La economía del efecto nocebo

Mucha gente le tiene tirria a Punset: es lo que suele ocurrir cuando haces de tu persona un personaje (lección que parece haber aprendido su hija), y que se nota en todo lo que hace, desde su peinado, a su forma de hablar con una gran cantidad de amaneramientos y gesticulaciones. Sin embargo, si dejamos atrás las capas de maquillaje, hay un gran comunicador y, en el caso español, al único divulgador televisivo que tenemos. Y, otra cosa, es economista: ergo se demuestra que los de esta profesión servimos lo mismo para un roto que para un descosido ;-)

A lo que iba, entre mis costumbres semanales está la de cambiar las sábanas los domingos viendo uno de sus programas a través de internet. Hoy he visto uno que no me despertaba especial interés, pero que ha terminado siendo uno de los más interesantes de la presente temporada. En otras entradas ya he comentado algo sobre la burbuja de pesimismo que nos atenaza en España. Sin embargo, hasta ahora no he encontrado el sustrato científico que justifique mis afirmaciones, y no es otro que el comentado efecto nocebo. Este efecto es el contrario al conocido efecto placebo, que crea efectos reales y positivos en los enfermos tratados con él. Parece que la clave de asunto está en las expectativas (¿no suena bastante económico ya?) Cuando se generan expectativas positivas, nuestro organismo entra en modo euforia y genera endorfinas que contribuyen a la curación.

Sin embargo, también es posible que suceda lo contrario, que nuestras expectativas sean negativas y que cualquier acción o materia activa que tomemos no nos surta efecto. Así es como funciona la depresión, genera un bucle de pesimismo que impide que los afectados puedan encontrar el camino de salida, simplemente porque creen que no lo van a encontrar. El resultado económico de un país depende en gran medida de la suma de las decisiones de todos los agentes que intervienen en ella. Pero si la mayor parte de los agentes creen que el resultado esperado es negativo, tomaran decisiones en función de esas expectativas y tendremos un nuevo caso de profecía autocumplida.

Es verdad que la economía española está hoy hecha unos zorros: aumento incontrolado de la morosidad, dificultades de financiación, desarme del Estado de Bienestar, aumento del desempleo, etc. Hay pocas noticias que permitan comenzar a ser optimistas. Pero si todos los agentes vemos el futuro peor, no haremos nada en pos de la mejora de la situación. No se trata tampoco de engañarnos a nosotros mismos. Tampoco es cuestión de practicar el buenismo de Fofito y Campofrío. Hay algunas razones para el optimismo. Desde el punto de vista de los inversores, España se ha devaluado de forma importante en los últimos tiempos, un abaratamiento de nuestra mano de obra que puede atraer nuevas inversiones industriales. Incluso, en el ámbito inmobiliario puede haber alguna esperanza. Los precios han caído y mucha de la inversión ya está en niveles de liquidación, con la pérdida contabilizada. Es decir, que pueden resultar interesantes para los compradores europeos de segunda residencia (que ya está construida y amortizada). Incluso, en nuestro entorno cercano, el creciente empeoramiento de la situación en Alemania tal vez obligue a nuestra querida Ángela Merkel a tomar decisiones de expansión fiscal, mejorando nuestras posibilidades de exportación.

El futuro no es como lo imaginábamos en 2007, pero puede llegar a ser mejor. Es cuestión de que nos desembaracemos de la parálisis en la que nos tiene inmersos el efecto nocebo y que activemos los recursos que aún tenemos. No se trata sólo de fe. Se trata de realidades y de que comencemos a mirar lo que de positivo hay a nuestro alrededor. Sólo así comenzaremos a pinchar la burbuja de pesimismo que impide a nuestra economía volver a la senda del crecimiento.



PD: Cuando sea mayor estudiaré psicología... la verdadera microeconomía

Comentarios

  1. Muy interesante David.
    Qué difícil es salir de las espirales! Espero que nos sacudamos cuanto antes el Efecto Nocebo para comenzar a recuperar.

    Por tus siempre interesantes artículos, te has ganado el Link en mi Blog.

    Un abrazo,
    J d L

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