lunes, febrero 22, 2010

Perspectivas someras para 2010 en Almería


Artículo elaborado a petición del diario El Economista. Saldrá a la luz el 25 de marzo, creo.

ALMERÍA 2010
Hace pocas fechas FUNCAS presentó sus tradicionales cifras sobre la marcha de las economías provinciales y autonómicas durante 2008. En aquel año (hace tan solo dos) Almería aún lograba crecer, aunque a un ritmo agónico comparado con los ejercicios precedentes. Aquel era el canto del cisne de un período de prosperidad ininterrumpido, sin precedentes en el siglo XX. Durante el mismo, la provincia almeriense dejó de ser la última en renta (allá por 1955) para homologarse con  la media nacional; también pasó de ser una tierra de emigración a convertirse en refugio de inmigrantes de todo el planeta (en apenas el tiempo de una generación).
2009 ha sido muy distinto, el pinchazo inmobiliario, las restricciones crediticias derivadas de la crisis internacional y el trágico repunte del desempleo han marcado este año, que pasará a la historia económica nacional como el de la gran recesión. Como ha sucedido a nivel nacional, el vacío dejado por la construcción ha sido enorme en el mercado de trabajo, tan grade que será muy complicado encontrar un relevo. En realidad, lo más probable es que no sea un solo sector el que absorba los excedentes de mano de obra, sino un grupo de ellos. Ahora bien, si en los buenos tiempos la tasa de actividad de la población almeriense era una de las más altas del país (gracias, entre otras cosas, al elevado porcentaje de extranjeros), ahora esa movilización se torna en un problema para reducir la tasa de paro y provocará que pase bastante tiempo hasta retornar a las tasas de mediados de la década.
En anteriores crisis, como la de 1993, la economía provincial había gozado de una cierta indulgencia al contar con el sector agrario como principal puntal de su actividad. La demanda de productos alimenticios es menos sensible a las reducciones de la renta, la competencia de países terceros era menor que hoy y en ese 1993 desaparecían las restricciones para la exportación de frutas y hortalizas españolas a la UE. Estos factores motivaron que Almería siguiera creciendo con fuerza aquel año, a pesar del pinchazo de la construcción, y a pesar de un entorno nacional recesivo. Sin embargo, la coyuntura actual no cuenta con este colchón de seguridad. Por un lado, se han agotado los efectos de la apertura de los mercados europeos, también contamos con una competencia internacional muy evolucionada y creciente. Asimismo, la gran distribución está actuando en la actualidad como un elemento dispersador de la misma. Si bien, los productos alimenticios no ven reducida su demanda en la misma medida que otro tipo de bienes, estos minoristas los están usando como elemento de reclamo para los clientes, presionando los precios a la baja en los mercados de origen, en los cuales los agricultores no tienen capacidad para contrarrestar el poder de los distribuidores. Esta nueva realidad sin duda va a marcar el futuro del sector agrario y va a generar nuevas estrategias por parte de los productores. En cierta medida, ya está ocurriendo. Ante la escasa capacidad de negociación de las empresas de comercialización, éstas han iniciado un proceso de concentración que, no dudamos, será exitoso siempre que sus objetivos se fijen en el mercado y en las mejoras de eficiencia.
La industria, que en Almería prácticamente se agota en el mármol y en la industria auxiliar de la agricultura, afrontó en 2009 su segundo año en recesión, ya que los efectos del enfriamiento de la construcción impactaron tempranamente en la piedra natural. Ésta ha vuelto a dejarse llevar por la coyuntura y se ha centrado en el mercado nacional generado por la explosión residencial. Ahora paga su pecado y busca nuevamente resurgir creciendo en el exterior y diversificando su gama de productos. No obstante, esta estrategia sólo ofrecerá resultados a medio plazo y en la medida que las economías de nuestros principales socios comerciales se aceleren. La industria auxiliar de la agricultura tiene mejores perspectivas a corto plazo. De un lado, el mercado potencial a nivel mundial no deja de crecer y, de otro, aún quedan en la provincia de Almería muchas hectáreas de invernadero que pueden mejorar sus rendimientos invirtiendo en la renovación de las estructuras o acometiendo la transformación al control biológico, segmento que aún tiene un interesante camino que recorrer en cultivos como el tomate o la berenjena.
La construcción residencial aún sigue ajustándose a día de hoy, por lo que no es previsible que encuentre mejoría a corto plazo. Otra cosa será la obra pública. Si el Gobierno o la Junta acelerasen sus respectivos proyectos de AVE con Murcia o Granada, los efectos sobre la provincia serían netamente positivos, sin mencionar los interesantes efectos de arrastre que sobre el resto de la economía tendrían. No obstante, en la medida que el descenso de los precios de las viviendas se vaya acercando a niveles atractivos, es posible que comience el consumo del excedente acumulado, dado que factores como el crecimiento demográfico o el atractivo del clima siguen activos.
Dentro de los servicios, el turismo es el principal rubro de actividad provincial. Especializado en el sol y playa, el sector almeriense ha venido sufriendo una callada pero continua crisis a lo largo de los últimos años. El cambio de modelo acontecido tras la irrupción de las compañías aéreas de bajo coste dejó a nuestros resorts fuera de juego, nuevamente sufriendo los problemas de una complicada renta de localización, agravada por la elección de sedes de las nuevas compañías y la escasez de grandes cadenas nacionales o internacionales. Afortunadamente,  a lo largo de 2009 esto ha comenzado a cambiar. La irrupción de nuevas compañías en las rutas con Madrid y Barcelona y la resurrección de la conexión con Sevilla reposicionan al sector almeriense en términos de atractivo para el mercado nacional, que siempre ha sido un importante demandante del producto Almería. Por tanto, para este sector las expectativas parecen positivas.
En resumen, las mejores noticias de 2010 las esperamos en la industria y los servicios auxiliares de la agricultura y en el turismo, mientras que la construcción residencial y el mármol, aún tendrán de digerir el exceso de producción de los años previos. Este panorama, mejor que el del año anterior, traerá un cierto alivio en el mercado de trabajo, aunque es previsible que esta se mueva durante todo el ejercicio en el entorno del 18-20%.

