miércoles, agosto 10, 2016

Día del déficit ecológico: cada año antes

Los más viejos del lugar recordarán cuando en esta web se hablaba mucho de la economía ecológica y del cambio climático. No es que ya no me interesen estos temas, lo siguen haciendo, y cada vez me preocupan más, pero mi disponibilidad de tiempo para elaborar entradas de este y cualquier otro tema se ha visto muy mermada en los últimos años.
Hace dos días se publicó el día de la sobrecapacidad ecológica del planeta, un indicador que calcula la Global Foodprint Network y que es una fecha. Supuestamente es el día a partir del cual los humanos hemos agotado los recursos renovables anuales del planeta y comenzamos a utilizar los "ahorros" acumulados a lo largo de la historia.
He estado buscando una forma de representar visualmente el avance que se ha producido en esta fecha a lo largo de los últimos años, lo que implica que cada vez entramos antes en déficit y que, por lo tanto, aumentamos la presión sobre los recursos acumulados.
Finalmente, he optado por representar la porción de año dentro de los límites de la sostenibilidad. Hemos pasado del 96,7 % de 1987 al 60,3 % de este año... Preocupante, ¿verdad?
Fuente Global Foodprint Network

jueves, julio 21, 2016

El principio del fin de la globalización

Nada está escrito. Aunque algunos renglones son como esos versos de rima sencilla cuya última palabra se adivina de manera casi natural. Hablamos de la globalización como de un fenómeno sin vuelta atrás, con una inercia tan poderosa que es prácticamente imposible detener. Pero, en realidad, no deja de ser un fenómeno básicamente social y económico. Tiene inercia, claro que sí, pero no es como la del calentamiento global, sobre el que apenas podemos ya nada más que protegernos de sus consecuencias y mitigarlas. La globalización es una elección consciente de los agentes económicos, impulsada por círculos políticos y académicos que creen en la superioridad de las economías conectadas y abiertas al comercio y a los capitales internacionales.
El problema es que, aunque es cierto que se producen mejoras de eficiencia, y grandes beneficios para las sociedades inmersas en el proceso, también lo es que dicho proceso nunca es neutral para las economías, y mucho menos para las personas. Se producen vencedores y perdedores. Los primeros, obviamente, no tendrán problemas con el proceso, pero los perdedores seguramente hubieran preferido que no existiera ninguna apertura comercial.
Posiblemente, en una escala menor, la globalización generaría perdedores de forma mucho más equilibrada. Pero dado el volumen actual del fenómeno nos encontramos con una concentración de perdedores en las clases medias de los otrora poderosos y ricos países occidentales. Aquellos en los que el populismo avanza a pasos agigantados. El populismo en Europa y Estados Unidos se alimenta del miedo a la competencia de los inmigrantes (único mercado que sobre el que se siguen poniendo barreras). Se alimenta del malestar de sus clases medias venidas a menos. En muchos casos es posible que las desigualdades extremas tengan más que ver que la propia globalización, pero la naturaleza de este fenómeno favorece que quienes poseen más capital puedan aprovechar de manera más directa las ventajas derivadas del mismo.
El resultado es que en los países ricos una creciente proporción de ciudadanos se sienten amenazados. Algunos por el terrorismo, otros por la avalancha migratoria, otros por la crisis económica, otros por la debilidad del sistema financiero o por unos gobiernos que parecen defender unos intereses que no son los suyos.
De ahí que Reino Unido haya optado por dinamitar la UE, de ahí que los austriacos casi hayan votado a un Presidente de ultra derecha. O de ahí que Turquía haya decidido dejar de mirar a la UE o que en Estados Unidos tengan a un personaje de serie cáustica de dibujos animados como candidato a la Casa Blanca... Muchos de estos sucesos elegidos de uno en uno tienen interpretaciones locales pero, tal vez, si los miramos en conjunto no sean más que las costuras por las que está comenzando a romperse la globalización.

