lunes, mayo 25, 2009

Seminario de Reflexión de Tecnova

La Fundación Tecnova y Formatio Postgrado me han invitado a participar en un seminario para empresarios mañana, en el Hotel AC Almería (antiguo Torreluz ****): Entorno y tendencias: ¿por qué hemos llegado hasta aquí?
Para ilustrar mi intervención he preparado una presentación en la que intento responder a las cuestiones que me plantearon desde la organización. Los que hayan seguido regularmente esta bitácora verán que mucho de lo que expongo en la presentación es viejo. Algunos argumentos se han retocado y otros, los pocos, son nuevos.
De momento dejaré sólo la presentación, en otra ocasión escribiré algunas notas sobre la misma, ya que hay algunas diapositivas que pudieran resultar un poco crípticas. Hoy no me alcanza el tiempo.

Crisis, brotes verdes y viejas encuestas

A la ministra de Economía le parece ver algunos brotes verdes en la economía española. Creo que todos debemos entender que en el sueldo va lo de parecer tranquila y optimista en medio de la presión, lo de aparentar que todo está bajo control y que se sabe cuándo va a pasar el peor de los temporales. Por eso, aunque me sonreí cuando la escuché, me ha parecido un tanto exajerado el choteo que ha habido al respecto.
Desde mi punto de vista, sin embargo, no veo todavía brotes verdes. En todo caso veo comportamientos menos malos, pero malos, al fin y a la postre. Es decir, me da la impresión de que aún estamos en medio de la tormenta, aunque lo peor de la misma ya ha pasado. Lo que, siguiendo con el símil ministerial, los brotes verdes no aparecerán hasta que el temporal amaine lo suficiente como para que entre los nubarrones se filtre un rayo de sol. No obstante, si que es cierto que se comienzan a ver buenas noticias netas, aunque aún no en España. De hecho, sólo he leído alguna noticia medio buena referida a Estados Unidos y a Alemania.
En las dos últimas encuestas que he colgado en la página, los comentaristas-lectores de la misma han opinado que la crisis no nos dejará hasta al menos el segundo semestre de 2010 (el 50% opina que habrá que esperarse hasta 2011):
Por otro lado, en la última encuesta pregunté por cuándo alcanzaríamos los 4 millones de parados. La mayor parte suponía que entre el 2º y 3er. trimestres de 2009. Al final los alcanzamos en el primer trimestre de 2009, tal y como señala la EPA.

jueves, mayo 21, 2009

Cooperativas en el nuevo sistema agroalimentario

Creo que acabo de finiquitar un librito que vamos a publicar en unos días (espero que ya muy pocos) y que tratará sobre el sistema agroalimentario y las consecuencias que éste tiene para las cooperativas agrarias andaluzas. Hasta esta tarde, el libro acababa un poco abruptamente con un DAFO en el que se plasmaban los resultados del trabajo. Era evidente que necesitábamos un cierre mucho más digno, así que después de darle un montón de vueltas durante otro montón de días, esta noche me han salido un par de páginas (menos da una piedra). Como es costunbre las pego aquí y espero de mis pacientes lectores algún comentario que ilumine mi enorme ignorancia en estos temas (ya dice el refrán que la ignorancia es muy atrevida):