martes, febrero 09, 2010

El último vistazo a 2009

Otro trabajo de negro institucional, esta vez dedicado a hacer un resumen de tres páginas de lo que dio se sí el año 2009 en el ámbito económico.
Los miedos que atenazaban a la economía mundial hace 12 meses parecen finalmente conjurados. La rápida y decidida actuación las autoridades monetarias y los gobiernos, ha logrado contrarrestar las corrientes de fondo que nos empujaban hacia una nueva gran depresión. Tras un comienzo de ejercicio marcado por la recesión global, a patir del verano comenzaron a aparecer síntomas de clara recuperación que han culminado con la salida de la recesión de la mayor parte de las grandes economías mundiales.
A medida que las tendencias se han ido corrigiendo y el pánico abandonaba los mercados financieros, se ha restablecido la confianza y los circuítos de financiación han vuelto a funcionar de manera razonable. Ello ha enfriado los ánimos refundadores que sobre el sistema existían y reforzarán las resistencias en contra de una mayor supervisión. Sin embargo, las tensiones y las fuerzas que desencadenaron el problema siguen existiendo. De hecho, las facilidades extraordinarias de liquidez estubieron en el origen de la crisis y, a la vez, están en la solución aportada. El reto, por tanto, es ahora fortalecer el sistema y retirar poco a poco las medidas extraordinarias y el exceso de liquidez que inunda los mercados, sin menoscabar las posibilidades de la incipiente recuperación.
Por otro lado, los gobiernos de casi todos los países se han visto obligados a utilizar sus presupuestos como palanca de empuje de la demanda agregada. Los planes de infraestructuras, los programas de apoyo a la compra de vehículos, amén de los automatismos de cualquier crisis, han elevado los déficit fiscales hasta cotas que ya no se recordaban, particularmente en los casos de Estados Unidos, Reino Unido y España.
La OCDE prevé para 2010 un crecimiento del comercio mundial del 6,0% y una salida de la crisis desigual y a muy diversas velocidades. Su previsión para el conjunto de los países integrantes de la organización es del 1,9%, muy por debajo de los crecimientos esperados para los países más dinámicos. Como viene siendo habitual en los últimos años, China e India comandarán el comportamiento de las economías mundiales, creciendo por encima del comercio y, en el caso de China, volviendo a los dos dígitos. Detrás de ellas, Indonesia, la Federación Rusa y Brasil crecerán en el entorno del 5%, continuando el proceso de convergencia mundial que vienen protagonizando merced a las ventajas que les aporta la globalización.
En Estados Unidos, recién cumplido el primer aniversario de la administración Obama, el libro beige de la Reserva Federal señala que las condiciones de la recuperación en este país son aún muy débiles. El consumo interno se recupera lentamente y el mercado inmobiliario manda señales contradictorias. No obstante, las primeras estimaciones del PIB para el 4º trimestre del año hablan de una recuperación que gana fuerza y hasta de una cierta mejoría del mercado inmobiliario. A pesar de ello, la Reserva Federal ha avisado que mantendrá los tipos bajos y que el ritmo de retirada de las medidas extraordinarias lo marcará, precisamente, el fortalecimiento de la recuperación.
Por su parte, China sigue su camino en pos de convertirse en la segunda economía mundial por volumen de PIB. Las medidas fiscales y monetarias expansivas de las autoridades asiáticas han surtido efecto y han logrado sortear la situación sin entrar siquiera en recesión. El crecimiento del tercer trimestre fue del 7,7% interanual, previéndose un cierre del año en el entorno del 8%. Asimismo, han comenzado a retirar liquidez del sistema financiero, aumentando levemente los tipos y, sobretodo, ampliando 0,5 puntos el coeficiente de caja a las entidades bancarias. El propio tamaño de su mercado interno les ha ayudado a sobrellevar la situación, pero también se ha puesto de manifiesto la enormidad del reto al que se enfrenta para sacar de la pobreza al conjunto de su población.
