Historia y medio ambiente, de Manuel González de Molina

Hace unos años (allá por la mitad de la década de los 90) me impliqué en un proyecto de tesis que, desde la perspectiva de le economía ecológica, pretendía analizar el conflicto por los recursos naturales que se producía en el litoral almeriense, entre el turismo y la agricultura protegida. El proyecto se quedó en eso: un proyecto, pero mi biblioteca se vio enriquecida con un importante número de volúmenes dedicados a la ecología, la economía ambiental, la ecológica y hasta la bioeconomía. Muchos de aquellos libros los leí y otros cuantos fueron sólo ojeados o leídos en parte, así que, en cierta parte tenía una deuda con ellos.
Me he propuesto, sin prisa y con pausas, volver a revisar todos aquellos libros y a dejar en esta bitácora mis comentarios al respecto. El paso de los años posiblemente me haya convertido en un lector distinto al que se acercó a esos textos por primera vez. Muchas de las suposiciones o corazonadas de entonces son hoy profundas convicciones y, otras, evidentes errores; aunque espero mantener en parte cierta capacidad de sorpresa.
Para comenzar he elegido un pequeño ensayo de Manuel Gonzáles de Molina. Mi edición es de la editorial Eudema, aunque la portada que he encontrado en Internet es de otra editorial. Posiblemente relativa a alguna edición del libro. "Historia y medio ambiente" es, ante todo, una reflexión en torno al papel que el medio ambiente debe tener para el historiador, aunque se presenta como un intento de definir el ámbito de la por entonces aún incipiente historia ecológica. No se trataría de una mera descripción de la evolución de los ecosistemas relacionados con el hombre, ni una descripción de los limitantes que el medio impone en cada momento histórico a cada sociedad; es más bien una historia de la coevolución del medio y del hombre, ya que tento el uno como el otro se influyen y se modifican m(al menos en lo que a las respuestas sociales se refiere).
Ya he dicho que el texto no se queda ahí, ya que el autor repasa desde los condicionantes sociales hasta económicos y tecnológicos que han llevado al planeta al estado de crisis ecológica en el que se encuentra. En el fondo, el libro es en si mismo una pieza de historia ecológica en el que se buscan explicaciones en el devenir humano para el momento presente, apuntando (en la línea de lo que defiende Naredo) que la clave está en el proceso filosófico y social que condujo al triunfo del pensamiento mecanicista: desde la nueva relación con Dios impuesta por la tradición judeo-cristiana, pasando por los avances de la ciencia (y la física en particular), hasta llegar al triunfo del mercado como mecanismo de asignación de bienes y como elemento de estudio cuasi único de la economía.
En suma, un estupendo ensayo para los que tengan curiosidad por saber que es eso de la historia ecológica y para quienes se aproximen al estudio de los ecosistemas y de las sociedades desde un punto de vista amplio o multidisciplinar (la única forma adecuada de hacerlo, por otra parte).

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