jueves, abril 28, 2011

No más de 15 está de vuelta

Esta es una pequeña entrada para anunciar a los lectores asiduos (si es que eso existe) que he vuelto a reactivar la bitácora de los microrrelatos. No más de 15 al día ha vuelto a la vida, tal vez de forma más perezosa que antes, pero también sin ninguna presión de cantidades ni objetivos (aunque no negaré que me haría ilusión llegar a los mil y un cuentos).
En fin, espero que interesen y hasta que gusten a alguien, y que ese alguien me deje en los comentarios sus opiniones. Quedan ustedes invitados a la reinauguracíón de No más de 15...


domingo, abril 17, 2011

Por qué no les votaré

Hace unos días leía un artículo de Miguel Ángel Blanco en el que, con la excusa de la dimisión de Pizarro de su puesto de consejero en la Junta de Andalucía, y en el que mostraba su incredulidad ante la carrera de este político socialista, diseccionaba el funcionamiento de los partidos en España:
"Creo que en política se funciona, en muchos casos pero no siempre, desde el servilismo, el halago y la lealtad interesada. Y por eso hay políticos que suben y suben y suben y se tiran casi toda su vida en cargos públicos. Y otros, en cuanto dejan escapar opiniones personales que pueden resultar incómodas al poder establecido del partido de turno, rápidamente desaparecen. En la mayoría de los casos, entre los que permanecen, abunda la mediocridad, se configura el poder de los mediocres, y ellos, que son halagadores se alimentan de los halagos de los demás para sobrevivir. No pueden volver a la realidad de la calle, fuera del acontecer político, porque su ego se ha inflado de tal modo que no aceptan volver a ser lo que fueron, en el oficio que les forjó en sus primeros pasos".
 Es un diagnóstico que comparto. Las listas cerradas, los mecanismos de promoción poco transparentes y la tendencia humana a la creación sistemáticas de redes clientelares provoca que los candidatos más dotados para la obediencia ciega y para el halago al jefe sean los que, con más probabilidad, lleguen más alto. No obstante, hay que reconocer que esto no sólo pasa en los partidos, en la mayoría de las organizaciones públicas y privadas es relativamente sencillo encontrar individuos (e individuas, que aquí sí que hay paridad) que han alcanzado niveles que están por encima de sus capacidades. Incluso se le ha puesto nombre a este fenómeno, se le conoce como el Principio de Peter. Dicho esto, a la sociedad, a tenor de la imagen que tiene de sus políticos (en el último barómetro del CIS, el Gobierno y la clase política es el tercer mayor problema del país, tras el paro y los problemas de índole económica), es evidente que no le transmite demasiada confianza su clase política y, apostaría una cena con cualquiera, la mayor parte también piensa que en los partidos rige una especie de ley de selección inversa, en la que los menos capacitados son los que llegan a gobernar.
Vuelvo a hacer aquí un inciso para comentar que muy probablemente haya sido la corrupción ligada sobre todo al reciente boom inmobiliario una de las principales razones de la pérdida de credibilidad de los políticos. El continuo chaparrón de los casos que saltan a los periódicos y a los tribunales son una auténtica bomba de achique de prestigio para esta casta. Os adjunto el Corruptódromo que ha elaborado el movimiento #nolesvotes. Ante un mapa así, en el que hay imputados de todos los colores, no es de extrañar que el público asocie directamente la política con la corrupción, y a los políticos con sinvergüenzas.


