miércoles, mayo 28, 2008

Hubo hibridación, ¿pero y si no fue solo el pelo rojo?

Fuente de la imagen: www.portalplanetasedna.com.ar (click para ampliar)

Lo del Neanderthal y el sapiens son una especie de manía persecutoria de este que llena el espacio virtual con sus estupideces varias.
Bajo la sección de Futures, en Nature, me he encontrado esta dramatización (supongo que hará falta suscripción o simplemente acceder desde la red de algún campus universitario) sobre una investigadora que descubre algo insólito: además de haber rasgos genéticos del neanderthal en el sapiens, estos rasgos estarían relacionados con el pensamiento matemático avanzado. La aportación sapiens sería la capacidad de socialización.

Pero lo mejor es el final:
As usual, she couldn't read the warning look on my face. "The hybridization was successful in the Stone Age, but the environment has changed. I found that modern culture selects for socialization but against the Neanderthal traits for mathematics and intelligence," she said, and looked down. "I don't know how you'll survive when our genes are gone."

Nuestros hijos más allá de nuestros ojos

Me han pedido de la Asociación de Padres y Madres del colegio de mis niños que escriba un artículo para la revista del centro. Como se puede comprobar, lo primero que se me ocurrió fue el título, mucho mejor que el artículo. El final se centra en la situación de la AMPA propiamente dicha, pero por lo que sé no somos un caso aislado:
Los vemos ir y venir cada día del colegio en esos intermedios en los que nosotros vamos y venimos del trabajo. Son una extensión de nosotros mismos, pero al mismo tiempo, los percibimos como extraños: seres que según crecen se nos alejan. Sabemos que nos necesitan a su lado, que nuestra presencia es necesaria para el proceso educativo, pero las apreturas del día a día nos llevan a delegar esa tarea en la escuela y sus profesores.

Así, nuestra mala conciencia se adormece un poco y descargamos la responsabilidad de la mala o buena educación sobre otros. Hacemos dejación consciente del proceso educativo en el colegio y obviamos nuestras obligaciones para con nuestros hijos. No queremos darnos cuenta –porque significaría reconocer en parte nuestro fracaso como padres– de que ellos nos miran, nos observan, nos copian y, en suma, aprenden de nosotros: de lo que hacemos y de lo que dejamos de hacer.

También de esta forma podemos descargar las culpas de lo malo sobre el conjunto de la sociedad o sobre el mal sistema educativo.

En el fondo, los padres le hemos dado la espalda a la educación de nuestros hijos, pensamos que bastante tenemos con alimentarlos, vestirlos y dotarlos con el equipamiento tecnológico de moda en cada momento. Este proceso se refleja en muchas de las acciones de las que son protagonistas los niños y los jóvenes en este país. Pero también se refleja en la relación de los padres y madres con los centros educativos.

Las asociaciones de padres se diluyen en la dejadez general y las pocas personas que se involucran terminan tarde o temprano quemados y descorazonados. La de nuestro colegio no es una excepción. Apenas acuden padres o madres a las reuniones. Muchas de las actividades se quedan en meros proyectos porque no hay manos suficientes para llevarlas a cabo. Funcionamos a impulsos de voluntarismo, y solamente logramos una mayor participación en la fiesta de final de curso.

En un colegio como el nuestro se pueden hacer muchas cosas: es un centro pequeño, hay niños de muy diversos orígenes sociales y geográficos, contamos con un profesorado de gran experiencia y los niños, nuestros niños, se encuentran en unas edades en las que el proceso de aprendizaje puede resultar definitivo para su futuro. Pero necesitamos ideas y manos. Ideas y manos de más padres y madres.

Debemos contribuir de manera activa a la educación de nuestros hijos, con nuestra actitud, con nuestro compromiso personal con ellos y con el centro educativo. Hacednos llegar vuestras opiniones, vuestras ideas y, sobre todo, vuestras manos. Porque un buen edificio no sólo necesita un buen arquitecto, también precisa de trabajadores que ayuden a poner en pie lo que hay dibujado en el papel.