jueves, mayo 05, 2016

Infraestructuras políticamente incorrectas

Acabo de terminar de leer el artículo que Ginés de Rus aporta al Anuario Joly 2016, titulado "La política de infraestructuras de España: una reforma pendiente". Ese título, en realidad están buen resumen de lo que viene a continuación, esto es, que en España no contamos ni hemos contado en los últimos tiempos con una verdadera política de Trnasportes. Y, en realidad, me temo que tiene toda la razón del mundo.
Una política de comunicaciones racional no hubiera calcado la estructura radial de las carreteras a la hora de establecer los planes para el desarrollo de, por ejemplo, la infraestructura del AVE. Se hubieran debido considerar los flujos de pasajeros reales y potenciales. Seguramente algunos de los trayectos no se hubieran llevado a cabo. Tampoco se hubieran construido algunas autopistas por las que casi nadie circula, ni aeropuertos para "pasear". En realidad, si uno lo mira con cierto desapasionamiento se da cuenta de que nuestra no política produjo una serie de incentivos perversos para que los territorios pidieran sin parar más y más infraestructuras, sin tener en cuenta costes o usos alternativos del dinero que (como venía en parte de Bruselas) pagaban otros. En realidad, en el subasteo que se organizaba quedaban compradas voluntades políticas, se generaban espacios para la corrupción y también, hay que reconocerlo, las sociedades no corregían la situación con sus votos.
Una política de infraestructuras tendría que haberse planteado el futuro de las mercancías españolas en su viaje hacia los mercados del centro y norte de Europa, unos lugares en los que de forma evidente desde hace años se comienza a penalizar el camión. También habría reaccionado ante la creciente presión sobre las huella de carbono de las mercancías en unos mercados cada vez más concienciados con el medio ambiente.
Es posible que la borrachera generalizada que supuso el amplio periodo de expansión económica que desencalló en la crisis de 2008 no nos permitiera discernir con claridad el futuro, pero desde este presente vamos a dar algunos datos. Si consideramos Eje Mediterráneo a las provincias del litoral de este mar desde Cádiz hasta Gerona, y observamos los flujos de exportación de las mismas, nos daremos cuenta que esa delgada franja sale el 44,7 % de los ingresos, el 48,2 % de las toneladas y el 49,7 % de las operaciones. Recuérdese que estamos hablando de solo 11 provincias de 50. 

Fuente: Aduanas.

De todo el flujo, tan solo el 1 % del total salió por ferrocarril, mientras que el 39 % lo hizo por mar y el 53 % por carretera. Un porcentaje, este último, que nos puede terminar saliendo muy caro… Porque, en Europa, desde hace muchos años se trabaja por las autopistas del mar, por el ferrocarril para mercancías y por la intermodalidad, destinando el camión para distancias medias y cortas. Claro que es posible que esto no le importe a nadie, porque para cuando estemos fuera del mapa, los políticos y gestores de lo público ya no estarán en sus puestos.

Fuente: DATACOMEX.

jueves, abril 28, 2016

¿Está Almería recuperando la senda del empleo?

Hace unas semanas estuve consultando los datos de la tasa de paro EPA de Almería, y me di cuenta de que se constataba en los últimos trimestres una clara tendencia descendente que nos alejaba de la cifra andaluza y nos volvía a acercar a la española (antes hablé del cambio de modelo de nuestro mercado de trabajo aquí).
La cuestión es que me prometí a mí mismo esperar a que saliera la EPA del primer trimestre de 2016 para volver sobre esos datos y escribir una nueva entrada en esta bitácora adormecida. Hoy han salido dichos datos y, efectivamente, tal y como se observaba con anterioridad la tendencia es evidente. Por una parte, la tasa de paro almeriense está descendiendo de forma intensa en el último año y medio y, por otra parte, en los últimos seis meses ha comenzado a despegarse de la media andaluza y se ha acercado a la española, que había sido nuestra referencia hasta 2006.


Otra forma de verlo es comparando las diferencias de la tasa almeriense con las medias regional y nacional. Mientras que con Andalucía se amplía por el lado negativo del eje (es decir, la tasa almeriense es cada vez menor que la andaluza), con la española el gap se acerca a cero, encontrándonos actualmente más cerca de la media española que de la autonómica.


Antes de que comiencen a lanzar las campanas al vuelo, una advertencia. Esta reducción no se ha debido a que hayamos creado empleo más deprisa que los otros ámbitos, que sería lo deseable. Si observamos la evolución de la ocupación en las tres áreas en una escala homogénea (hemos hecho el primer trimestre de 2008 igual a 100), podemos comprobar que, en realidad, los tres territorios se encuentran prácticamente en el mismo lugar. Tal vez, la aceleración de las tendencias de Andalucía y Almería en los últimos trimestres pueda explicar el cambio en las pendientes, pero desde luego no está mostrando un comportamiento más favorable en Almería del empleo, al menos no hasta este mismo momento.

Por tanto, la explicación tiene que venir del otro lado de la ecuación, de la disminución del paro o de esta y la reducción en similar medida de la población activa, lo que nos estaría señalando bien el abandono del mercado de trabajo de muchas personas (efecto desánimo) y/o la emigración (a otras provincias o países) de una parte de la población en edad de trabajar. Pero eso lo dejaremos para otro momento, no vaya a ser que nos termine invadiendo la melancolía.

lunes, marzo 14, 2016

Las últimas previsiones sobre la economía española

Desde hace años voy siguiendo el panel de previsiones sobre la economía española que publica FUNCAS. Como soy un curioso sin remedio, y me encanta lo de hacer grafiquillos, con dichos datos he representado lo que vendría a ser la evolución del consenso (la media aritmética de las predicciones) para ver cómo evolucionan estas con el tiempo. Y, como era de esperar, las propias previsiones se convierten en un indicador sobre la marcha de la economía española que, en la medida que va avanzando el año y las predicciones se hacen sobre datos sólidos, comienzan a confluir.