Ver Mapa de Corrupción por Partidos Políticos en un mapa más grande

Hasta aquí los méritos de nuestra clase política. Pero lo verdaderamente triste de todo esto es que los ciudadanos hemos llegado a tal nivel de hartazgo y decepción, que no nos rebelamos ante la situación y comenzamos a considerar normal que los políticos roben cuando llegan al poder o que se aprovechen del mismo para conceder favores a amigos y deudos. Hemos llegado hasta el punto de que políticos imputados, inmersos en complejos procesos judiciales por corrupción, se presentan a las elecciones y, tanto sus partidos como los votantes, les consideran elegibles. Y ni a unos se les cae la cara de vergüenza ni a los otros se les pasa por la cabeza que una lista con ese tipo de defectos es tan "inelegible" como las listas de Batasuna en el País Vasco.
El movimiento #nolesvotes nació vinculado a la protesta por la denominada Ley Sinde, y promueve la negación del voto a los partidos que apoyaron dicha ley, es decir: PSOE, PP y CiU. Sin embargo, el propio cabreo de los ciudadanos ha ido sumando razones, tales como la presencia de imputados en las listas a las municipales y autonómicas de los principales partidos, o la negativa de los eurodiputados a viajar en turista en los viajes de menos de 4 horas.
En las últimas convocatorias electorales, mi voto había sido en blanco, pero en las próximas cambiaré de estrategia. Votaré por partidos no mayoritarios, que no me hayan decepcionado, y en las generales votaré por el partido que proponga cambiar a distritos electorales unipersonales, o por las listas abiertas. Muchos me dirán que los partidos menos potentes o más jóvenes no están preparados, pero prefiero a estas alturas a un entusiasta que a un hombre público de colmillo retorcido. De momento, ni PP ni PSOE tienen mi confianza. Aunque les tengo que reconocer que se lo han trabajado a pulso.

martes, abril 05, 2011

Un debate sobre el "Modelo Almería" en ECOAGRA

En los últimos días he estado debatiendo con Jorge Hernández a propósito del modelo Almería a través de una lista de distribución espcializada en economía agraria y de los recursos naturales. Lo que viene a continuación es el resultado de cortar y pegar en orden los mensajes. Para su mejor interpretación he usado colores: rojo para las intervenciones de Jorge y verde para las mías.


Enviado el: lunes, 04 de abril de 2011 12:58
Sobre el llamado Modelo Almería dos puntualizaciones, que dan mi modesto punto de vista. Y digo modesto pues en una buena parte me considero coadyuvante en su tiempo a lo que fue un modelo intensivista de horticultura. Al respecto confieso que ayudó mucho a los holandeses que fundaron Tierras de Almería, mis aportaciones en el Congreso de economístas hortofrutícolas de los años 84 titulada "Influencia de los costes del agua en la producción hortofrutícola". Desde los años 77 fui uno de los primeros especialistas de España en irrigación localizada, de la que se derivó el modelo productivo de Almería. Pero insisto en que la técnica de irrigación no es negativa.

El primero esta noticia de Holanda: Holanda veta las hortalizas españolas? http://www.gastronomiaycia.com/2011/03/30/holanda-veta-las-hortalizas-espanolas/ 
Recuerdo a la concurrencia que un boicot de índole semejante se dio ya por parte de Suiza. Y que Alemania intervino hace tres campañas años en el mercado hortícola por los residuos químicos. Y que en las dos ocasiones hubo reclamos patrióticos, que niegan la crítica social interna en nuestro país, como si de animar al equipo de fútbol de España se tratara. En el caso de los colectivos de derechos cívicos de Suiza tuve que oir que se les aplicó la palabra terroristas. Craso error que agravó el problema.
El segundo.: Es innegable que la lucha biológica en Almería estuvo enterrada durante años en manos de personas de determinadas ccooperativas y del campo de la ciencia a los que no se les hacía ni caso. Ahora esas personas han sido rehabilitadas y la recién extendida agricultura integrada ha minorado la presencia de pesticidas y productos químicos de síntesis. Lo celebro!! Pero sigo viendo en un modelo monocultivo un problema, ya que estandariza mucho las variedades y especies producidas, produciendo riesgos de virosis. Por algo se anima la Biodiversidad por las Naciones Unidas. Y la agricultura forzada bajo invernadero, asegura producciones, pero limita los productos a estandares con limitaciones para la salud y el placer con mayúsculas PLACER SENSORIAL. Solución? La hay y la habrá. Entre otras, equilibrar balanzas en favor de una agricultura más local y diversificar instalaciones al objeto de evitar la absurda CONCENTRACION y explotación social del Sur. Recuerden lo dicho para los esclavos en las explotaciones de lo que el >viento se llevó. Yque las Cortes de Cadiz, que tanto festeja el Sr. Rajoy, dejaron intacta la  esclavitud que mis paisanos abolicionistas de Zaragoza se encargaron de combatir con posterioridad.
En España, hay muchos españoles y tipo de españoles.!! Así que huyamos de estereotipos y procedamos a diálogos antes que reconversiones salvajes por no haber preparado el futuro.