Os esperamos.

martes, mayo 27, 2008

Las sorpresas de la genética

Que la genética está permitiendo grandes avances del conocimiento ya no es una novedad. Ni siquiera lo es en el ámbito de la historia, y mucho menos en el apartado de la búsqueda de los orígenes de la humanidad.
Leo en ScienceNow una referencia sobre un artículo en el que se comentan los resultados de un trabajo que ha estudiado diversas poblaciones usando un sistema que puede comparar grandes trozos de ADN, y que ha permitido crear una red de relaciones entre las distintas poblaciones. Incluso aportan un par de mapas animados de estas relaciones. Pues bien, una de las principales conclusiones de este trabajo es que la colonización de América, que hasta ahora se presentaba como un episodio único, debió realizarse en al menos dos oleadas distintas, con poblaciones relativamente diferentes en términos genéticos.

jueves, mayo 22, 2008

Psicomagia y otras zarandajas


Acabo de volver de una conferencia de Alejandro Jodorowsky en el salón de actos de Cajamar (Almería). Esta charla se encuentra integrada en una serie de conferencias titulada "La mirada del hombre", precioso título, muy propio de quien creo que está detrás del mismo.
A lo que iba. Cuando me enteré del ciclo y del nombre del primer conferenciante, rápidamente me dije que le conocía, que me sonaba mucho, pero no sabía de qué, así que eché mano de la Wikipedia y me di cuenta de que le había leído alguna vez, pero en su vertiente de guionista de cómic, en mis tiempos de estudiante-que-perdía-el-tiempo-en-la-biblioteca-leyendo-comics.
La cosa es que esta noche ha hablado de psicomagia, y de cómo se puede usar esta técnica, o filosofía, o terapia, para encontrar la felicidad. En el fondo es buscar un símbolo, un encantamiento, un embrujo, un ensalmo, que nos ayude a desbloquearnos, a liberarnos, a ser capaces de disfrutar.
Jodoroski es encantador, domina la palabra y el gesto, es un buen actor. Posiblemente se cree de verdad lo que dice. Posiblemente, hace unos años me hubiera indignado con lo que he oído esta noche. Ninguna base científica, sustitución de un conjunto de creencias por otras, pero igual de falsas para mi forma de ver el mundo.
Sin embargo, el David de hoy no es tan intransigente como el de hace apenas 10 años. No ha pasado nada más que tiempo; tiempo y vida, que no es poca cosa. Así que cuando lo he escuchado, en lugar de enfadarme, me ha dado por sonreir. El objetivo es lícito: ayudar a la gente a ser feliz. La filosofía que hay debajo es una patraña en la que se mezclan el tarot, la genealogía, el psicoanalisis, el budismo zen y hasta la heráldica. Pero si logra sus objetivos, si consigue que la gente se libere de sus penas y no se las sustituye por otras mayores, o no los esclaviza espiritualmente a cambio: ¡bendita psicomagia!
Claro que le encuentro una terrible pega, para curarse hay que creer, creer en el poder del símbolo para encarnar el mal que nos oprime. Si no crees, no te curas. ¿Será por eso que el hombre está siempre dispuesto a creer en cosas increibles?

miércoles, mayo 21, 2008

Historia de las cosas

Os pego a continuación un interesante vídeo en tres trozos (V.O. con subtítulos en español, aunque en Youtube tenéis una versión completamente doblada al castellano) sobre los procesos de producción. Es sencillo, muy claro y está muy bien realizado.
La única pega que yo le pondría es que echo a faltar un mayor énfasis en dos cuestiones:
  • Desarrollo no tiene porque implicar mayor producción.
  • Y, la otra cara de la moneda, seguramente tendremos que renunciar a algo de nuestro bienestar material (medido en número de pertenencias) en pos de una mayor durabilidad de nuestra propia vida.
Claro que eso hubiera supuesto teñir al vídeo de un oscuro pesimismo. Todo tiene un precio, incluso sobrevivir como especie.