Los efectos de la crisis internacional sobre Latinoamerica han sido dispares, en función de su estructura económica y de las medidas anticrisis adoptadas. Por ello también, el momento y la intensidad de la recuperación son diferentes. Por un lado hay un grupo de países (Brasil, Chile, Colombia, México y Perú) cuya recuperación ya se ha iniciado a buen ritmo. Y por otro lado, están el resto de países (Argentina, Ecuador, Venezuela, Panamá, etc.) cuyo restablecimiento del crecimiento será más tardío y lento.
El pasado otoño, la Comisión Europea, por primera vez en dos años, corregía sus previsiones al alza. De hecho, según Eurostat, tanto la Unión Europea como la Eurozona abandonaron la recesión en el tercer trimestre del año, con aumentos intertrimestrales del PIB del 0,3% y 0,4%, respectivamente. No obstante, a finales de septiembre la economía de la UE perdía un 4,3% de su PIB, por un 4,0% de la Eurozona. Y, a final de ejercicio, la única gran economía de la Eurozona que aún tenía previstas tasas negativas intertrimestrales era precisamente España. Tanto Alemania como Francia dejaron atrás la recesión a mediados de año, aunque con unos motores muy distintos. La economía germana se apoyaba en la demanda externa casi exclusivamente, mientas que el crecimiento francés tenía unas bases más amplias. Los efectos sobre las finanzas públicas también han sido distintos ya que el déficit en Francia se situó en el 8,2% del PIB por el 3,2% alemán. Por su parte, Gran Bretaña ha tardado un poco más en dejar atrás las tasas negativas, habiéndolo logrado en el último tramo de 2009 y gracias, en gran medida, a los impulsos fiscales del Gobierno Brown.
Finalmente, la economía española, al contrario de la alemana, cerrará 2009 con un recorte del PIB limitado -3,6%, pero con un impacto en el empleo enorme. La tasa de paro se acerca poco a poco al 19% y el pesimismo sobre la situación del país es generalizado. Sin embargo, a pesar de los malos presagios, algo comienza a moverse. El consumo interno se acerca a tasas positivas y la inversión industrial ya sumaba en el tercer trimestre. El panorama que dibujan hoy los analistas es una economía que aún perderá posiciones en 2010 (en torno al 0,5%), y que no volverá a crear empleo hasta muy avanzado el nuevo año. A este escenario hay que sumarle los problemas de contagio de la situación griega, lo cual no sería lógico dado que la fortaleza de ambas economías es muy dispar. Sin embargo es un punto en el que han comenzado a coincidir algunos inversores y analistas internacionales. Los problemas derivados de esta asociación no tienen porqué afectar directamente a los fundamentos de la economía, pero pueden tener graves repercusiones sobre la credibilidad de España como país en los mercados financieros mundiales, encareciendo la financiación del déficit –disparado a causa de las políticas de apoyo a la demanda agregada y por el incremento del gasto social– y del propio sistema crediticio nacional.
Nos enfrentamos, por tanto, a un 2010 no exento de dificultades, sobretodo en el ámbito nacional. Un año en el que habrá que tomar decisiones importantes en materia de política económica –España necesita recuperar la credibilidad perdida– y en el que el sistema bancario seguirá siendo uno de los protagonistas. Una vez aprobado el FROB por las autoridades de Bruselas, el mapa de las entidades de crédito nacional se va a ver sustancialmente modificado, particularmente en el ámbito de las cajas de ahorro. En este contexto, el fragmentado universo de las Cooperativas de Crédito debe optar por la mejora de la eficiencia y la competitividad, la cual pasa, en la mayor parte de las ocasiones, por la concentración y, como marca nuestro espíritu, por la cooperación. El Banco de España ha marcado el camino a seguir y es responsabilidad de las entidades aprovechar esa vía para salvaguardar el importante papel que las cooperativas jugamos en el crédito agrario y general.
Si bien, el camino que hay que recorrer se plantea complicado, hay que reconocer que el entorno internacional va a ser más propicio que hasta ahora y que las previsiones de crecimiento del comercio internacional presentará oportunidades para las empresas españolas, entre ellas las financieras. Al igual que el entrenamiento fortalece al deportista, el año que ya hemos dejado atrás nos ha obligado a prepararnos a conciencia, y ello nos permite mirar hacia el futuro siendo moderadamente optimistas.

