jueves, agosto 21, 2008

Energía y materia

Hacía tiempo que no me daba una vuelta por mis bitácoras favoritas, así que esta tarde he decidido aislarme mentalmente del calor y ponerme a ello. He leído en Medio Ambiente y Ciencia un post de Ruiz de Elvira en el que hace referencia a los problemas cíclicos de crisis y crecimiento económico y del bienestar. Él quita importancia a las expectativas (olvida que la economía no es más que la suma de las decisiones individuales de todos los agentes, incluido en Estado, y que las exoectativas influyen decisivamente sobre las decisiones finales), y carga las tintas en la disponibilidad de energía. No le falta razón en este punto: el progreso económico, al menos desde la revolución industrial, está muy relacionado con la disponibilidad de energía al servicio de los procesos productivos. Sin embargo, a parte de ello, hay una cuestión crucial, que le he señalado en forma de comentario:
Creo que te equivocas. La disponibilidad de más energía per cápita no es la "única" circunstancia que hace crecer la riqueza (o la calidad de vida, que no tienen por qué ser la misma cosa). La energía no la queremos los humanos para acumularla, sino para usarla en la transformación del mundo físico que nos rodea.
Y ahí está la clave del problema. Aunque seamos capaces de solventar la crisis energética que se avecina, nuestro paradigma sigue siendo el del consumo, que conlleva no sólo el consumo de energía, sino también el de materia.

miércoles, agosto 20, 2008

¿En qué momento este país se fue al carajo?

MODO PESIMISTA ON
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Lo que comenzó siendo una crisis sectorial (de la construcción) y, por tanto, de alcance limitado; lo que luego se vio agravado con la crisis financiera internacional (crisis subprime o efecto bourbon); lo que, a más, a más, se infló con el fuerte incremento de los precios internacionales; hoy se configura como un gigantesco tsunami que amenaza con llevarse a la economía española por delante.
Como ya decía el otro día, a nuestro circo, otrora exitoso, que nos permitía presumir delante de nuestros socios comunitarios de lo buenos que éramos, le crecen ahora todos los enanos. La indutria, que parecía llamada a tomar el relevo (más por deseo que por hechos reales) no levanta cabeza (hace un par de días se publicó el IPI español y podemos concluir que el secundario ni está, ni se le espera a corto plazo. Pero es que hoy han aparecido datos sobre el sector servicios, el más importante de la economía española, y éstos son para echarse a llorar.
¿Qué nos queda entonces? Pues, a corto plazo, nada con lo que enfrentar el fuerte proceso de destrucción de empleo que se nos viene encima (reflejo del anterior proceso de fuerte crecimiento impulsado por la gran fábrica de muros en la que nos convertimos).
Sí que nos queda la sensación de cabreo por el descontrol globalizado que ha dado pié a los "enanos" que nos han venido desde fuera. Nos queda también nuestra imaginación y un sector empresarial más diversificado e internacionalizado que nunca. Y nos queda una gran reserva de billetes de 500 euros debajo de las alfombras, billetes que tendrán que salir a la luz para hacer frente a las deudas bancarias, o a las del casino.
Y nos queda otra cosa, la posibilidad de contar a nuestros nietos que nosotros vivimos la Tormenta Perfecta de la economía española.
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MODO PESIMISTA OFF
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Y aún no ha llegado septiembre...