At 07:41 05/04/2011, David Ucles Aguilera wrote:
Estimado Jorge, me alegra que hayas puntualizado. Me da la impresión por tus referencias continuas al denominado modelo Almería que no es precisamente santo de tu devoción. Sin embargo creo que no eres demasiado ecuánime con él. Por supuesto que tiene muchos defectos, pero hay que reconocerle alguna virtud. Antes de que la agricultura intensiva (te recuerdo que se llamaba así porque era intensiva en MANO DE OBRA y CAPITAL, no sólo en capital), o mejor dicho, antes de que la horticultura de regadío existiera en Almería, esta provincia era la más pobre de España (por debajo incluso de las provincias gallegas y extremeñas), y la gente emigraba masivamente (entre 1910 y 1981 salió de la provincia el equivalente al 95% de la población que había en el censo de 1910). En cierta forma, la redención económica de esta provincia vino de las hortalizas (como en el pasado vino de la uva, o de la naranja o de la minería; todas producciones primarias o de extracción con el foco puesto en los mercados internacionales).
Por otro lado, cuando se habla de un modelo de agrobussines, se da una imagen de agro muy empresarial, pero la realidad que sigue predominando en la provincia es la de la pequeña explotación familiar (la explotación media no supera las 2 Has). Este modelo permitió que los beneficios fueran distribuidos de forma bastante homogénea por la población, permitiendo la emergencia de unas amplias clases medias agrarias que son la base de la economía provincial. Por otro lado, la existencia de unas 27.000 has. (hace años que la superficie ya nocrece) ha permitido el desarrollo de empresas locales de productos y servicios para esa agricultura, suplantando en más de una ocasión el papel de las multinacionales y permitiendo el desarrollo de un nuevo sector económico. Es decir, este es un modelo con unos importantes beneficios sociales.
Desde mediados de los 90, el cambio generacional en las explotaciones y la prolongación de la vida académica de las nuevas generaciones produjo un importante proceso de asalarización de las labores del campo, hasta ese momento soportadas por la sobre explotación del trabajo familiar. 
La creciente demanda de mano de obra posibilitó que Almería comenzara a ser la puerta de entrada de una inmigración irregular que tenía posibilidades de iniciar su sueño europeo en las explotaciones almerienses, las cuales siempre consideraban como estación de paso. 
Aquí se produce un círculo vicioso de complicada resolución. Si bien es cierto que en el colectivo de agricultores (unos 13.000) hay desaprensivos, también lo es que en ocasiones resultaba francamente complicado encontrar mano de obra "legal" ya que una vez que los trabajadores lograban legalizar su situación huían a otros sectores (como fueron la construcción y la hostelería) cuando no a otras provincias o lugares de Europa. De esta forma se produce la paradoja de que cada vez es necesaria una mano de obra más cualificada y ésta es casi imposible de lograr por la marcha de los trabajadores con experiencia. Asimismo, al igual que el resto de los sectores agrarios se están viendo presionados tanto por el lado de la demanda (las condiciones impuestas por la gran distribución son igual de duras para el vacuno, el porcino o las hortalizas), como por el lado de los insumos (en este caso energía, plásticos y demás derivados del petróleo). Es decir, se dan las condiciones para que el mercado de trabajo tienda a ser informal, con una oferta de trabajo muy elástica y una demanda que se encuentra muy comprometida desde el lado de la rentabilidad. Es evidente que esto no justifica los comportamientos asociales o directamente delictivos por parte de los agricultores, pero ayuda a entenderlo. También habría que tener en cuenta que hablamos de muchas pequeñas explotaciones, no de un sistema de gran empresa en la que resulte más sencillo ordenar y costear las necesidades básicas de sus trabajadores. Con todo, el sector ha realizado múltiples esfuerzos para regularizar la mano de obra, acudiendo a contratos en origen y aumentando el número de hectáreas con certificaciones de carácter social.
Respecto a la expansión del control biológico, no te falta razón, aunque no debemos olvidar que la mayoría de los agricultores cumplen y siempre han cumplido la normativa. Y, si el control biológico no ha entrado antes en el campo almeriense, era porque no estaba pagado por el mercado y porque no había protocolos establecidos o adecuados para muchas de las producciones locales. El problema del pimiento hizo que los agricultores lo adoptaran masivamente, pero fue posible porque para entonces ya había soluciones rentables para el pimiento. Aún hoy, por ejemplo, sigue habiendo algunos problemas con el tomate, y por eso no está igual de extendido que en el pimiento. La diferencia con otros modelos es que empresas de la zona están invirtiendo y desarrollando procedimientos adaptados a las condiciones de cultivo de la zona.
Perdonad la extensión, espero no haberos cansado y haber añadido algo de luz al tema. Un saludo



