Wave acaba en el rompeolas de las tecnologías muertas

La semana pasada, Google anunció el cierre de Wave, una herramienta colaborativa en la que se mezclaban conceptos venidos de las redes sociales. Su llegada al mundo fue ejemplar y con marca de la casa. Para estar en Wave había que ser invitado. Así que se convirtió en un oscuro objeto de deseo. Si no te invita Google a su Wave es que no eres nadie en el mundo vitrual, lo cual puede ser demoledor para tu prestigio entre los que te siguen en Twitter o FaceBook. Sin considerar que logras una legión de publicadores de tu producto absolutamente devota incluso antes de que comience a funcionar.
Llegó el ansiado momento y las invitaciones a Wave se multiplicaron, sobre todo a través del nuevo canal de las redes sociales. Y, tal como vino, la magia se deshizo rápidamente. Los problemas para el usuario normal, el que consume videos, comentarios de los amigos y fotos no encontraba ninguna utilidad en el invento, ya que no estaba claro qué era exactamente Wave –esto me recuerda a aquello que decían en Barrio Sésamo: ¿Qué es? ¿Es un pájaro? ¿Un avión? No, es SuperCoco–. Wave era el supercoco de la colaboración en red. Un gran tablón en blanco en que, con ayuda de tus amigos, podías construir un enorme collage elctrónico. Pero, y aquí estaba el segundo de los problemas,  eso presuponía dos cuestiones previas: la primera y más sencilla, un grupo de amigos y, la segunda no tan evidente, un objetivo común. El único ámbito en el que esa combinación podía generarse de forma inmediata era el profesional.
Sin embargo, en este ámbito, Google ya contaba con algunas piezas bien situadas, como sus GoogleApps, que permitían a los usuarios compartir documentos en tiempo real con el resto de los usuarios de un grupo de trabajo. Para ellos, la indeficinicón de Wave era también un problema, ¿dónde y cómo encajar cuadros y gráficos? ¿Cómo categorizar los diversos ficheros?  Las Apps eran mucho más sencillas y amigables para su uso. así que el uso y el interés por Wave fue haciéndose cada vez menor.


Resultados de introducir en Google Trends la cadena "Google Wave" (click para ampliar)

Sin embargo, como suele ocurrir con todas las buenas ideas, esta tecnología va a dejar un poso importante, no en vano para algunos ámbitos tener la posibilidad de modificar un documento al mismo tiempo desde diversos puntos de acceso es una capacidad muy valiosa. De hecho, parece que ya tiene cabida en las GoogleApps y, dado el ámbito de trabajo de la empresa, no sería extraño verla incluída en alguno de los productos ya consolidados del gigante de las búsquedas.
El rey Wave ha muerto. ¡Viva el rey Google!

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