar, pero desde ya podéis pedir la versión en papel a éste correo electrónico.

jueves, septiembre 03, 2009

La Fundación Cajamar en FaceBook

Pues sí, desde esta tarde, la Fundación Cajamar tiene presencia en la red social más extensa del planeta: FaceBook. De momento está un poco sosa, pero nuestra intención es hacerla cada vez más interesante.
Así que si quereis estar informados de las actividades que desarrollamos y acceder a nuestras publicaciones sin tener que estar pasando por nuestra web, ya os podéis hacer admiradores nuestros. Espero que resulte útil.