El regreso del tranvía

Este es un artículo que me ha pedido el Foro Ciudad y que no sé si se publicará ni dónde. La idea es destacar las ventajas de los nuevos tranvías (o trenes ligeros).

Un sueño que no puede embarrancar.


Déjenme que les haga una sugerencia. Cierren sus ojos, intenten imaginarse a si mismos metidos en su coche, en un caluroso día de agosto, a eso de las 12:00 horas del medio día, intentando llegar a algún sitio en la ciudad. Quieren aparcar, pero los aparcamientos están todos llenos y llevan media hora dando vueltas intentando encontrar un lugar en el que dejar el vehículo. Horroroso, ¿verdad? Y, lo más horroroso, la mayor parte de ustedes no habrán tenido que imaginar, les habrá bastado con acudir a sus recuerdos más inmediatos.
¿Y si hubiera un sistema de transporte que recorriera la ciudad? ¿Qué fuera fiable y siempre llegara a tiempo? ¿Qué no se viera afectado por los atascos? ¿Qué no contaminara y que fuera perfectamente accesible para todo tipo de personas?
Desgraciadamente, ahora no podemos echar mano de los recuerdos, a no ser que hayamos viajado a otras grandes ciudades españolas, como Madrid o Sevilla. O como Parla. O como Roquetas de Mar a corto plazo. Evidentemente, ese medio de transporte existe y se denomina, indistintamente, tranvía o tren ligero.


Hace unos meses, la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Almería, ASAFAL, presentaba en la sede de la Cámara de Comercio a la sociedad almeriense una propuesta de itinerarios de tren ligero que a su juicio podrían tener una rentabilidad económica y social amplia. Ese trazado unía puntos distantes de la capital aprovechando las avenidas más amplias, cosiendo de esta forma los barrios más densamente poblados. El pleno de la Cámara, el Foro Ciudad y cuántos pudieron escuchar la presentación de ASAFAL terminaron convencidos de las bondades de la solución.
Y no es porque la presentación fuera especialmente buena, que lo era, sino porque los argumentos ofrecidos eran aplastantes: una densidad de vehículos que dobla la media nacional, una baja utilización del transporte público (que se ve aquejado de los mismos problemas de congestión del tráfico), una creciente emergencia de ciudades dormitorio en las afueras (con el consiguiente aumento del tráfico generado por la actividad laboral), etc. Ante esos problemas, un medio rápido, limpio y fiable (circula en plataforma exclusiva y con preferencia semafórica), que puede combinarse con otros medios de transporte (como el autobús) ayudaría enormemente a resolverlos.
Por otro lado, ASAFAL retomaba en aquel trabajo una de sus viejas y buenas ideas. Actualmente hay un tipo de tren que puede circular por las vías tradicionales y por las del tranvía, de forma que se podría aprovechar el actual trazado ferroviario que atraviesa el cada vez más poblado valle del Andarax como una extensión de la red ciudadana. Es decir, podría convertirse ese metro ligero en una línea de cercanías. Líneas de cercanías que, por cierto, podría ponerse en funcionamiento inmediatamente simplemente poniendo un tren la vía.
Evidentemente las inversiones a realizar son cuantiosas. No es barato montar una red de estas características. Pero el coste no debe ser un argumento de rechazo per se, puesto que al menos habría que calcular los beneficios de un tráfico menos congestionado, un menor consumo de energía, una menor probabilidad de accidentes, la mayor calidad del aire y la mejora de las conexiones con los municipios del valle.
Finalmente, es éste un proyecto ambicioso, un proyecto de los que hacen ciudad, de los que mejoran la vida de los ciudadanos y contribuyen al uso racional de los recursos. Es, en suma, un proyecto que requiere visión de futuro y compromiso político por parte de todos los partidos, los que estén en el gobierno y los de la oposición.

Comentarios

  1. Hace unos años, en Dusseldorf me quedé asombrado del uso masivo que hacía la gente del tranvía. Lo usé casi todo el tiempo para moverme por la ciudad y resultó ser un modo de transporte muy económico y tremendamente rápido. Además de la sensación que transmitía de "ciudad europea" (sea lo que sea lo que eso signifique :D).

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