Imaginar futuros perfectos

Llevo dándole vueltas durante mucho tiempo, pero creo que ahora más que nunca una consultora, o un instituto dedicado a imaginar futuros posibles sería una buena idea. Según creo, General Electrics tiene un departamento dedicado a ello y, que yo sepa, no parece que sea una empresa con problemas para adaptarse a los cambios, con todo lo grande que es y la supuesta falta de flexibilidad que ello supone.
Una consultora de este tipo debería estar compuesta por profesionales de diversas ramas y, como mínimo, debería contar con un economista con mucha imaginación, un tecnólogo, un historiador con visión de futuro y un ecólogo. Estos, además, deberían estar al día de todo lo que sucede en el mundo (lo cual es sencillo si consideramos la enorme cantidad de información que suministra Internet).
Asimismo, los escenarios deberían cubrir al menos dos ámbitos importantes: el global y el local, contemplando las interrelaciones entre ambos. Si el invento se plantea desde el sector público, estos escenarios deberían ser de libre disponibilidad para los agentes económicos, de forma que éstos los incorporasen a sus planteamientos y estrategias. Si es una empresa privada la que lo crea, la cosa es sencilla: tendrá una herramienta de previsión y, al mismo tiempo, un producto de venta a terceros.

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