Finalizaremos este relato que pretendía explicar la realidad con algunas recomendaciones estratégicas para las cooperativas agrarias europeas. No pretenden ser un mantra a seguir sin más. La realidad suele ser mucho más compleja de lo que cualquier papel quiera o pueda contener, de forma que deben tomarse –como el conjunto del libro– solo como una base de reflexión:
  • El mercado se ha hecho global y los agentes que se sitúan en los eslabones que hay entre las cooperativas y los consumidores (tanto la industria como la distribución) han tendido a la concentración. Asimismo, las tendencias normativas parecen escoger el camino de la liberalización de mercados y hasta la PAC da claros síntomas de debilitación. En resumen, cualquier estrategia empresarial seleccionada por las cooperativas agrarias debe considerar estas premisas, lo que implica pensamiento global, orientación al mercado y crecimiento de la dimensión empresarial.
  • Las cooperativas al fin y a la postre son empresas, por lo que deben elegir estrategias que les permitan mantener su actividad a lo largo del tiempo, lo que se debe traducir en una gestión profesionalizada, la cual pasa por la conciencia previa de todos los cooperativistas socios de que ellos mismos son empresarios. Y una gestión profesional suele estar alejada de los personalismos o de las pasiones locales, y muy cerca del pragmatismo.
  • Las empresas cooperativas andaluzas y españolas deben propiciar un cambio de la legislación a la que están sometidas, buscando una homogeneización entre las comunidades autónomas, que facilite las estrategias de crecimiento de las mismas y favorezcan una unidad de mercado nacional real y no solo nominal.
  • Mientras el mercado mundial crece, aquel en el que las empresas agroalimentarias españolas están especializadas, el europeo se mantiene (no es previsible ver grandes crecimientos demográficos en el viejo continente), envejece y ve crecer la competencia de producciones y productores de terceros países. Estas son las trazas definitorias de un mercado maduro. En este tipo de mercado incrementar la cuota de ventas es muy complejo. Por eso, las estrategias de las cooperativas agrarias para el mercado europeo deben ser distintas a la del resto de mercados. Posiblemente Europa, madura pero rica y selecta, opte por producciones que garanticen la salubridad y calidad de sus productos, o por productos elaborados que aporten beneficios tanto en términos de tiempo (productos de conveniencia) como en términos de salud (productos funcionales y nutracéuticos).
  • Como consecuencia de la anterior conclusión, la importancia del I+D+i es y será crucial en el futuro. Las cooperativas deben procurarse el acceso al conocimiento, arbitrando fórmulas que le permitan garantizarse su utilización en el tiempo y la aplicación de los posibles avances tanto en el campo de la productividad (principal variable de competitividad) como en el de desarrollo de nuevos productos. Asimismo, deben establecer estrategias específicas para el fomento de la innovación en todos y cada uno de los apartados funcionales de la empresa.
  • El conocimiento directo sobre el comportamiento de los consumidores se ha manifestado como una las claves del éxito de la Gran Distribución. Las cooperativas deben buscar nuevas formas de comercialización que les permitan obtener de primera mano dicha información. Eso significa que deben buscar canales directos dentro de una estrategia de diversificación, ya que es muy complicado alcanzar elevados niveles de venta sin pasar por las grandes distribuidoras minoristas. Significa también que se puede capitalizar la imagen de “autenticidad” que tienen para los consumidores las cooperativas agrarias.
  • Las cooperativas son entidades de origen colaborativo, que hacen de la cooperación su razón de ser. Los mercados actuales, al menos en Europa, son cada día más complejos, puesto que las necesidades de los consumidores se van sofisticando cada vez más. En este entorno no es descabellado pensar en fórmulas de colaboración vertical, entre los distintos eslabones de la cadena, desde los productores hasta la distribución, pasando por las casas de semillas o la industria alimentaria.
  • Otra fórmula de colaboración puede consistir en establecer acuerdos con cooperativas de otros países, incluso con redefinir la estrategia de producción ampliándola o diversificándola geográficamente, lo que es una consecuencia directa del pensamiento global.
  • Finalmente, todas las empresas, y por ello también las cooperativas, deben procurar estar informadas de los cambios que puedan influir en sus mercados, lo que incluye no solamente las modificaciones en el comportamiento y los gustos del consumidor, sino también en el ámbito legal, productivo y, como no, tecnológico. El cambio se ha erigido en una de las características propias de nuestro tiempo, por lo que se ha convertido en una obligación estar atentos a él.

