Vivimos tiempos extraños. Y, en los mercados financieros, más. En la tradición japonesa, los tres monos sabios evitan el mal ignorándolo fehacientemente. Así, Kikazaru se tapa las orejas para no oírlo, Mizaru se tapa los ojos para no verlo y Iwazaru se tapa la boca para no hablar del mal. Así parece que se están comportando los mercados financieros, no queriendo ver, oír ni hablar de todo lo que no encaja, de todo lo que va mal. Un puñado de pistas Una primera pista de que algo no funciona como debiera nos la da la coincidencia en el tiempo de cotizaciones récord del oro y de los índices bursátiles. El oro, hasta ahora, había actuado como un valor refugio, el lugar donde acudir cuando no hay certeza sobre los valores de los activos cotizados o cuando no somos capaces de visualizar la solvencia de los agentes, como pasó en 2008. Por tanto, no es normal que sus máximos históricos coincidan con valores récords en las bolsas de valores. Otra pista. Trump es para el orden mundial lo que El ...
Dichosos aquellos que teneis acueducto (que no puente). A los pringaos nos toca currar el jueves.
ResponderEliminarBuen puente!
¿qué es irse de puente???, cuando regreses de aquello me contaras...
ResponderEliminarsuerte (por si en esos lados se hace necesaria).