La reina oculta, de Jorge Molist


Ambientada en los comienzos de la Cruzada Albigense, contra los cátaros, esta novela histórica utiliza algunos de los tópicos del género, para contar la historia de un triángulo amoroso en medio de una Occitania en guerra.
Se mezclan personajes históricos con otros de carácter ficcticio y se juega con las supuestas intenciones ocultas del papado para arrasar aquellas tierras.
Un caballero franco en misión especial, un aragonés fiel a Pedro II que recorre esos territorios haciéndose pasar por trovador y una dama a la que ambos se deben y que no sabe decidirse por ninguno de ellos.
En medio de la novela nos encontramos asedios, matanzas, intrigas, duelos y escenas del amor cortés (el joy) que se sabe moribundo como moribundo es un mundo que se derrumba ante el avance cruzado.
Como ya he dicho, en el texto se pueden encontrar algunos clásicos del género, como en entronque de los merovingios con el linaje de Jesús, el interés de la Iglesia por ocultar unas hipotéicas pruebas y la hermandad de los caballeros de Sión. ¿Demasiado parecido al Código Davinchi? Pues sí, demasiado, a pesar del cambio de época.
Mi impresión es que es una novela entretenida, que ha contado con una estupenda campaña de marketing que ha magnificado sus supuestos aciertos pero que no alcanza a situarse entre las mejores. Posiblemente le falta algo de calidad literaria, incluso de ritmo con el que compensar esa carencia, de forma que deja un sabor agridulce.
En el lado bueno nos encontramos con unos capítulos cortos que facilitan la lectura a lectores de cama y mesilla de noche como yo. Asimismo, se describen muy bien las estrategias guerreras de la época y se intenta poner imágenes al amor cortés del que todos los de mi generación hemos estudiado en la clase de literatura.
En resumen, buena lectura veraniega pero escaso interés fuera del mero entretenimiento. Una pena. Le doy un 6,5 sobre 10.

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