jueves, noviembre 28, 2013

50 años de Revolución Transparente: la Keynote

Os adjunto la presentación que he desarrollado esta mañana en la VII Jornada sobre la agricultura almeriense que ha organizado el diario La Voz de Almería. Cuando tenga un rato intentaré ampliarla con las ideas que he lanzado, aunque creo que la mayor parte de las imágenes hablan por sí mismas.


jueves, noviembre 21, 2013

Medio siglo de revolución transparente (y 2)

Este extracto pertenece al arranque del artículo realizado para el Anuario de La Voz de Almería:


Muchos han sido los cambios acontecidos en el medio siglo que ha transcurrido desde aquel primer invernadero casi mitológico que se construyó en la provincia de Almería. Incluso el nacimiento del que esto escribe. El tiempo tiene la facultad de atragantarse en algunos momentos concretos de aburrimiento o enfermedad, y luego transcurir a la velocidad de la luz, resbalándose por entre los dedos y dando al traste con todos nuestros esfuerzos por pararlo. En 50 años y en apenas unos pocos kilómetros de llanura litoral, han ocurrido transformaciones de alcance planetario (hemos señalado a los astronautas dónde se encuentra la despensa de Europa), han nacido dos generaciones nuevas, se han multiplicado los idiomas, colores y sabores de la gente, se ha revertido localmente el cambio climático, se ha plantado un vergel donde antes estaba el desierto de Sinaí, puntos suspensivos. Muchos puntos suspensivos pues la Historia se escribe a base de sumar pequeñas historias individuales, las de los miles de personas que han compartido un tiempo y un espacio. Y en este tiempo de medio siglo, y en este espacio al sureste de España, han confluido multitud de pequeñas historias: las de los ingenieros del Instituto Nacional de Colonización, la de los primeros colonos y sus familias, las de los que vinieron de todo el mundo a labrarse un futuro bajo el sol de nuestros invernaderos, las de los miles de técnicos, comerciantes, profesionales, funcionarios y hasta la de los políticos que han participado en el desarrollo de esta verdadera revolución territorial y social vivida por Almería. Una revolución que se ha fraguado debajo de los plásticos de los invernaderos y en sus alrededores y que ha sacado literalmente a la provincia de la más absoluta miseria.

Imagen de Google Earth


Esta redención se ha producido a una velocidad de vértigo. En 1955 la renta del almeriense medio apenas superaba el 55 % de la del español promedio (que aún tendría que enfrentarse al Plan de Estabilización de 1959). Ni siquiera las provincias gallegas estaban por debajo de Almería, que ostentaba el poco favorable título de ser la más pobre de España. A mediados de la década de 2000 nuestra renta suponía el 95 % de la española, y habíamos logrado situarnos como la provincia más rica de Andalucía en términos de renta y estábamos en la los puestos intermedios de la clasificación nacional. Y eso se había logrado, pásmense, sin haber pasado por el interregno de la industrialización, sino merced al desarrollo de la agricultura, un sector al que se le suelen asociar los conceptos de marginalidad, atraso, tradición y pobreza. Y todo eso se había logrado, vuelvan a pasmarse, en un de los territorios más secos de la Península Ibérica, haciendo del agua escasa un uso absolutamente exquisito. Hoy, cuando alguien piensa en la agricultura de Almería lo hace en términos de innovación, eficiencia, riqueza y tecnología.


Obviamente, toda historia tiene luces y sombras. Almería ha sido una especie de matraz de laboratorio en el que se han puesto a prueba una y otra vez su capacidad de resistencia ante las presiones. Y las ha habido de todo tipo, desde las provenientes de retos tecnológicos, hasta las de origen social, pasando por las relacionadas con la competencia en los mercados internacionales o las regulatorias...

domingo, noviembre 10, 2013

Qué hacer con España, de César Molinas

España se encuentra en medio de una de las mayores crisis económicas a las que ha tenido que hacer frente. Sin embargo, en esta ocasión pareciera que las fuerzas disgregadoras que siempre han existido en su seno estuvieran ganando la partida. ¿Cual es la razón? ¿Y cuál la solución? Estas son las premisas del ensayo del matemático y economista César Molinas.
El libro se estructura en tres partes, que tratan sobre hacia dónde va el mundo, de dónde viene España y qué hacer con España.
Las tesis centrales de cada una de ellas son que España no ha culminado su proceso histórico y no ha llegado a ser una nació-Estado; que supone una anomalía histórica en España que causa, entre otros males, la existencia de una clase extractiva en el sentido de Acemoglu y Robinson y que hay que reformar las instituciones para encauzar la marcha del país.
Vaya por delante que me parece muy valiente y estimable que alguien se preocupe de hacer un diagnóstico de España, que lo justifique y que luego aporte soluciones (algo que a lo mejor, y sólo a lo mejor, deberían haber hecho los partidos políticos a lo largo y ancho de esta devastadora crisis). Sin embargo, cuando me enfrento a su lectura encuentro que mi grado de acuerdo con él se va reduciendo a lo largo que transcurren las páginas. Coincido mucho en su diagnóstico, pero bastante menos en las soluciones que ofrece (aunque algunas también las comparto).
He visto en la red algunas descalificaciones de este libro, normalmente centradas en las soluciones que aporta Molinas. Como digo, yo mismo discrepo de algunas. Sin embargo, él se ha molestado en poner sus ideas negro sobre blanco. Si muchos más hicieran lo mismo, tal vez los españoles podríamos comenzar a discutir sobre la valía de cada una, o sobre la conveniencia o no de llevarlas a cabo. Aunque, claro, antes nuestros partidos políticos, los representasen de la soberanía nacional, tendrían que tomarse algo más en serio esta situación.
En resumen, si te preocupa la situación del país, si crees que nos encontramos en una coyuntura crucial en la historia de España, entonces seguramente te interesará su lectura.