Ceuta como síntoma
La semana pasada, quedaron retratados todos juntos muchos de los males que afectan y explican nuestra realidad en un solo suceso: la invasión de Ceuta por parte de una nueva Marcha Verde procedente de Marruecos que superó todas las barreras existentes y dejó en evidencia a nuestros sistema de inteligencia y fuerzas de defensa. A diferencia de la anterior marcha, la que organizó Hassan II con la inestimable ayuda de Estados Unidos, esta no pretendía la ocupación del territorio sino más bien la huida masiva de un país que no es capaz de ofrecer a sus jóvenes más salida que el paro y la miseria, a la vez que ven como una élite gobernante se enriquece cada vez más. En esta ocasión, y curiosamente tan solo unos pocos días después de que Sánchez visitara Argel para recoser nuestras maltrechas relaciones con el enemigo acérrimo de Marruecos, unas ochenta mil personas cruzaron la frontera de la ciudad autónoma en poco más de 48 horas. Llegaron por tierra y por mar –suponían que, si lo hacían a...