lunes, agosto 18, 2008

Mi iPhone y yo

Ya lo tengo. Tras varios cabreos en varias tiendas. Tras insistir durante semanas, yendo cada día a la tienda un par de veces (coincidiendo con las horas de reparto diario), tras hacerme "amigo" de los empleados. Después de sentirme humillado por Telefónica, que trata mucho mejor a los no clientes que a los que la llevamos sufriendo años. Después de firmar una condena de dos años, finalmente, es mío.
Tengo un iPhone de 16Gb blanco, precioso, de líneas redondeadas, fino y ligero.
Es bastante preciso en su funcionamiento. La velocidad de conexión es buena y el desempeño del navegador y la aplicación de correo es excelente. Otro punto positivo es la gran disponibilidad de aplicaciones que hay disponibles ya en Internet, muchas de ellas gratis, que expanden las posibilidades y las habilidades de este gadget (por cierto, el tema de los juegos tiene una pinta estupenda).
En el lado de las pegas, que no me ciega la pasión, hay dos muy importahtes. Uno, la escasa duración de la batería en comparación con los teléfonos normales (también es cierto que es posible que el trasteo continuo al que lo he sometido desde el jueves tenga mucho que ver). Dos, al menos a priori no es posible usarlo como "modem" del portátil. Imagino que tiene que ver con los requerimientos de las operadoras, por lo que tarde o temprano alguien logrará solvemtarlo.

miércoles, agosto 13, 2008

Inflación importada

Os pego una faena de aliño de las de aquí te pillo, aquí te mato que me han pedido hoy (bueno, en realidad, me lo pidieron esta mañana y yo me he acordado ahora)... Es una notilla sobre la inflación en Almería, aunque los primeros párrafos hacen referencia a España.

A los problemas derivados de la crisis de la construcción y de la crisis financiera internacional se suma ahora una inflación desatada. La responsable final de esta situación no es una demanda sobrecalentada, como hasta hace seis meses, sino las materias primas que se han visto afectadas por el fuerte crecimiento de sus precios en los últimos tiempos: los alimentos y el petróleo (a través de su principal cliente, el transporte).
O sea, que después de montar el circo, a la economía española le crecen los enanos. La cuestión es que poco se puede hacer frente a estos shocks de precios importados, al menos a corto plazo. Sólo nos cabe tomar medidas que nos independicen del crudo, que nos ayuden a ahorrar energía y, a lo sumo, establecer mecanismos de control en los mercados de materias primas que impidan la especulación salvaje.
En el caso de Almería se suma a la fiesta el precio de la vivienda que aún crece a tasas del 7,2%, lo cual no tiene mucho sentido si se tienen en cuenta el resto de los indicadores de la construcción, francamente deprimidos. Además, debemos tener presente que llevamos ya muchos años ofreciendo diferenciales positivos de inflación con respecto a la media nacional, hecho que nos ha provocado una pérdida paulatina de competitividad que ahora echaremos de menos para salir de la situación actual.

Sobre los cambios en la comercialización

Lo prometido es deuda. Y le prometí a un comentarista que dedicaría una entrada a tratar sobre las transformaciones que, a mi modo de ver, debe afrontar la comercialización hortícola de Almería. Pero antes de comenzar, me gustaría que los lectores tengan en mente el gráfico siguiente. Es el mismo que enseñó Feijoo en el Curso de Verano, y está pensado en términos de manufacturas para el consumo masivo, aunque creo que tiene una importante aplización en el ámbito de los productos agrícolas:
(Pulsar para ampliar)