miércoles, mayo 20, 2009

Mapas del tiempo, de David Christian

De vez en cuando, merece la pena echar la vista atrás. El libro que traigo hoy a colación me lo recomendó hace unos años un colega historiador de la UAL al que le gusta que le citen (razón por la cual no diré su nombre). Lo compré de inmediato, pero no pude leerlo hasta ahora. El subtítulo del libro es "Introducción a la gran historia" y es un intento de narrar la historia del Universo, de la Tierra y de la humanidad, cambiando para ello el enfoque o la escala temporal. el resultado es un relato que por momentos llega a ser vibrante y en el que Christian señala las claves que explican el cómo hemos llegado hasta aquí. Asimismo, en el último capítulo se atreve a imaginar algunos futuros, unos cercanos y otros muy, muy lejanos, tan lejanos que nos muestra un poético final del Universo. Este es, probablemente, lo que más me ha sorprendido del libro, la constatación de nuestra inmensa nimiedad como especie.
Es un libro en la línea de "Armas, gérmenes y acero" o de "Redes Humanas", en el que se buscan las pautas de la evolución del ser humano desde sus orígenes en algunos casos o desde el surgimiento de lo que denominamos "civilizaciones".
A lo largo de sus páginas podemos descubrir las trazas de nuestro pasado, y hasta algunas de las claves de nuestro presente, como la crisis ecológica en la que nos encontramos, o algunas de las razones por las cuales es posible que, finamente, Malthus vuelva a tener razón. Aunque supongo que cada lector podrá arrimar el ascua a su sardina e interpretarlo de otra forma.
En conclusión, le doy un 9,0 sobre 10,0.

domingo, mayo 03, 2009

La tercera revolución

A veces necesitamos un poco de perspectiva para entender la enorme complejidad de la realidad. Y esa perspectiva no sólo se logra con el alejamiento espacial, sino también con el temporal. Escribo esto porque llevo unos días leyendo un libro sobre lo que se ha dado en llamar la Gran Historia, titulado Mapas del Tiempo. A lo largo de las páginas que llevo leídas quedan claras, a mi me quedan claras, un par de circunstancias. Una es que el lenguaje es una de las claves de la "humanidad". Una herramienta que nos permitió salvar las limitaciones de las especies homíninas precedentes e introducir en la evolución natural una nueva variable: la evolución cultural. Desde el surgimiento del lenguaje hablado fue posible la transmisión de conocimientos y conceptos complejos. Fue posible, también, que estos conocimientos sobrevivieran a los hombres que los crearon. Incluso, fue posible que los conocimientos viajaran en el espacio, siguiendo las redes migratorias y comerciales de las primeras sociedades.
El segundo avance revolucionario sería la invención de la escritura. Nació de la necesidad de contabilizar y controlar los recursos de las primeras sociedades agrarias complejas, es decir, con poderes verticalizados y cohercitivos. Pero, al mismo tiempo, sirvió para fijar y almacenar los conocimientos, aportando mayor versatilidad a la especie y a las capacidades de ésta para relacionarse con el resto de la naturaleza.
Desde este punto de vista, el advenimiento de Inernet podría ser considerado como la tercera revolución humana, mucho más importante que la propia revolución industrial (que más que industrial, habría que considerarla energética –la revolución de los combustribles fósiles–). Internet pone el conocimiento humano en unas condiciones de disponibilidad sin precedente en la historia. El acceso a los conocimientos y a las técnicas más sofisticadas puede lograrse en la Red sin tener que soportar apenas costes de transacción. Internet amplifica los efectos de las dos revoluciones anteriores de forma evidente.
La siguiente cuestión es llegar a comprender el alcance que esta innovación pueda llegar a desencadenar. Si las anteriores permitieron la comunicación y el almacenaje de conocimientos, esta tercera permitirá el acceso general a los mismos. La escritura, de alguna forma, aún permitía un cierto control y restricción del acceso. Es decir, posibilitaba una relación vertical en términos de distribución del poder. Internet no funciona así, es más horizontal que vertical, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos y de las corporaciones empresariales. Una sociedad con el mismo potencial de acceso es una sociedad más difícil de controlar y, si me apuran, hasta más igualitaria en su forma de entender las relaciones de poder. Tal vez, y solo tal vez, el mundo que nos espera sea un mundo de hombres más libres en el que las relaciones entre el poder y los admistrados tenga que replantearse completamente y, en consecuencia, en el que las relaciones económicas se vean profundamente modificadas.
La pena es no saber si uno vivirá bastante como para ver en qué queda todo esto.