(Primera parte)


(Segunda parte)


(Tercera parte)

martes, mayo 20, 2008

Cortejo de sombras, de Julian Ríos

Título: Cortejo de sombras
Autor: Ríos, Julián
Editor: Ed. Galaxia Gutenberg
Lugar: Barcelona
País: España
Fecha: 2008

Grata sorpresa. Después del estrepitoso fracaso del Testamento Maya, me reencuentro con la buena literatura en esta novela que es a la vez un libro de cuentos. Una crónica en gris de Tamoga (Aoga si se lee el letrero de la estación de tren).
A través de las páginas de este relato de relatos nos asomamos a una Galicia atlántica y fronteriza, una Galicia en la que el paso del tiempo solo empeora las cosas y en el que las venganzas pierden sentido a fuerza de años.
En Tamoga entierran los secretos en cajas fuertes y el amor es siempre sinónimo de muerte. A través de la estupenda prosa de Ríos nos asomamos a las vidas de unos personajes decadentes, que viven en una ciudad que los observa, que los critica y que los empuja a actuar de manera inesperada, o demasiado esperada.
A diferencia de Macondo, no hay lugar para el color en esta ciudad de la que sólo se puede huir si uno no está enfermo. Y, si no estás dentro, te quedas atrapado por estos relatos, extrañamente bellos, entre la melancolía y la mala leche.
En cualquier caso es una lectura muy recomendable que se hace corta ya que el tamaño del libro es pequeño y la estructura en relatos cortos hace que el proceso de leer se haga ágil y sencillo.
Mi nota: 9,0 sobre 10.

Cambios a vista de pájaro (y 2)

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CARBONERAS 2007

Cambio, más bien mutación: una transformación del ADN, con repercusiones en la forma y en el fondo. Al litoral le han salido tres brazos que pretenden remansar las olas para dar abrigo a las actividades pesqueras, turísticas e industriales que se producen en el entorno. La Isla de San Andrés ya no es tan relevante. El foco de atención se ha desplazado hacia la izquierda. Allí, donde apenas se adivinaba la carretera a ninguna parte, han aparecido destinos importantes. Incluso la espuma de mar ha desaparecido, y sólo queda la que se produce en la salida de aguas de la térmica: el mar ha sido domeñado por la acción del hombre. Y también la tierra.
No sólo el casco urbano ha crecido hacia ese lado izquierdo (en rigor ha ensanchado también hacia las tierras de cultivo del norte), también el puerto del municipio (hoy adornado por una miríada de embarcaciones de recreo) nace en el sur y, por supuesto, la zona industrial. Otra metáfora visual: ha cambiado el eje de rotación, que ahora es paralelo a la costa.
Esa es el área de atención, una enorme mancha blanca, antigua cantera de áridos y una negra más pequeña (el carbón que se quema en la central térmica), son ahora los protagonistas absolutos. Y sus respectivos brazos. Esos muelles construidos para en un caso descargar el combustible de la central y, en el otro, cargar el cemento que luego cohesionará ladrillos en cualquier lugar del mundo.
Los requiebros de las ramblas han desaparecido, aunque no del todo, pues se les adivina en la parte superior de la fotografía, subrayados por la vegetación rala que ya estaba en el 57.
Esos son los grandes cambios, los que nos hablan de una población industrial, en la que se fabrican la electricidad que consume toda la provincia y el agua que consumirá el cercano Campo de Níjar. Un pueblo que ha perdido el miedo al mar y que ahora busca su abrazo cálido deparramándose hacia las orillas del Mediterráneo.
Pero, ocultos por el espectáculo enorme y hasta brutal del litoral, nos quedan sorpresas que desvelar tierra adentro. Han aparecido en la esquina superior derecha nuevos cultivos, tal vez olivos, y la antigua zona de explotación agraria se ha trasladado, con una menor extensión, a este extremo de la imagen. Las construcciones han ascendido también y salpican ahora un paisaje que 50 años atrás sólo mostraba los restos de cultivos extensivos. Por último, hay si no me engañe la vista, algunos invernaderos. Un nuevo y definitivo cambio.
De la Almería pobre, a la rica. Del interior al mar. Del secano al invernadero, al turismo, a la industria. El signo de los tiempos.