El gran calentamiento, de Brian Fragan



Cómo influyó el cambio climático en el apogeo y la caída de las civilizaciones. Ese es el subtítulo de este libro que se dedica a revisar las consecuencias que tuvo el llamado (mal llamado, por cierto) Periodo Cálido Medieval sobre un conjunto amplio de civilizaciones. La idea de partida del texto es muy similar a la de Colapso, de Jared Diamond, en la que se repasaban las causas del colapso de algunas civilizaciones a lo largo de la historia, haciendo referencia a su relación con el medio ambiente. De hecho, coinciden en algunas de ellas, como los noruegos de Groenlandia, los polinesios en la Isla de Pascua o los mayas. La diferencia es que Fagan se centra en un periodo de 4 siglos y sólo rastrea la influencia de los cambios en el clima, así como sus consecuencias en términos de temperaturas y lluvias.
El texto dedica mucho espacio a intentar explicar los entresijos de algunos fenómenos climáticos, así como de sus consecuencias a lo largo y ancho del planeta. También nos cuenta que los cambios climáticos son cosas conocidas por la humanidad, y que la mayor parte de los pueblos del pasado tenían herramientas que les permitían enfrentarse a ellos, aunque no siempre con éxito, como en el caso de los mayas y de los jemeres. Otra de las enseñanzas que nos proporciona el libro es la de que lo que en unos lugares del planeta produce condiciones favorables (esos 4 siglos cálidos en el Norte de Europa) en otros lugares pueden coincidir con épocas de lluvias torrenciales y, en algunos otros, con sequías de décadas. Fagan hace mucho hincapié en el papel desestabilizador de las sequías, y de su gran capacidad para matar gente.
Estas reflexiones le llevan a mirar el presente y adelantar su vista hacia el futuro. El razonamiento no puede ser más claro. Si para unas civilizaciones más agrarias, con menos porcentaje de personas fuera del sector agrario, las sequías del periodo cálido resultaron letales, ¿que podría llegarnos a pasar a nosotros? ¿Seremos capaces de administrar el agua para alimentar adecuadamente a una población cada vez mayor y más urbanizada en un planeta con un clima más seco?

Por nuestro bien, espero que si.

Calificación: 8,5 sobre 10.