Mi iPhone y yo
Ya lo tengo. Tras varios cabreos en varias tiendas. Tras insistir durante semanas, yendo cada día a la tienda un par de veces (coincidiendo con las horas de reparto diario), tras hacerme "amigo" de los empleados. Después de sentirme humillado por Telefónica, que trata mucho mejor a los no clientes que a los que la llevamos sufriendo años. Después de firmar una condena de dos años, finalmente, es mío. Tengo un iPhone de 16Gb blanco, precioso, de líneas redondeadas, fino y ligero. Es bastante preciso en su funcionamiento. La velocidad de conexión es buena y el desempeño del navegador y la aplicación de correo es excelente. Otro punto positivo es la gran disponibilidad de aplicaciones que hay disponibles ya en Internet, muchas de ellas gratis, que expanden las posibilidades y las habilidades de este gadget (por cierto, el tema de los juegos tiene una pinta estupenda). En el lado de las pegas, que no me ciega la pasión, hay dos muy importahtes. Uno, la escasa duración de la bater...