La primera cuestión que debemos tener en cuenta es que los consumidores cada vez compran menos "productos" y más "estilos de vida", de ahí la traslación en la curva del valor añadido. Esta idea está detrás de muchas de las fórmulas comerciales más exitosas, desde algunas promociones inmobiliarias, hasta teléfonos móviles, pasando por ropa, música, viajes...
Jeremy Rifkin mantiene en su libro "La era del acceso" que junto con los estilos de vida, los consumidores están comprando tiempo de uso, acceso, más que la propia propiedad de los bienes. Es obvio que con los productos alimenticios es imposible comprar sólo el acceso, pues el consumo destruye el producto. Sin embargo, sí que se le pueden asignar a los alimentos cualidades que los vinculen con los estilos de vida. Por ejemplo, ya se hace la identificación de las hortalizas con la vida sana. Pero eso es quedarse en lo demasiado evidente. Hay muchas más posibilidades, que se multiplican según vayamos modificando las opciones de presentación o los avances en la escala de la gama.
Evidentemente, la vinculación con estilos de vida, permite que el producto se convierta en un elemento más dentro de un conjunto de bienes y servicios que definen dichos estilos. Por tanto, las decisiones de marketing cambian radicalmente. Lo importante ya no es tanto el precio, como el mensaje que queremos lanzar.
Este cambio social fundamental obliga a las empresas a replantearse incluso la idea de sector. Si lo que vendo es un determinado estilo de vida, a lo mejor debo salir de mi sector tradicional. Eso lo ha entendido de una forma muy clara, por ejemplo, Apple. Antes se llamaba Apple Computer y su especialidad era la fabricación de ordenadores con un sistema operativo propietario. Sin embargo, ahora esta misma empresa ha decidido quitarse el apellido Computers y ha optado por fabricar y vender todo tipo de produtos y servicios (iPod, iPhone, AppleTV, Me.com, iTunes Store, etc.) que se asocian por parte de los consumidores con la imagen cool, guay o de estar a la última. Así que ahora venden música, y alquilan películas, y lo hacen desde la tele, el iPod, el iPhone y, por supuesto, el ordenador.
Y ahora entremos de lleno en el tema almeriense. La primera cuestión fundamental es que los agricultores comiencen a considerarse y a comportarse como empresarios. Si se paran ha pensarlo, lo son: han realiado una importante inversión, tienen que lidiar con financiaciones a corto y largo, deben llevar a cabo un proceso de producción cada día más tecnificado y luego deben procurar una buena cotización de sus productos finales. ¿No resulta esto como la definición de un proceso fabril. La asunción de este papel debería llevar a los agricultores a plantearse cuestiones tales como la rentabilidad de la explotación, o la de los recursos propios, o el ajuste de la financiación.
Con unos agricultores que se sepan empresarios todo sería más fácil. El siguiente paso sería considerar a las cooperativas, SAT y demás figuras de comercialización agrupada bien un negocio distinto en el que participan como "accionistas". Esto ayudaría a plantear la siguiente fase: supeditar la producción a la comercialización, y no a la inversa, como ocurre ahora. Con el actual modelo, las empresas de comercialización agrupada actúan al servicio del agricultor, y no al servicio del comprador.
El protagonismo de la comercialización permitiría entender las ventajas de convertirse en vendedores de "lo que sea". Dará igual el origen de lo que vendan. Incluso se podrán vender productos complementarios tales como aceites, sales, aliños de ensaladas, etc. Todo ello agrupado en diferentes "estilos de vida".
Este es un paso que las sociedades mercantiles ya están dando, ofreciendo a las cadenas de distribución una gama de productos y servicios más amplia de lo que era tradicional. Las figuras de comercialización agrupada se encuentran desgraciadamente lastradas por la innacción estratégica de sus agricultores-gestores.
Y, ya que estamos soñando, ¿por qué no soñar con cadenas de distribución propias?

jueves, agosto 07, 2008

Nueva encuesta: la duración de la crisis

Hace unas fechas escribí mi opinión sobre la duración de la presente crisis. En aquel artículo apostaba por un desarrollo corto en el tiempo y por una elevada intensidad. Hoy mi opinión se ha matizado un poco (ya lo contaré), pero quisiera saber la del resto de mis dos lectores...

La tenéis en la esquina superior izquierda de la página.

miércoles, agosto 06, 2008

La agricultura, otra vez

Artículo para el suplemento de Agricultura de Almería Actualidad:

Pasada la euforia de la construcción, con el sector turístico en pleno proceso de adaptación a las nuevas exigencias del mercado y con la piedra natural absorbiendo la pérdida de actividad de uno de sus principales clientes, la economía de la provincia mira de nuevo a su base: la agricultura.

No sería justo menospreciar los logros alcanzados gracias al desarrollo de la construcción: el PIB ha logrado crecimientos importantes durante la última década, y el desempleo ha llegado a niveles históricamente bajos. Incluso, muchos de los beneficios empresariales generados durante la década prodigiosa del ladrillo, han sido activados en otros sectores y actividades que a buen seguro contribuirán positivamente en el nuevo ciclo.

Ahora bien, en los tiempos de incertidumbre que corren debemos plantearnos alternativas sólidas, que sirvan de motor de arrastre para el conjunto de la economía. Ese papel, en la Almería actual, sólo lo puede asumir la agricultura. No es nada original, cierto, pero es la opción más plausible.