De: Foro sobre economia agraria y de los recursos naturales En nombre de Jorge Hernandez Enviado el: martes, 05 de abril de 2011 11:34

Mira David.

Cuando tu eras niño ... yo ya me jugaba el tipo, distribuyendo panfletos con el encabezamiento del Ejido Obrero y Campesino, en defensa de esa gente sencilla que desde Alemania defendía a los de sus pueblos de Almería. Y en su recuerdo yo apoyé el llamado Modelo Almería, de la mano de los holandeses. Porque se como tu, lo difícil que es el desarrollo de las zonas áridas. Debes saber que Zaragoza y Almería son las dos zonas más áridas de España y a mí me tocó ir a redimir los Monegros (Un poco de costismo en su centenario).

Pero cuando Tomás García Azcarate y yo, entre otros muchos que éramos responsables de los Mercados de Frutas y Hortalizas, nos acercamos a Roquetas a la Conferencia de cooperativas del año 2003, vi que o no llegamos o nos pasamos. El monocultivo de algo, siempre provoca desequilibrios. Se me asemeja a los de los bares.
Como uno lo pone, el otro también. Y en eso las Cajas habéis tenido, como en la construcción, una grandísima parte de responsabilidad. Es muy cómodo repetir esquemas y ahora os encontráis cara a la pared y con problemas. Vosotros y el complejo sistema de Almería.

Y sinceramente hay que lograr ese reequilibrio, antes de que el modelo se COLAPSE. Algo sobre lo que debemos meditar antes de que suceda una debacle .... y eso no sería de extrañar ante la globalización internacional y los postulados de un nuevo sistema alimentario.  Creo que sobre Almería he leído cosas muy interesantes con las que podríais diversificar la economía.
(acuicultura, tecnología farmaceútica, tecnología industrial ...). La clave está en la palabra DIVERSIFICAR y ser sustentable. Y Cajamar debe convertirla en vocabulario de obligado cumplimiento.

Gracias por tus reflexiones y nada más lejos de mí de odio hacia Almería, pues somos hermanos de torridez milenaria y me encanta el licor de higo chumbo que hace un paisano de tu tierra. Si queréis podemos formar con Méjico, Siria y otros puntos ... un centro de Investigación de recursos agrícolas en zonas áridas. Allá donde la guindilla se extrema y la alcaparra emerge como frontera en el desierto. Así que reflexionemos sobre los santos, su devoción y la voz que clama en el desierto ... pues en Israel comprendí que el Mar Muerto se había convertido en el Mar de la Vida, gracias al potasio y sus sales. Es cuestión de investigar, estudiar y diversificar.