Evolución de las previsiones sobre la economía española. Fuente: Panel de previsiones de FUNCAS
Con los recientemente publicados datos de marzo de 2016 desaparece la información sobre 2015, se comienzan a tener datos de 2016 (y, por lo tanto, las previsiones ya cuentan con datos reales) y arrancan las previsiones sobre 2017.
Como se ve en el grafico, la primera previsión que se realizó sobre 2015 fue del 1,8 %, lo que implica una desviación de 1,4 puntos entre la predicción inicial y la final (que cuadra con los datos del INE). Resulta evidente que 2015 fue de menos a más y que, en determinado momento, el optimismo tiró también de la previsión de 2016. Sin embargo, en esta primera ocasión en la que ya hay datos de al menos dos meses del ejercicio, el consenso se mantiene estable (¿demasiada incertidumbre?). Además, el dato para 2017, apunta a un mayor enfriamiento. Dado que no tenemos información sobre los modelos en los que se basan las previsiones, no podemos avanzar mucho más que algo que resulta evidente: la tendencia que muestra la economía española es hacia el enfriamiento. De momento, no sería nada demasiado grave (aunque posiblemente dificultaría la obtención de los objetivos de déficit), aunque en virtud de la evolución de algunas variables exógenas como la marcha de las economías emergentes o la evolución del precio del petróleo, esta tendencia podría incluso agudizarse.
No se si vamos claramente a peor aunque, claramente, no vamos a mejor.

martes, febrero 23, 2016

El envejecimiento en la vieja Europa

Aprovechando que esta mañana me han explicado unos muy ligeros principios de representación de datos (gracias +Geekia), he querido jugar con unos datos de @EU_Eurostat referidos a la edad media de los habitantes de diversos países. En el gráfico debería notarse que el proceso de aumento de la edad media en los países tan diferentes como Alemania o Turquía ha sido generalizado. Aunque también se puede comprobar que no en todos los países el proceso ha sido homogéneo.
Por ejemplo, en Reino Unido, que partía de una de las edades medias más altas en 1960, el proceso ha sido de apenas 5 años, mientras que en Italia o España la edad media se ha retrasado más de 10 años. Sería interesante ver si los diversos ritmos de envejecimiento se convierten en diferentes tasas de crecimiento económico. A priori, las poblaciones más jóvenes deberían tener una tasa de crecimiento potencial mayor (aunque solo sea por la posibilidad de incorporar más mano de obra a los procesos productivos).

Seguiremos jugando con los datos y con la forma de representarlos...

Fuente: EuroStat

domingo, febrero 21, 2016

Sociedades Comparadas, de Jared Diamond


Nuevamente he vuelto a disfrutar con Diamond (todas las referencia a este autor en el Blog, aquí), después de el para mí menos interesante "El mundo hasta ayer". En esta ocasión se ha tratado de un libro pequeño, muy alejado de los mamotretos a los que este autor nos tenía acostumbrados. En realidad, el libro es el compendio de una serie de conferencias que el profesor estadounidense estuvo dando en Italia. Lo bueno del libro es que la necesidad de concreción que requiere una charla (normalmente limitada en el tiempo) hace que las argumentaciones y explicaciones sean mucho más claras. Así, en los dos primeros capítulos, el autor nos ofrece un excelente resumen de su imprescindible "Armas, gérmenes y acero", en el que incorpora las más recientes contribuciones desde el campo de los institucionalistas al viejo problema del porqué de las diferencias de riqueza entre unos países y otros.
Luego hace una reflexión sobre la situación de China y el futuro que a su entender le espera y con cuyo diagnóstico coincido bastante: otra vez haciendo uso de la teoría de las instituciones de Acemoglu y Robinson.
El libro cae luego en un par de apartados menores (basados en su último tomo) y vuelve a coger fuerza cuando se plantea los problemas del mundo, apartado en el que echa mano de otro de sus grandes éxitos: "Colapso"

En resumen, el libro es un excelente retrato de sus opiniones y un extracto muy claro de sus aportaciones a lo largo de las últimas dos décadas, fundamentalmente de sus tres libros más conocidos. Si nunca has leído nada de él, o si no tienes tiempo ni ganas de grandes "tochos", este libro puede ser el adecuado para ti. Y si tienes un mínimo de curiosidad por estos temas de las diferencias en el desarrollo de los países, entonces, no tienes excusa.