Cambios a vista de pájaro (1)

Hace unos días, un amigo geógrafo (Rodolfo Caparrós) nos pidió a un grupo de conocidos los textos de acompañamiento para una exposición en la que se celebraban los 50 años del "vuelo americano". La idea es comparar los cambios sufridos por el territorio desde ese primer vuelo (fotografías aéreas de todo el país, realizadas por la Fuerza Aérea de los EE. UU.) hasta nuestros días en la provincia de Almería. Para tal fin, nos presentó algunas de las fotografías del antes y el ahora para explicarnos las diferencias que él veía. Yo me suponía que los cambios más brutales tendrían que ver con los invernaderos... qué equivocado estaba.
Pego en esta entrada y la que viene mis comentarios para las fotos de Carboneras (enlace a Maps).
(click para ampliar)

CARBONERAS 1957

Un dédalo de ramblas torturadas busca su salida hacia el mar. La costa, sorprendentemente monótona y limpia, queda marcada por la espuma de las olas. En el magma de claroscuros que nos presenta la fotografía se adivinan en forma de puntos negros algunas formaciones arbóreas, siempre en el cauce de la rambla, aprovechando la mayor humedad de esas torrenteras, marcando la senda que de tarde en tarde siguen las aguas, empeñadas en seguir ejerciendo sus derechos de propiedad.
La carretera de la costa, que se dirige a lo que hoy es el Parque Natural Cabo de Gata Níjar, sigue la sinuosa silueta del accidentado relieve. Es, o parece ser, un camino a ninguna parte.
Carboneras, a la derecha de la foto, se deja caer suavemente hacia el mar, como los mismos cauces secos del resto de la imagen. Es un pueblo recogido, orientado de oeste a este, casi perpendicular a la orilla del mar. No obstante, una pequeña lengua de viviendas comienza a extenderse hacia el norte, buscando los cultivos que se adivinan en la pequeña llanura litoral. Hay viejos aterrazamientos en las laderas; parecen abandonados, fruto quizá de algún hambre muy antigua. Y en la playa, justo al lado del “pueblecito”, unas manchas en la arena, seguramente barcos de pesca, son el vínculo necesario con el Mediterráneo.
La imagen se antoja como una completa alegoría de lo que era la provincia de Almería en aquel año: un bajo nivel demográfico, un relieve duro y áspero, un pobre pulso económico, reflejado en infraestructuras débiles, realizadas aprovechando las curvas de niveles del territorio y un peso aún muy importante de la agricultura. Éramos, según el Banco de Bilbao, la provincia más pobre de España.
La isla de San Andrés es el principal hito relevante en la costa; es el punto de fuga de cualquier mirada que se pose sobre esta fotografía, y nos permite trasladarnos con la imaginación a una Almería mucho más antigua, en la que la costa era un lugar peligroso (por eso el pueblo parece que huye del contacto con el mar), en la que el miedo a los ataques corsarios aún se encontraba inoculado en el ADN de los habitantes del litoral almeriense. Tal vez sea esa la razón de un trazado que huye de las olas tierra adentro.

miércoles, mayo 07, 2008

El testamento maya

Steve Alten sabe lo que el público medio quiere. Nada más. Cójase un poco de historia (civilizaciones antiguas), añádasele otro poco de extraterrestres, y sazónese con unas gotas de conspiración política, amor y dioses del mal y del bien.
Lo demás, simplemente predecible. Como en un mal guión de cine, uno sabe lo que va a pasar desde el principio del relato.
Sabes que el loco no es loco, que enamorará a la chica, que vencerá y que el político negro e íntegro terminará castigando al blanco y malo...
Así que por primera vez en esta bitácora voy a recomendar la no lectura de un libro. Si se quiere perder el tiempo hay best sellers mucho mejor escritos y con más intriga.
El autor, que debía confiar en el éxito de su novela, dejó el final abierto a una segunda parte que promete ser aún más floja que la anterior ya que tendrá que transcurrir en un planeta del otro extremo de la Vía Láctea.
Mi nota: 4,0 sobre 10.