En nombre de David Ucles Aguilera Enviado el: martes, 05 de abril de 2011 11:10

Gracias por llamarme joven, si fuera un poco más vanidoso, me hubiera puesto hasta colorado :-) Creo que vamos llegando a puntos de encuentro. Llevo defendiendo hace tiempo que una de las virtudes de este modelo es su capacidad de diversificación, por eso ha sido durante tanto tiempo el corazón económico de la provincia. Posiblemente no ha diversificado cultivos, pero si actividades. Como ya te he comentado, muchas de las rentas agrarias se han invertido en otros sectores, principalmente el de las empresas de la industria y servicios auxiliares a la agricultura (ISA). También han ido muchas al ladrillo durante la última década, lo cual no es nada diferente de lo sucedido en el conjunto del país. A lo que iba. Esas empresas comenzaron produciendo para las explotaciones de Almería, pero hoy generan bienes y servicios para muchas otras agriculturas. Primero similares a la almeriense, ahora de casi cualquier tipo. Pero es que, en unos cuantos casos, la actividad ha logrado desbordarse hacia otros sectores, como ha sucedido con la propia Cajamar o las empresas de software y maquinaria. O sea, que si hay diversificación. Más de la que parece a simple vista. Y, desde el punto de vista de lo que comentas, la acuicultura se desarrolló en la provincia desde la década de los 90, con granjas de engorde de Dorada y Lubina. La investigación agraria en la provincia está desde hace tiempo empeñada en varias líneas: mejora de las estructuras de invernadero, reutilización de los residuos, procesos de control integrado, optimización de plásticos, etc. Por otro lado, hay desde hace ya mucho tiempo un importante número de hectáreas funcionando con agricultura ecológica, las cuales tienen similares problemas a las demás. Se está trabajando con microalgas de diversas especies; puedes ver algunos de los reactores más avanzados del mundo en la estación experimental de la Fundación Cajamar. También hay experiencias de desarrollo del resto de gamas de producto, y hasta una cadena de verdulerías propiedad de las cooperativas. El modelo no es monolítico, se mueve y se intenta adaptar.
Es cierto que el sistema está contra las cuerdas, pero no creo que sea una crisis propia del modelo Almería, al menos no sólo. La globalización está en la base de lo que sucede con la agricultura, con las agriculturas de toda Europa. Si me apuras está también en la base de la crisis financiera y de deuda en la que estamos inmersos. Es una crisis de sistema económico general. Y de la crisis sistémicas se puede salir habiendo reformado el sistema por completo (no parece que este sea el caso, por desgracia) o dándole unos cuantos retoques para que dure unos cuantos años más (sí, un salto mortal hacia delante, o una patada a seguir). En la versión actual del sistema capitalista, tanto los procesos industriales como los de distribución se han "commoditizado". El valor lo incorporan (o se lo quedan, depende del relato ideológico que elijamos) los procesos de diseño (aunque cada vez menos, pues la tendencia marca también hacia la canalización de esta fase de la producción) y de venta menor. En la cadena agroalimentaria esto se traduce en un poder omnímodo de la gran distribución que es la que impone qué se vende y cómo (y bajo qué certificaciones). Es también la que está canibalizando la diferenciación de los productos, al introducir sus propias familias de marcas. Lo del consumidor que elije libremente es un bonito párrafo en los libros de texto, pero está bastante alejado de la actual realidad.
Resumiendo este largo parlamento: 1. El modelo Almería no es ni malo ni bueno, sino todo lo contrario. Es una estrategia de supervivencia que ha funcionado durante mucho tiempo y que intuyo que seguirá funcionando porque; 2. El problema de fondo es sistémico, estamos digiriendo la globalización y va a ser una digestión pesada, pero mientras la sociedad no se indigne y exija un cambio, las reglas del juego básicas van a seguir siendo las mismas.
PD: Sólo llevo trabajando para la Fundación Cajamar desde 2008, aunque me siento orgulloso de pertenecer a una entidad cooperativa en la que el esfuerzo, la humildad y el trabajo son parte del ADN fundacional.
Un saludo,


En nombre de Jorge Hernandez Enviado el: martes, 05 de abril de 2011 12:26

En eso estamos totalmente de acuerdo. Si un pasado no está revalidado por el presente, es pura entelequia.

Pero tampoco acepto que se adopten posiciones populistas de defensa del actual campesinado, para defender lo que ha sido una torpeza de las organizaciones agrarias y sobre todo del entramado financiero, para defender un desarrollismo anacrónico de los años 60. El populismo ya fue base del fascismo y es notoriamente diferente, defender al campesino, que llevarlo a enfrentarse a otros campesinos de otros países en aras de un egoísmo local inviable en el campo del comercio internacional. Eso es lo que yo llamaba defensa patriótica para defender un modelo inviable y equilibrado de horticultura.

La palabra Horto deriva del prefijo germánico ort (aldea), para definir cultivos agrarios cercanos a la aldea. Y es lamentable que la horticultura local fresca, biodiversa y de calidad de proximidad fuera tumbada por un exclusivismo de un modelo agroindustrial. Ahora nos toca reconstruir poco a poco lo que nunca debimos dejar de producir. Cultivos de proximidad, locales, próximos, sostenibles, saludables y biodiversos. Vamos ... como los viejos cultivos cercanos a la aldea (ort). Repito y volveré a repetir que eso se cita ya como paradigma alimentario en el New York Times, en la City Londinense o en Amsterdam. Y digo yo que algo habrá que oir de esa voz joven, cargada de madurez.

