Palabras para 2012

Foto: www.ohmygeek.net
Acabo de releer mis previsiones del año pasado y, en contra de lo que pensaba, no desbarré y me equivoqué demasiado. Intentaremos arriesgar un poco más este año para ver si aumento la tasa de fallo. En el fondo, me gustan los antihéroes, los que pierden y los que se equivocan y se quedan sin la chica al final de la película.
En el terreno económico vamos a volver a hablar de letras y crisis. Saber si finalmente será una recesión en forma de W o de L nos ocupará una parte importante del ejercicio, toda vez que parece claro que en España (y casi con toda seguridad en la mayor parte de Europa) vamos a volver a entrar en ella en este trimestre inicial de 2012. Por supuesto el paro seguirá copando miles de artículos y millones de minutos en nuestras conversaciones. ¿Podríamos llegar a debatir en este 2012 sobre la conveniencia de realizar una devaluación del conjunto de la economía a través de una reducción significativa de los salarios nominales?
Teniendo en cuenta la forma en la que han discurrido los acontecimientos en la zona Euro y la incapacidad manifiesta de la que han hecho gala los gobernantes de la misma, es casi una apuesta sobre seguro afirmar que el Euro se va a enfrentar al mayor desafío de su historia. Grecia no va a poder pagar su deuda si no realiza una quita sustancial de la misma. Y Portugal comienza a encontrarse contra las cuerdas. Salvo milagro en forma de iluminación omnisciente de la señora Merkel, o por aparición de un foco de inestabilidad aún mayor (léase un Irán enfrascado en una guerra con Israel), nadie podrá evitar un nuevo jaque a la moneda europea. Un jaque que incluso podría llegar a ser mate.
En el ámbito de la tecnología, sin Jobs animando el cotarro, será el momento de ver si Apple es capaz de seguir sacando conejos de su chistera. Su tablet dejó obsoleta varias categorías de producto, los netbooks y lo ereaders sencillos. El movimiento realizado en el ámbito de la educación tiene un calado mucho más profundo de lo que parece a simple vista. De momento ha puesto al alcance de cualquiera la edición de libros multimedia. No hace falta tener demasiados conocimientos para sacar provecho de iBooks Author (se puede usar sin leer las instrucciones), lo que a corto plazo va a disparar la oferta de textos en su tienda virtual. Me da la impresión de que este movimiento tiene tanta capacidad disruptora sobre la industria editorial como en su momento la tuvo Napster sobre el de la música. Además, de inicio rompe las reglas del juego en el mundo de los libros de texto, aumentando el número potencial de usuarios de su iPad hasta límites insospechados.
2012 va a ser el año en el que los libros electrónicos pasen a ser parte usual de nuestras vidas, y será también el año en el que las editoriales comiencen a ver peligrar sus posiciones. Tendrán dos caminos: hacer como las discográficas hicieron y lograr que sus potenciales clientes las vean como el enemigo; o reinventarse y entrar a saco en el nuevo mundo. Su negocio ya no volverá a ser el que era, pero seguirá siendo necesaria la labor del editor, el que selecciona qué libros son prescindibles y cuales merecen una oportunidad, el que aconseja a los autores, el que mima las ediciones y las pone en el mercado a un precio razonable (esto es importante, no puede costar casi lo mismo un libro en papel que un ebook: el consumidor no es idiota). En un mundo de sobre oferta como en el que nos encontramos, la labor del selector tiene más sentido que nunca. Por supuesto, seguirá habiendo libros en papel, ajenos a la obsolescencia tecnológica, pero poco a poco su demanda se irá reduciendo, forzando al cierre de librerías, hasta dejarlas en un número acorde a la nueva dimensión del mercado fisico (vamos, lo que ya ha pasado con el mercado de la fotografía).
En 2011 las televisiones conectadas comenzaron a tener cierto éxito. En realidad, la inmensa mayoría de los usuarios no necesita un ordenador para conectarse a Internet. La disponibilidad de servicios de banda ancha a través de las consolas de videojuegos, de los routers de las operadoras y de las propias televisiones va a configurar un escenario en el que el PC ya no sea el concentrador de medios digital de la casa. Si a la tele se le puede conectar la cámara de fotos, si en e tablet puedo editar las fotos de la familia, si e album de las vacaciones lo construyo con una aplicación de navegador, ¿para qué quiero más? Las pantallas, esas ventanas al mundo serán nuevamente las protagonistas del salón y del hogar. Serán casi seguro las verdaderas concentradoras digitales de los hogares. Ellas y las consolas, ambas conectadas, ambas con potencial suficiente para la inmensa mayoría de las labores sencillas. El protagonismo estará en los navegadores, en la forma en que estos aparatos se comuniquen con el usuario y en qué servicios de la red serán accesibles a través de ellos. En este sentido, creo que nuevamente Apple y Google llevan tiempo apostando a caballo ganador.
En este año comenzaremos a dejar de hablar sobre los servicios en la nube, simplemente serán servicios, puesto que todos tendrán un componente de nube, o estarán completamente basados en ella. A la normalidad no necesitamos buscarle un nombre especial.

Comentarios

  1. Lo que más mola: "Por supuesto, seguirá habiendo libros en papel, ajenos a la obsolescencia tecnológica".
    Supongo que te referirás a las nuevas ediciones, porque los ya editados seguirán existiendo...

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