Sin embargo, hoy no estamos en la España que entraba en la UE de los 80, en la que los productos almerienses eran competitivos en fechas y precios. El mundo y España han cambiado. Nos movemos en un entorno global, en el que la información, el dinero y los productos viajan por todo el mundo prácticamente sin barreras.

En la pasada edición de los cursos de verano de la UAL, Fernando Feijoo, presidente del Grupo Lienzo de los Gazules, contaba que en el mundo posindustrial, los elementos más importantes de la cadena de valor de un producto son el diseño y la distribución, de forma que la producción (el elemento clave durante la Revolución Industrial) apenas aporta ya valor. La agricultura no es la industria, pero podemos obtener importantes enseñanzas de ella, y podemos plantearnos el desarrollo de canales comerciales más eficientes, o la creación de nuevos productos a partir de nuestra gama base.

La gran suerte es que hay margen de actuación y, por tanto también, margen para el desarrollo. Claro que también hay un inconveniente: el mundo es muy grande y en algún lugar del planeta alguien estará realizando las mismas o parecidas reflexiones. No sabemos quién será nuestra competencia mañana, aunque podemos estar seguros de que la tendremos hagamos lo que hagamos.

En fin, Almería puede iniciar un nuevo ciclo expansivo usando uno de sus “valores seguros”, aunque para el logro de elevados ritmos de crecimiento la agricultura deberá reinventarse en algunos sentidos y, sobre todo, deberá replantearse su comercialización, una asignatura pendiente de la que ya no podemos consumir más convocatorias y que posiblemente implique la voladura de algunos diques mentales que hoy impiden cambios necesarios en la forma de gestionar las empresas del sector.

sábado, agosto 02, 2008

Encuesta: A la Universidad española no la salva nadie

Como era previsible, reina el pesimismo entre los que han respondido a la última encuesta sobre el proceso de Bolonia. Diré, si es que no lo supone ya el lector, que de las tres opciones que dí, yo había elegido la mayoritaria, esto es: a la Universidad española no la salva nadie.
Cuando planteé esta encuesta aún no sabía nada de lo que la conferencia de decanos de Económicas y Empresariales estaba a punto de perpetrar: la subversión absoluta del espíritu de la ley, ya que lejos de crear uno o dos troncos generales comunes que luego dieran paso a una amplia gama de especializaciones (másteres y doctorados), lo que han hecho es convertir en grado las licenciaturas y diplomaturas existentes, desde LADE (que pasa a ser ADE) hasta la Diplomatura de Empresariales (que ahora será Finanzas y Contabilidad), pasando por Investigación y Técnicas de Mercado. En resumen, en vez de afrontar este momento como una oportunidad de renovación, los decanos (en respuesta obviamente a las presiones de los departamentos y profesores) han optado por un café para todos que seguramente no traerá más que mucha frustración a los alumnos y a los propios profesores, cuando llegue la hora de justificar la existencia de esos títulos. Lo de siempre. De ahí que esta Universidad no tiene más arreglo que el hacerla de nuevo casi desde cero. Espero que en otras facultades si que sean capaces de coger la sarten por el mango y respeten de verdad lo que supone el Espacio Europeo de Enseñanza Superior.

viernes, agosto 01, 2008

del.icio.us ahora es delicius.com

La ya madurita herramienta de favoritos (bookmarks) social ha cambiado de cara, de nombre y ha mejorado su velocidad de acceso. Me he enterado gracias a bitelia.com.
Soy un usuario de delicious desde hace varios años y desde el principio intenté usarla como lo que es. O sea, una utilidad social, de forma que lleva ya varios cursos siendo una más de las aplicaciones que uso para las clases. Y, ahora, lo estamos utilizando también en la Fundación Cajamar como repositorio de enlaces interesantes para el conjunto de los analistas.
Enhorabuena al equipo de desarrollo y ánimo para seguir añadiendo mejoras. Por cierto, lo de la velocidad es un cambio sustancial y hasta sorprendente.