O preferimos montar algaradas y tirar los tomates de Africa al suelo? Eso es lo que hicieron los de Perpignan y hoy es el núcleo más activo de la extrema derecha francesa, que clama por el exclusivismo frente a los adecuados equilibrios que reclamo. Me duele mucho ver en mi casa lo que no me gusta en la de los demás.



Enviado el martes 05/04/2011 12:22

Volvemos a coincidir en tu impresión sobre el populismo, en su momento cierto medio de comunicación local estuvo azuzando a los agricultores contra mi porque había osado decir que estaban optando por posiciones acomodaticias al pedir subvenciones en vez de seguir con su actitud proactiva. Ahora bien, no debería sorprendernos que ocurran estas manifestaciones, son parte de la historia y siempre que un colectivo (campesino o no) siente lesionados lo que considera sus legítimos derechos protesta. No obstante, que yo sepa aún no se han organizado cuadrillas de agricultores almerienses para volcar camiones marroquíes. Lo que si se ha producido es que algunos agricultores almerienses han cruzado el charco para producir allí, mientras que otros se han optado por llegar a acuerdos con gente de allí para complementar producciones y algunos otros están comercializando productos tanto de origen marroquí como almeriense. También te comento que me parece que no es menos insostenible el modelo productivo de hortalizas almeriense que el marroquí o que el holandés (mucho más exigente en términos de energía y altamente subvencionado por el lado de la cogeneración).
Respecto a la agricultura de proximidad, efectivamente que es un modelo que hemos perdido y que es mucho más sostenible que el actual. Sin embargo, dudo que podamos volver ni siquiera a medio plazo al modelo aldea, más que nada porque si la ONU no anda descaminada, desde 2007 ya hay más gente viviendo en ciudades que en el campo, lo que tiene serias implicaciones desde el punto de vista de la sostenibilidad. Las ciudades son grandes puntos negros en casi todas las facetas ambientales. Además, mientras los incentivos de unos y otros se sigan midiendo en términos monetarios va a resultar muy complicado que los productores de menor coste no quieran vender en los mercados de mayor precio, siempre que el producto aguante y el coste de transporte compense. Una opción sería plantearnos una fiscalidad ambiental fuerte sobre el transporte de mercancías, aunque me temo que quién lo propusiera estaría abocado a ser acusado de proteccionista y de ir en contra del desarrollo de los pueblos menos favorecidos.
Veo antes una agricultura tendente al cierre de sus ciclos ecológicos, siendo social y ecológicamente sostenible localmente y consumiendo grandes dosis de energía y recursos para llegar a unos mercados en los que obtendrán unos magros ingresos, por muy ecológicos que sean sus producciones.
En fin, no quiero llevar tu voz al desaliento, sé ya que eres inasequible al desaliento, pero cada día estoy más convencido que nuestra naturaleza humana está en la esencia de todas nuestras manifestaciones y que este sistema económico del que nos hemos dotado es, en el fondo, de lo más humano que somos capaces de crear.
Un saludo (tal vez pelín lacónico)

sábado, abril 02, 2011

Dando la razón a Darwin con Expo Agro

Este artículo es una petición del Diario de Almería para un especial sobre Expo Agro. Me ha costado mucho ponerme con él, no sólo por mis circunstancias actuales, sino también porque no estaba seguro de ser completamente objetivo, dada mi larga relación laboral en la Cámara de Comercio de Almería. En cualquier caso, dado que la objetividad absoluta probablemente no existe, me he lanzado a ello, intentando aportar un conjunto de razones que explican la actual situación y algunas vías posibles de salida. No es fácil, ni es el mejor momento, pero si queremos salvarla hay que moverse. Si nos cruzamos de manos terminaremos teniendo un cadáver exquisito, exquisito y bello, pero cadáver al fin y al cabo...


