Todos somos Bob Esponja
Es lo que tiene esto de ser padre. En cuanto que los niños aprenden a manejar el mando a distancia (lo cual sucede cada vez antes), pierdes el poder de decisión sobre lo que se proyecta en la pantalla cuando ellos están presentes. Con la irrupción de la TDT la cosa ha ido a peor, ya que si no es en Disney Chanel, es en Clan: siempre hay dibujos animados. Y a la hora de Bob Esponja es imposible ver otra cosa. Para los que no han experimentado aún la maravillosa experiencia de ser padres, diré que el argumento de la serie es sencillo. En algún lugar de Fondo de Bikini vive Bob, que trabaja en la hamburguesería del señor Cangrejo y habita en una casa hecha con una piña. Para terminar de comprender el argumento, tal vez haya que decir que Bob Esponja es idiota, y no lo parece demasiado porque su amigo Patricio (una estrella de mar) es casi más estúpido que él. Así que ahí estoy yo, enganchado con mis niños viendo las aventuras surrealistas de una esponja con pantalones de peto y descubrie...