Acabo de terminar de leerme el último libro de Yuval Noah Harari, Nexus, que versa sobre cómo las redes de información han ido cambiando a lo largo de la historia y cómo han influido sobre el desarrollo de los diferentes sistemas de gobierno, particularmente la democracia y el totalitarismo. La tesis principal del libro es que la potencia combinada de la inteligencia artificial, los ordenadores y las redes sociales tienen la capacidad de influir en los sistemas políticos de una forma completamente nueva, porque, a diferencia de pasadas innovaciones comunicativas (como los relatos o la imprenta), esta puede tomar decisiones por sí misma; incluso la de crear realidades intersubjetivas diferentes a las de los humanos. Como siempre, Harari resulta entretenido y brillante en la exposición de sus argumentos. Elige con cuidado los ejemplos y apenas deja flecos de los que tirar para poner a prueba la fortaleza de sus costuras. Y, como siempre, acierta al señalar las diferencias fundamentales e...
Comentarios
Publicar un comentario