Expo Agro da la razón a Darwin

La esencia de la teoría de la evolución es que las especies cambian, a veces poco a poco, a veces de forma rápida, pero siempre buscando formas de adaptarse al medio en que se desarrollan. No hay una finalidad en el proceso, de hecho el azar tiene mucho que ver, y algunas de las soluciones que la naturaleza propone sólo son fruto de la suerte y no de la existencia de un plan divino que guíe su mano.
En los mercados, al menos en los mercados en los que hay un mínimo de competencia, los agentes se comportan como entes adaptativos, que buscan su satisfacción dentro de los límites que establece ese particular ecosistema. En el hábitat de nuestra querida Expo Agro muchas cosas han cambiado en los últimos años. Pero hay dos sucesos que explican casi por si mismos el estado de indefinición actual de la feria hortofrutícola. El primero de ellos tiene que ver con la internacionalización (léase si se quiere globalización) y el particular éxito de los productos almerienses en los mercados exteriores. Ello ha provocado que el producto busque su protagonismo fuera de Almería, allí donde acuden los grandes compradores y se cierran los acuerdos de campaña. Es decir, Berlín y su FruitLogística. Pero también ha favorecido la aparición de la feria madrileña Fruit Atraction que se beneficia de la centralidad madrileña y de sus posibilidades de comunicación tanto con el extranjero como con el resto de España.
En este hábitat, como venimos contando, Expo Agro tiene muy poco que hacer. En términos biológicos diríamos que el nicho ecológico de la feria ha sido colonizado por otras especies mucho mejor adaptadas al nuevo entorno global.
El segundo factor que ha contribuido al decaimiento de la cita comercial ha sido el incremento de la competencia en el mercado de los productos y servicios al agricultor, de forma que las novedades ya no pueden esperar a la Expo para su presentación. El campo almeriense fagocita las novedades según se producen, sobre todo si éstas van encaminadas a mejorar la productividad o a reducir los costes de producción. Por tanto, ya no es necesaria una cita anual en la que se presenten las novedades de la campaña, perdiendo el encuentro roquetero su potencial como lugar de lanzamiento de las innovaciones.
Volviendo al símil evolutivo, el nicho ecológico de la feria almeriense se ha visto enormemente reducido. Y, para colmo de males, la competencia madrileña fijó su cita demasiado cerca de la almeriense, obligando a ésta última a reubicarse nuevamente en el calendario.
¿Significa esto el final de Expo Agro? No necesariamente. A diferencia de la evolución natural, en los mercados no es necesario esperar el transcurso de las generaciones ni el advenimiento de una mutación azarosa que nos provea de una ventaja evolutiva. En los mercados, el elemento mutágeno son las decisiones. Y éstas se pueden tomar en pocas horas. Expo Agro es una feria, lo que quiere decir que es un lugar de encuentro entre compradores y vendedores. Contamos con la ventaja de que en muy pocos kilómetros concentramos un enorme poder productivo y un creciente clúster de actividades relacionadas. Por tanto, la materia prima está disponible. Hay que lograr movilizar a unos y otros para que se encuentren en la feria y se cierren acuerdos comerciales. Es, por tanto bastante lógico que el sector de la industria y los servicios auxiliares de la agricultura se convierta en el corazón del encuentro, por encima del propio producto, que tiene otros escaparates más eficientes en los que mostrarse. Debería ser también un lugar de referencia para los profesionales de la asesoría agronómica y una visita obligada para los agricultores. Incluso, podría ser un escaparate (como lo es desde hace muchos años) del conjunto del sistema productivo.
A mi modo de ver (el mío) Expo Agro debe volver a concentrarse en el mercado local de bienes y servicios para la agricultura de invernadero, abriéndose a las tendencias del mercado (productos ecológicos y control biológico), favoreciendo el intercambio de conocimientos entre los expertos del sistema y sirviendo de escaparate no tanto de los productos, sino del modelo productivo (insisto, el producto tiene mejores escaparates en los que mostrarse).
Expo Agro se enfrenta a uno de sus peores momentos, con una crisis económica general, con su nicho de mercado colonizado y con la institución que la organiza (la Cámara de Comercio) herida casi de muerte. No va a ser sencillo, y se va a necesitar la participación de otras instituciones para relanzarla (tal vez sea el momento de una Institución Ferial), pero siendo como es hija de este campo, no me cabe la menor duda que sabrá adaptarse a las circunstancias y volver a ser el punto de encuentro que fue.